Desde la caída de un angel rebelde, varios serés divinos tuvieron que pagar la condena del trato entre Dios y el rey infernal, para mantener el tratado de paz un angel tendrá que derramar sangre sobre las manos del rey y si quiere vivir tendrá que c...
🥀. -"hola mis dulce manzanitas un gusto tenerlos aquí de nuevo"
🥀.- "seguiremos disfrutando de como Azrael molesta a Atticus jaja"
🥀.-"espero quel Cap sea de su agrado 💕"
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
El soberano tenía una gran sonrisa, sentado en uno de los extremos de la mesa que era bastante largas, tenía a su querido hijo a la derecha y a Azrael a su izquierda.
Estos últimos estaban un poco incómodos después de la posición comprometedora en la que los encontró la sirvienta, más que nada el pelirrojo que mantenía su mirada fija en el plato sin prestar mucha atención a su alrededor.
-entonces-.
Por fin dio fin a aquel silencio, Lucifer miraba al pelinegro, con las manos juntas, algo que sorprendía a Azrael era tal elegancia que portaba el Rubio, si al ser un Ángel muchos admiraban ese porte, ahora era más marcado.
Miraba cada movimiento que realizaba con delicadeza, daba la impresión de que ante algún movimiento brusco que acatará se iba a romper como un frágil juego de té de porcelana, la vida en el Palacio lo había cambiado...bastante, desde su forma de actuar hasta de expresarse.
-como esta el cielo en este momento Azrael-.
Dice con delicadeza, una voz maternal que ya se había acostumbrado a usar con Charlie y Atticus, dulce y calida como el abrazo a un peluche.
-ah, va....bastante bien Luci....mas bien dime....como es estar aquí-.
-oh, bastante comodo podría decir, querido hermano, claro tengo responsabilidades, pero no cambiaría esta vida por nada-.
Dice totalmente seguro de si mismo, azrael pasea los ojos por todos los cuadros del Salón, fotos y pinturas familiares que va repasando poco a poco, sus ojos llegan a Atticus, quien está sentado frente a el, aún perdido en sus pensamientos al parecer.
-Atticus querido-.
Llama su atención y este rápidamente levanta la vista encontrándose con la mirada penetrante del angel de la muerte puesta en el, rápidamente desvía la mirada hacia su madre intentando distraerse de sus pensamientos.
-que pasa madre?-.
Pregunta con un tono calmado, que ni el sabe cómo pudo adquirir, porque literalmente es un manojo de nervios.
-estaré ocupado con algunos informes y después tal vez con tu padre estemos en lagunas reuniones, te parece si llevas a conocer el lugar a Azrael?-.
El príncipe de nuevo hecho nervios dirige su mirada a Azrael, ambos se miran fijamente, el príncipe siendo el primero en desviar los por segunda o ¿tercera?, no sabría decirlo no estaba contando lo que sí tomaba en cuenta es que su madre todavía este esperando una respuesta.
-si madre, por supuesto-.
Dice regalándole una sonrisa; transmitiendole calma, antes de seguir comiendo.