Rumores distorsionados.

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Tigresa miro la pequeña caja sobre su escritorio.

Suspiro cansinamente.

Gracias al espectáculo de Su de ayer, todos susurraban a su alrededor. Era todo lo opuesto que quería. Sabia como eran las cosas en la escuela y ya hoy no solo serian susurros, ya serian historias de lo más descabelladas. Solo podía esperar que no sea nada grave para que los profesores se tuvieran que involucrar y con ello Shifu se enterara de Po.

Se ajusto la mochila a la espalda y salió.

Sería mejor tomar al toro por las astas.

Ya en la escuela Vibora se separó de ella en menos de un minuto para ir con Grulla.

- Tu tranquila, se olvidarán de esto en menos en menos de lo que tu esperas. – Fue todo lo que le dijo mientras se iba con su novio.

Tigresa gruño.

Hombres, solo traen problema. Pensó en una forma de consolarse.

Camino hacia su salón, lo mejor sería hoy actuar normal y evitar estar a solas con Po.

- ¿Viste lo que paso ayer con Po? – Escucho que hablan un par de sus compañeros al entrar.

Bueno, el circo esta por empezar, se dijo mentalmente.

- Si, pero yo escuche que al final ayer por la tarde igualmente se confesó. – Replico el otro.

Aquello era raro, ella se fue apenas sonó la campana, debía ir a entrenar, no tuvo tiempo de estar con Po.

- Pobre Song, debe ser duro estar con un chico que sus hermanas menosprecian. – Replico el primero.

Tigresa levanto la cabeza y miro directamente a sus compañeros. Por la expresión de estos parece que no pudo evitar poner mala cara, porque estos salieron casi huyendo del lugar.

¿Qué diablos había pasado ayer para que las cosas cambiarán de ese modo? Y sobre todo ¿Por qué se sentía tan molesta de repente?

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Po no podía evitar sentirse como el peor novio del mundo. No solo le había comprado aretes a Tigresa, que era más que obvio que no tenía las orejas perforadas, sino que hizo un escándalo gigantesco y seguramente había roto la primera regla que habían impuesto en su relación: que fuera un secreto.

Ni siquiera habían tenido una cita como se debía y ya habían cortado seguramente.

- Po. – Llamo su atención una voz femenina a sus espaldas.

Era Song.

- Yo... - Comenzó la chica notablemente nerviosa. – Solo quería disculparme por mi hermana, es una idiota y... No debí decir eso. – Se arrepintió tapándose la boca. – No le digas que dije eso.

- ¿Por qué no vamos a un lugar más tranquilo para hablar? – Invito el chico.

Caminaron hacia el patio de atrás, Po sabía que nunca había nadie detrás del almacén deportivo. Siempre lo usaba con Tigresa y nadie había sospechado nada. Hasta ese día, al menos.

-Solo quera disculparme en nombre de Su. – Comenzó al chica, ya más segura. – Lo que hizo fue muy humillante, y no sé si en verdad son novios con Tigresa o solo amigos, pero no me sorprendería que si fueran lo primero quisieran que fuera algo de bajo perfil.

- Vaya, eres muy buena sabiendo como son las personas. – Asintió asombrado Po.

- En mi casa es algo de supervivencia básica. – Respondió con un suspiro. – No me interesa saber lo que seas con Tigresa, solo quiero que estes bien, eres un buen chico y siento que la mujer que elijas será la más afortunada en la tierra.

High School PeaceHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora