50. Una eternidad contigo

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La presión en el aire cambió de un segundo a otro

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La presión en el aire cambió de un segundo a otro.

El ambiente, que hasta hace unos minutos había estado lleno de dolor y vulnerabilidad, se volvió tenso. Distinto. Como si una corriente invisible pasara entre nosotros. Emmett frunció el ceño y su cuerpo, siempre sólido y protector, pareció endurecerse aún más.

—Tenemos que bajar —dijo en voz baja, pero con urgencia.

Mis cejas se fruncieron con inquietud. No pregunté por qué. No hizo falta. Solo asentí y tomé su mano. Él entrelazó sus dedos con los míos, como si necesitara el contacto tanto como yo. Bajamos las escaleras juntos.

La sala estaba distinta ahora. Ya no había calidez ni pausa, solo movimiento. Alice hablaba por teléfono con pasos frenéticos, sus ojos fijos en un punto invisible del suelo. Bella estaba de pie cerca del sofá, con el rostro blanco como la nieve, las manos temblorosas. Jacob se había retirado hacia un rincón, con los brazos cruzados y una sombra en el rostro que no había visto antes.

—¿Qué sucede? —preguntó Emmett, tenso. Su voz fue un rugido contenido.

Alice alzó la vista hacia él. Y entonces lo dijo.

—Edward está en Volterra —dijo. Su voz, normalmente musical, sonó tensa, rota—. Está con los Vulturis... y está pidiendo que lo maten.

El tiempo se detuvo.

Sentí cómo se me escapaba el aliento. Miré a Bella, esperando que dijera que era una broma cruel, una confusión. Pero... sus ojos estaban vidriosos, fijos, desesperados.

Me giré hacia ella, con la incredulidad ardiéndome en la garganta.

Bella asintió lentamente, sin apartar la mirada de ningún punto en particular.

—Después de que salté del acantilado, Jacob me sacó del agua —susurró—. Pero Alice no vio eso. Solo vio cuando saltaba. Pensó que estaba muerta. Por eso vino. Para comprobarlo.

Alice colgó el teléfono con un movimiento preciso.

—No podía ver el final de la visión —añadió, sin perder tiempo—. Solo el salto. Y después, nada. Como una interrupción. Como un final.

"Y Edward piensa... que estás muerta."

Bella asintió de nuevo, esta vez con más fuerza.

—No responde el teléfono. No quiere escuchar a nadie. Pero si él cree que estoy muerta, irá a los Vulturis para... para pedirles que lo maten.

Silencio. El tipo de silencio que no se siente, que pesa. Uno tan denso que las palabras se ahogan antes de nacer.

Bella se giró hacia Alice.

—Tienes que llevarme. Tienes que hacerlo. Ahora.

Y yo entendí. Lo entendí con una claridad cruel y punzante. Si fuera Emmett el que creyera que yo había muerto... Si estuviera a punto de entregarse a la muerte solo por no vivir sin mí... Yo también lo seguiría. Hasta el fin del mundo. Hasta Italia. Hasta donde fuera. Porque eso es lo que hace el amor. Incluso cuando duele.

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⏰ Última actualización: Oct 02, 2025 ⏰

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beastly | emmett cullenHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora