FEEL SO LUCKY
El piso estaba en un callejón sin salida, por eso era barato. Un angosto callejón sin más iluminación que los focos que colgaban sobre el par de puertas de los edificios que estaban allí. Aquello les daba un aire tranquilo, silencioso y abandonado a los departamentos.
El piso rentado no tenía ningún mueble, excepto una vieja estufa y un antiguo refrigerador, con todo, Daryl se encargó de revisarlos y aseguró que estaban en perfectas condiciones. Había cucarachas, pero aquellas no se asomaban de sus escondites excepto en las noches cuando creían que todo el mundo dormía.
—¿Estás seguro de esto? —había preguntado amablemente Francine a Rovia cuando el chico le contó sobre de su mudanza a la pelirroja.
—Por supuesto —había dicho él a su amiga, con todo, la pelirroja lo miró con cierta duda y le recordó que estaba por abandonar su departamento amueblado, su independencia y su libertad de vivir solo, para cambiarse a una casa llena de gente donde pronto habría un bebé y, para más, era un departamento donde no iba a tener absolutamente nada. Acababa de salir del sistema y de la casa grupal, vivió solo ocho meses y ahora estaba por regresar a algo muy parecido al sitio del que se acababa de salir.
Y era verdad, incluso podía ser peor, pero... El castaño miró con orgullo el colchón arrojado sobre del piso en su nueva pequeña habitación. Toda su infancia había dormido en una cama prestada, y en su antiguo departamento la cama pertenecía al dueño del piso, y ahora esto: un colchón matrimonial contra la pared en el piso de una pequeña habitación, con cobijas blancas y un par de almohadas, apenas nada más que eso.
Pero ese colchón era suyo.
Suyo y de cierto pelinegro.
La simple idea le sacó una sonrisa y miró de soslayo a Daryl cuando la primera noche, luego de haber cenado la pizza, entró en el dormitorio cerrando la habitación con un bostezo de león. Jesús había pagado el cincuenta por ciento del precio de aquel colchón, y el otro dueño se quitó la playera por la cabeza quedando en camiseta y dejando ver por un segundo su abdomen cuando la camiseta se le levantó... Nunca antes, en el año que llevaba conociendo a Dixon, lo había visto con menos ropa que pantalones y una playera, y ahora estaba allí, en deportivos, descalzo, en una camiseta, dejando ver sus brazos y con la amplia espalda expuesta. Con la ligera tela dejando adivinar los músculos del dorso, las cicatrices de la espalda y los pezones.
—¿Algo va mal? —preguntó el pelinegro al notar que el castaño se quedaba mirando el colchón en el piso. Su voz dejó filtrar el dejo de ansiedad que le causaba, quizá, los mismos pensamientos que Francine había expresado en voz alta días atrás.
—Sólo.... Wow, ¿no? Por fin tengo algo mío —soltó—; mi primera posesión real es un colchón con el chico que me gusta, no mi novio, pero todavía el chico que me gusta y con el que voy a vivir a partir de hoy.
—Chistoso —bufó Daryl dándole un suave empujón.
El castaño se rio por lo bajo.
Luego simplemente se arrojó sobre de la cama disfrutando del colchón por primera vez.
—Cuando decidas irte, puedes llevarte el colchón —le dijo Daryl sentándose con más cuidado a su lado. Rovia hizo una trompetilla. Iban mudándose juntos ¿y el mayor ya estaba pensando en cuando se separasen?, bromeó.
Daryl se recostó mirando el techo, con los brazos detrás de su cabeza, Merle aún le estaba diciendo en su cabeza que no quería escucharlo follar con Jesús o se encargaría de que él lo escuchara follar con Bibie todas las noches, Y Bibiana puede ser muy ruidosa.
ESTÁS LEYENDO
JESURYL
FanfictionColección de fanfics de Jesús x Daryl donde yacen escritas las historias que me fueron pidiendo, sugiriendo y ayudando a imaginar en DESUS. Siendo en esta ocasión y en su mayoría, Jesús el eje principal de las tramas, de modo que son menos del estil...
