Capítulo V: Drive Alive
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Lo único que pareció hacerle entender lo cerca que había estado de morir fue que, seis días después, cuando finalmente lo dieron de alta y le dejaron volver a su casa, el cuerpo todavía le dolía como si acabara de salir de una pelea de bar cuando todavía tenía diecisiete años.
El dolor en el cuello era casi tan insoportable como la tensión en su pecho. Recordó entonces la primera vez que chocó en las carreras clandestinas donde comenzó todo esto, porque logró llegar primero a la meta, pero los frenos fallaron y hubo que elegir estrellarse contra un muro de contención.
—Me urge una ducha de agua caliente —masculló.
—Ya lo creo que sí —se burló Jesús a su izquierda—, pero primero debo hacer un control de tu frecuencia cardíaca —le recordó, porque el médico le había dicho que debían hacerlo al menos cada ocho horas y llevar un registro durante los siguiente nueve días, sobre de eso decidirían si el medicamento era bueno o debían cambiar la dosis.
El pelinegro bufó y fue a su dormitorio seguido de cerca por Paul, que dejó sobre de la cama el par de maletas con su ropa y cosas, una del moreno donde venía su ropa de muda anterior y la que se pudo ir cambiando, y otra de Paul para volverse a acomodar en el departamento una vez más... Se sentó a la izquierda del hombre colocándole el medidor en el brazo y apretó el botón dejando que éste dijera la presión, frecuencia cardíaca y oxigenación... Lo anotó en la libreta que tenía preparada y entró en el baño del hombre para preparar la tina. Había hablado con Negan y éste había asentido sin miramientos. Mantenlo con vida hasta que ganemos la Trust Racing, había dicho sacando de su propio bolsillo dos mil dólares completos que se las dio al fisioterapeuta, ya ni siquiera le interesaba que lo mantuviera bien, con que llegara a la carrera se daba por bien servido.
Paul, que en realidad era poco propenso a los arrebatos, le dio de pronto tal puñetazo a Negan directo en la quijada que lo mandó al suelo completamente despatarrado. Dios sabía que se contuvo de darle una patada ahí mismo y ponerlo a dormir aprovechando que estaban en un hospital; un par de enfermeras vinieron a saber lo que había pasado y Paul se guardó el dinero antes de volver a la habitación del moreno para informarle que volvía a ser su fisioterapeuta, que por suerte el hombre seguía lo suficientemente aturdido como para poderse negar, y aquí estaba, de regreso en el departamento de Dixon, preparándole la tina para que se pudiera bañar. Volvió al dormitorio y encontró al hombre desnudándose con doloroso cuidado; la sensación de que se le desgarrarían los músculos si se movía de más.
—Aquí —dijo Paul viniendo a ayudarlo—. Vamos.
—Puedo ir solo, pinchazo —pero se agarró al hombre y entró en la tina—. Sí, esto es lo que quería —murmuró recargándose en el respaldo y mirando ahora el techo. Entonces se perdió en sus pensamientos, como llevaba haciendo los últimos días.
Jesús no lo interrumpió, se limitó a poner algunos polvos relajantes en el agua y mojó con cuidado el cuerpo del hombre, masajeando los hombros y el cuello a la altura de la nuca.
—¿Daryl? —lo llamó para devolverlo a la realidad.
El pelinegro parpadeó y se volvió hacia él.
Rovia se mordió un labio pensando su siguiente movimiento—: ¿Se puede saber qué te preocupa tanto? —Incluso en el hospital parecía haber estado pensando demasiado en aquello que lo preocupaba, y no sabía si era por su casi paro cardíaco o aquello que lo estresó tanto que le causó la crisis... El pelinegro ladeó la cabeza cerrando los ojos, ahora concentrado en las manos tibias del más joven frotando su cuello.
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JESURYL
FanfictionColección de fanfics de Jesús x Daryl donde yacen escritas las historias que me fueron pidiendo, sugiriendo y ayudando a imaginar en DESUS. Siendo en esta ocasión y en su mayoría, Jesús el eje principal de las tramas, de modo que son menos del estil...
