Capitulo 34

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Han pasado cinco meses de recuperación para mi. Los primeros días y meses fueron los más difíciles, he tenido que cambiarme las vendas de la cirugía y varios de mis compañeros me tuvieron que ver con moretones en la cara, del cual, la mayoría me preguntó que me había pasado y yo solo pude mentirles que fui asaltada.
Se que no es la manera correcta de pedir ayuda pero no estoy preparada para hacerlo y no sé por qué. Varios me dijeron que denuncie el supuesto asalto y yo les dije que lo iba a hacer pero no es algo que sea verdad para hacerlo.

Di el concierto de la sinfónica, para mi gusto salió bien pero no he estado animada en todo este tiempo. Creo que me siento tan humillada que hasta lo que hago bien tengo vergüenza.
En cuanto a mi profesor, pues se comprometió con una chica llamada Ana. Varias veces ha ido a la casa donde estoy viviendo y me parece simpática, ha tratado de entablar muchas conversaciones conmigo pero siempre me lleva al tema de tener novio y yo solo evado el tema y me voy.
Por una parte me pongo a pensar en todas las veces en que Matt ha estado celoso de mi profesor y ahora el está comprometido con otra chica. Quizás si seguiría con él le diría algo como te lo dije, pero de tan solo pensarlo puede que me esté equivocando.
Este mes también ha sido muy complicado en cuanto a temas económicos.
Tuve que gastar la mayoría de mis ahorros por pagarme el hospital, medicamentos, mantenimientos de mi cuerpo, viajes y el hospedaje donde estoy viviendo. He tenido que recortar varios de mis comodidades de antes y eso me preocupa mucho porque es la alimentación.
Han habido veces en que no he podido gastar más de lo necesario y no he podido comer.
La próxima semana tenemos un evento pagado por una universidad y el pago es bueno.
En mensajes o llamadas puedo decir que no he recibido nada de parte de Matt en este mes y eso me preocupa hasta ahora. No se donde estará o con quien. Quizás la parte de que esté con otra chica es la que más me duele e incómoda ya que Matt es alguien a quien yo quise mucho y no me  gustaría saber que fui reemplazada tan rápido.

Ahora que estoy en la academia conversando con una de mis amigas, tengo que decir que me ha costado confiar pero he aprendido a hacer más amigas. Ella me hace reír mucho y olvidar por un momento todo lo que he pasado en los últimos meses. Aún no conoce todo mi pasado pero si sabe que estoy casada y que ya no me llevo con mi esposo, simplemente no sabe la razón.
Siempre vamos a comer juntas y algunas veces hemos salido de noche para tomar algo. Quiero decir que son muchas veces pero no puedo por el tema económico.
-¿En qué te vas a tu casa?-me pregunta
-Voy en bus-le digo porque es el transporte habitual para irme a mi casa.
-¿No quieres que te lleve?-Afortunadamente ella tiene un auto que se lo compraron sus papás y varias veces me ha llevado a mi casa. Le agradezco mucho pero hoy quiero hacer compras para la casa.
-Hoy haré compras, pero mañana si necesito el ride-le digo amigable.
-Como gustes amiga, bueno, me tengo que ir. Nos vemos mañana-se despide de mi y se va.
Me levanto del asiento en el que estábamos y me dirijo a la estación del autobús.
Estoy caminando al punto de recogida y un auto negro viene hacia mi dirección como que si estuviese escapando de algo.
Se detiene en frente mío y mi pulso comienza a acelerarse, no se que está pasando y me quedo estática. Dentro de segundos veo que bajan dos hombres y se dirigen en mi dirección. Mi pulso está a mil y lo primero que se me ocurre es correr, pero al momento de querer si quiera intentarlo veo que estos dos hombres se adelantan y me toman de los hombros para después intentar meterme al carro. Aunque forcejeo con ellos y trato de pelear con mis brazos y piernas solo hacen que me duela más mi cuerpo mientras veo que poco a poco la distancia entre el carro y yo se acorta.
En menos de 10 segundos me suben al carro y me detienen de los dos brazos mientras yo sigo forcejeando. No se que pensar ahora pero lo único que se me viene a la cabeza es que me quieren robar y secuestrar. He escuchado a alguno de mis amigos que alguna vez en su vida han sufrido de robos, pero no tanto así.
Sigo tratando de liberarme cuando alguien se voltea del asiento de adelante y mi visión por fin logra verlo. Matt.
En vivo y con una barba un poco larga. Tiene una sonrisa de medio lado y se ve tan predominante con cierta maldad en sus ojos.
-¿Me extrañaste?- me dice con una voz gruesa y rasposa.
Mis sentidos dejan de funcionar por un instante y siento mi cuerpo demasiado tenso dejando de moverse de un lugar a otro. Mis ojos dejan de ver su rostro para mirar abajo en el piso del carro mientras mi respiración deja de funcionar normalmente. La opresión en mi pecho la siento muy presente y la sudoración se hace presente. Hago con mi boca lo que más puedo en inhalar todo el aire posible pero no soy capaz de hacerlo correctamente. Siento mi cuerpo entumecido y desesperante por estar sola.
Es ahí cuando me doy cuenta que estoy teniendo un ataque de pánico, mi corazón está a mil, respiración entrecortada, dolor en el pecho, sudoración y sentido de desesperación. Es tanto el dolor que siento que necesito acostarme así que dejo caer mi cuerpo alado y tratar de respirar. Me doy cuenta que mi cabeza está entre las piernas del hombre que me secuestro pero no me importa y trato de tragar todo el aire posible.
-¿Qué está pasando?-pregunta el hombre que tiene mi cabeza entre sus piernas.
-Está sorprendida de verme, no te preocupes. Arranca-escucho la voz de Matt un poco calmada y el carro comienza a andar.
Siento que está recorriendo muchas calles y yo solo puedo tener mis ojos cerrados y tratando de recomponerme.
Pasan aproximadamente 20 minutos en el que me he tenido tendida en el asiento pensando en todas las cosas que podría hacerme cuando frene el carro. No quiero pensar en más golpes, creo que mi cuerpo no lo resistiría.
De un momento a otro el carro se detiene y se apaga, mis nervios comienzan a florecer y mi sudoración se hace presente.
-Todos abajo-escucho la voz de Matt. Abro un poco los ojos y veo a los 3 otros hombres bajándose mientras me dejan ahí.
Cierro los ojos y pasan unos minutos cuando escucho la puerta donde estoy yo que se abre y rápidamente me halan de mis piernas para poder intentar bajarme del carro. 
Soy capaz de aplicar fuerza en modo de resistencia poniendo mis manos y arrastrándome de vuelta al carro. La otra persona hace que me voltee dentro y mis ojos se encuentran con los suyos.
-Baja preciosa-me dice de forma seductora pero lo que yo encuentro en mi no es deseo sino miedo. Mis manos ponen resistencia también haciendo que todavía siga dentro del vehículo.
Matt decido poner sus manos en mis caderas y me hala demasiado brusco haciendo que nuestras pelvis se choquen. Es ahí cuando empiezo a querer botar lágrimas, llenando mis ojos.
-Matt, no me hagas daño-le pido casi suplicante.
-Si cooperas no te haré nada-me dice y me agarra de la mejilla acercándome a su rostro. De pronto siento que su mano va hacia mi parte de atrás pero en un momento brusco me toma de mi cabello haciendo mi cabeza hacia atrás.-Pero si no lo haces, van a ver consecuencias.-su mano aprieta más y suelto un gemido de dolor.-¿Entendido?-me pregunta en forma de advertencia esperando una respuesta mía.
Al ver que no digo nada su otra mano toma mi cuello empezándome a ahorcar.-Dije, ¿Entendido?-esta vez no lo dice tan calmado y su tono suena brusco.
-S...si-le digo lo más alto y claro que puedo y es ahí cuando me suelta.
