cap. - 14~t2~

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🥀.-"holaaa mis Bellas manzanitas reapareci otra vez"

🥀.-"espero disfruten de esta bella lectura se les quiere"

-"espero disfruten de esta bella lectura se les quiere"

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La mañana comenzó tranquila en el castillo. El sonido de los sirvientes recorriendo los pasillos, el aroma del café recién hecho, los rayos del sol colándose por los vitrales de colores… todo parecía tan cotidiano, tan simple, que Lucifer apenas le prestó atención.

Con un libro entre manos y la frente ligeramente fruncida, caminaba distraído por los corredores, repasando los informes que había recibido sobre el estado del Reino. Sus pensamientos estaban lejos de cualquier celebración, tan ocupados en los problemas del cielo y la presión infernal, que ni por un segundo se detuvo a considerar la fecha.

"Un día como cualquier otro…", se dijo, sin sospechar que no podía estar más equivocado.

Mientras tanto, en las profundidades del castillo, Alastor supervisaba en secreto cada detalle con una precisión obsesiva. Su porte elegante imponía respeto, pero sus ojos brillaban con una intensidad distinta: expectante, calculadora, casi infantil en su emoción contenida.

-Que esas flores lleguen antes de las 5…- ordenó con voz firme, mientras jugaba con su bastón- Y asegúrense de que nadie, absolutamente nadie, le diga una sola palabra al rey Lucifer-.

Los sirvientes asintieron temerosos. Todos sabían que desobedecer a Alastor Brown era lo último que harían en vida.

El rey legítimo sonrió con malicia, caminando entre los preparativos ocultos como un depredador que disfruta de la caza.

-Mi ángel… -susurró, con esa mezcla de crueldad y devoción que lo caracterizaba -Tan olvidadizo como siempre… y tan fácil de sorprender-.

Negó con la cabeza al observarlo desde tan lejos, su concentración lo hacía ver más elegante y por ende mucho más hermoso; se acercó con destreza, tomándolo por sorpresa desde su espalda.

-que ves Ángel mio? Que te tiene tan concentrado?-.

-mmm, hubo un ligero disturbio con una sucubo en la tierra...por suerte no causó sospechas y Asmodeo ya habló con el-.

Acomodo sus lentes para una mejor lectura

Después dirigiendo su mirada al pelirrojo con cierta sospecha. Se veía tan...tranquilo no era algo inusual, normalmente cuando estaba haci era porque tramaba algo mentalmente.

La última vez que ignoró esa pequeña parte de su personalidad creyendola insignificante terminaron con sus dulces gemelos en sus vidas, claro mejorando mucho más la felicidad que ya tenían.

-y tu por que estas tan callado?-.

-a que te refieres querido?-.

-normalmente pasas refunfuñando con los pedidos que te hacen, pero hoy te veo más calmado, que tramas mi querido Ali-.

El Angel PrometidoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora