CAPÍTULO 1
El pequeño conjunto habitacional de Midsummer, al norte del río Richmond, Virginia, era una pequeña villa casi campestre más allá de las granjas, en su mayoría casitas pintorescas de piedra blanca y techos de tejas en caídas de agua, con enormes jardines en las partes delanteras o hermosas cocheras traseras, según se necesitase.
Los habitantes de aquél sitio, ocho mil personas perfectamente distribuidas, eran en su mayoría mujeres de cuarenta y tantos años, solteras o divorciadas, unas pocas todavía casadas, pero todas con hijos que disfrutaban del espacio y de las calles tranquilas en las mañanas de otoño, mientras que los hombres trabajaban en los pocos comercios del centro o iban a las granjas donde trabajaban como jornaleros de temporada: fuera como fuere, que alguien se marchara de ahí o se mudara a vivir ahí era algo que ocurría muy pocas veces de vez en cuando y un acontecimiento que se convertía fácilmente en la cotilla del vecindario aledaño durante una temporada innecesariamente larga, por eso, cuando August Greenwood apareció una mañana a mediados de abril para retirar el letrero que anunciaba que la casa sobre la calle Magdalena estaba en venta, todo el mundo se alborotó.
—Cinco semanas en renta, esta vez ha sido rápido —dijo la "tres veces divorciada y finalmente viuda" Molly Rose—, ahora seremos vecinos, así que, ¿qué tienes que decir? —preguntó a August.
El hombre de prominente vientre miró a la mujer de cuarenta y ocho años y, acomodándose la corbata, masculló simplemente—: Son un matrimonio de recién casados, así que sean amables, por favor —y diciendo aquello subió a su carro y se marchó... Molly Rose, por supuesto, repitió aquellas mismas palabras a todos los que le preguntaron en el vecindario y la mañana del veinte de abril, cuando finalmente apareció en la calle un camión de mudanzas, toda la gente se puso a la expectativa. Aquél día, curiosamente, todas las personas parecieron tener buenos motivos para no estar encerrados en sus casas... Aquél barría su techo, aquella cortaba su pasto, otra tendía su ropa, otro paseaba a sus mascotas, alguno estaría lavando sus ventanas, otro, reparando su carro, y alguien más volvería de las compras o se preparaba para salir a comprar algo, alguien barría la calle y alguien más simplemente tomaba el cálido sol de abril.
Diez minutos detrás de la camioneta de mudanzas, finalmente apareció un hermoso carro negro, clásico y bien cuidado, con placas de Georgia.
El primero en bajar del carro fue el esposo. Un atractivo hombre entrado en los cuarenta, para deleite de la mayoría de las damas, cuya apariencia completa gritaba sureño, con su cigarro en la boca, el sombrero de alas, los pantalones vaqueros ajustados a las anchas piernas, la espalda ancha con un par de enormes brazos, un cinturón de cuero y un acento marcado con una voz rasposa con la que dijo "home, sweet home" mientras golpeaba el techo de su coche como para hacer énfasis en algo... Las mujeres en la calle intercambiaron miradas entre sí, encantadas incluso más que divertidas o curiosas
El hombre rodeó su vehículo y fue a abrir la puerta a su esposa. Un hermoso hombre joven salió del coche aceptando la mano que su marido le ofrecía. Bastante más joven que el primero, y más pequeño en estatura y cuerpo, miró su nueva casa con enormes y deslumbrantes ojos azules; llevaba los largos cabellos castaños sujetos en una cola alta y la barba bien recortada dándole un aire elegante, a pesar de que vestía una sencilla camiseta que rezaba Lets Down y unos pantalones de pierna ancha en un blanco perfecto. Su sonrisa, deslumbrante, se amplió cuando escuchó a su marido decirles a los hombres de la mudanza que lo bajaran todo, ellos lo meterían; fingió no darse cuenta de todos los ojos que los estaban mirando. Cuando compraron la casa les habían asegurado que era un barrio tranquilo y poco problemático, jamás habían tenido asuntos mayores y nunca algo tan dañino a la reputación del barrio como asuntos de discriminación o de racismo.
ESTÁS LEYENDO
JESURYL
FanfictionColección de fanfics de Jesús x Daryl donde yacen escritas las historias que me fueron pidiendo, sugiriendo y ayudando a imaginar en DESUS. Siendo en esta ocasión y en su mayoría, Jesús el eje principal de las tramas, de modo que son menos del estil...