Toso un poco y en ese instante es cuando Matt me baja. Me asustó un poco porque no se donde estamos pero parece una calle solitaria. Matt me toma del brazo y me lleva a la otra calle donde vamos directo a un edifico elegante. Miro hacia la puerta y dice Hotel Hilton. No quiero imaginar lo que me quiere hacer Matt en ese hotel y quiero salir corriendo del lugar pero algo me detiene y es miedo. Se que jamás podré escapar de Matt y ahora tampoco me puedo esconder. Así sea que yo grite, se que siempre va a ganar el.
Entramos por la puerta principal y solo me dirige hacia el ascensor. Entramos y el marca el piso 18. Se cierran las puertas y solo estamos los dos solos.
-¿Qué quieres Matt?-le digo secándome las lágrimas.
-Eso no es asunto tuyo-me dice de la forma más grosera y despectiva que solo Matt sabe hacerla.
-Si lo es-le digo con un poco más de firmeza.
-Lo que yo haga contigo es asunto mío, yo solo puedo decidir eso-
-¿Por qué lo dices?-respondo asustada
-Porque aún sigues siendo mía, y hasta que yo lo decida puedo hacer contigo lo que se me de la puta gana.-
Mi pulso se paraliza y mi estómago se aprieta con las palabras que acabo de escuchar. Siento que el cuarto es pequeño y solo quiero salir corriendo.
-Eso no es cierto-le digo sin mirarlo y con la garganta seca.
-Pues lo vas a comprobar-me dice y el ascensor marca la salida para después abrirse las puertas.
La primera reacción que tengo es salir corriendo y eso hago. Al momento que se abren corro con todas mis fuerzas y solo veo pasillos a mi alrededor. Espero encontrar las escaleras de emergencia pero no las veo. Siento que alguien sigue mis pasos y veo a Matt tras de mí. Mis pulmones se agitan y piden descanso pero no pienso rendirme. Después de unos pasos más veo el letrero de salida e intento abrir la puerta pero para mi mala suerte la puerta está innecesariamente dura y hace que me demore mucho, antes de poder salir siento un tirón en mi brazo izquierdo y girarme por completo teniendo a Matt en mi campo de visión. Mis respiraciones son aceleradas y mi cuerpo se quiere desplomar por quien está sujetándome el brazo.
-¿Dónde crees que vas?-me pregunta duro
-Me quiero ir, por favor déjame ir-le pido con lágrimas en los ojos.
-Tu no te vas de aquí Melanny, mañana tenemos trabajo que hacer-me dice como que si yo supiera a lo que se refiere.-Pero esta noche eres mía-empieza a caminar conmigo agarrada de una forma rápida y brusca. Llegamos a la puerta de la habitación marcando 18-4 y el la abre con lo que parece ser una tarjeta. Cierra la puerta y me ve de arriba a abajo con una mirada de enojo y deseo. Yo solo puedo dedicar a mirar mis pies para no verlo a los ojos.
Guarda la tarjeta en una caja secreta que está en la habitación y se dirige a la cama.
Se sienta y me ve de arriba a abajo.
-¿Qué has hecho en todo este tiempo?-me pregunta como que si fuésemos amigos y quisiera saber de mí.
Me niego a responderle y solo estoy ubicada en mi mismo puesto con los puños apretados de los nervios y mis ganas de salir huyendo.
-Vamos-traga saliva-dime que es lo que has hecho-me dice una vez más.
No le digo nada y solo inspecciono la habitación encontrando una manera de salir.
Matt lleva su cabeza hacia atrás y suspira cansado.
-Bueno-dice y levanta su cabeza para después pararse de la cama e ir directo hacia mi dirección.
Mientras el avanza mi sentido de alerta se enciende y mi cuerpo reacciona haciéndose hacia atrás para no alcanzarme.
Mis pies van en dirección contraria y cuando menos lo espero mi cuerpo choca con la puerta.
-Me vas a contestar por las buenas o por las malas-me dice en tono amenazante y mi piel se eriza al escucharlo. Mis lágrimas quieren salir aunque siento que es muy temprano. Quiero mostrar algo de valentía y fuerza en mi y en todo este tiempo que he tenido para recuperarme pero sinceramente no puedo pensar en otra cosa que no sea a Matt golpeándome una y otra vez.
-No me hagas daño-le pido suplicante mientras me hago bolita con mi cuerpo.
-No seré el único-me dice de modo que entienda que hay otros hombres que también me quieren hacer daño, pero no se a quienes se refiere.-Ahora vamos-me dice y me toma de mi brazo para llevarme a la cama.
Trato de forcejear pero Matt no me deja y me empuja para que caiga en la cama.
-No-le digo alto para que entienda que no quiero hacer nada de lo que él está pensando, pero creo que no le importa.
-Muchos quedaron encantados por ti-me dice y me toma de la cintura para comenzar a alzarme mi blusa.
Sus movimientos son bruscos pero no quiero rendirme tan rápido así que lo empujo con mis manos en su pecho para que no logre hacer su cometido. Sin embargo mi fuerza no es suficiente y termina de casi arrancar mi suéter para quitármelo haciendo alzar mis brazos por inercia.
Mi cuerpo solo tiene el sostén y no quiero que vea más allá.
-Levántate-me presiona para que lo haga jalándome del brazo.
Mis pies obedecen a su orden y dejo expuesto mi abdomen.
Sus manos van para tocarme pero retrocedo. Sin embargo, me toma de la nuca para acercarme hacia el. Doy un mini grito y pongo mis manos en sus manos que están detrás de mi cabeza por inercia.
-Quiero asegurarme lo que me dijeron fue cierto-me dice y no se a lo que se refiere.
Pero en unos segundos después me toca por encima de mi herida donde fue que me cosieron para mi operación.
-S...Suéltame-le digo un poco lastimero.
-Es lo que te merecías por perra-me dice en un modo tan brusco que enserio pienso que me lo merezco.
-P...Por favor-le suplico.
-Mentirosa perra de mierda-me responde a mi pedido y las lágrimas caen sin parar.
Sus manos me sueltan empujándome en la cama. Siento mi cuerpo expuesto y trato de cubrirme con mis manos mientras retrocedo en la cama.
Matt se aleja un poco mientras se da la vuelta y lleva sus manos a su cabeza en modo desesperante. Mis sollozos se escuchan por toda la habitación mientras el solo me escucha y se da la vuelta.
-Enserio pensé que me querías-me dice y yo no entiendo que es lo que está pasando.
-M...Matt-le digo y lo veo a la cara.-N...no entiendo-me excuso en eso pero es toda la verdad que se.
-No me mientas más Melanny-me dice y se acerca a mi.-No quieres recordar tan temprano de lo que soy capaz de hacer-me dice y yo solo pertenezco callada.
De pronto sus manos toman toda mi cara. Su mano derecha está en mi quijada mientras que la izquierda en mi nuca.
-Alístate porque hoy es tu primer día como lo que siempre quisiste ser-me avisa y no se a lo que se refiere.
-Auh-me quejo por la presión que está haciendo en mi quijada.
-Y no espero tener quejas-me advierte muy cerca de mi rostro.
-Q...¿Qué quieres hacerme?-le pregunto con todo el miedo que tengo.
-Desde ahora me obedeces a mi-me dice y me recuesta en la cama.-Desde ahora vas a ser la puta oficial de todos-me dice y me acaricia mi estómago.-Como siempre quisiste serlo-termina de decir la frase un poco entrecortado y algo decepcionado-Y vas a empezar con el tipo que más te gusta-me dice pero yo no quiero estar con nadie. De mis ojos solo salen lágrimas y mis respiraciones son fuertes y precipitadas.
-M...Matt-le pido una vez más. Lo veo a los ojos y trato de que me vea otra vez con la muestra de cariño que algún día me tuvo.
-Hoy te acuestas con Fernando-

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⏰ Última actualización: Jul 08, 2025 ⏰

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