Sesión VIP (2/2)

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La pizza llegó poco tiempo después. Rosé bajó por ella dejándome en su cuarto a solas con mis pensamientos, aún no lograba comprender del todo la situación. Tan solo hace un par de días había recibido el mensaje en la página web donde me invitaban a la sesión VIP con Rosé; y ahora estoy en su cuarto, en su cama, a punto de comer una pizza junto a ella.

Se sentía demasiado irreal, como si estuviera en uno de esos sueños donde estoy con ella y somos cercanas. Pero cuando sentí su mano acariciar mi mejilla me di cuenta de que el sueño se estaba volviendo realidad. Ella me miró con una sonrisa, dándome una rebanada de pizza.

Entonces~ ¿Hace cuánto eres una fan, T/n?

Me quedé pensando unos instantes en su pregunta, recordando aquel día en el que la anunciaron como miembro de Blackpink, cuando fui a mi primer concierto del grupo, cuando sacó su primer solo...

Unos cuantos años —Respondí tímida. —No quiero sonar aburrida o cursi, pero me has ayudado mucho durante los últimos años —Suspiré jugando con mis manos algo nerviosa. —Has sido mi compañía en momentos en los que me he sentido al borde de rendirme, donde ya no encuentro salida... Has estado ahí y has sido luz para mi, ayudándome a ver las cosas de una manera más clara

Rosé me miró con una sonrisa y yo casi muero de nervios por su mirada penetrante. —No sabes lo mucho que me gusta escuchar ese tipo de historias; me alegra mucho poder ayudarte en esos momentos. Y me alegra poder hablar contigo; este rato que llevamos juntas, siento como si te conociera de toda la vida

Estiré mi mano para tomar otra rebanada, pero ella también lo hizo. Ella me acarició suavemente y yo sentí como me faltaba el aire por la sensación. Tomé la rebanada y me separé rápidamente, no quería ponerla incómoda.

¿Cuál es tu película favorita, T/n?

Mi corazón latía con fuerza cada que mi nombre escapaba de sus labios. Se sentía mágico, me sentía completa. Me hacía sentir mariposas, como dicen. Era algo difícil de explicar.

Me gustan muchas, es algo difícil escoger una en específico

Rosé asintió ante mis palabras, como si entendiera la sensación. Tomó el control de la TV y lo puso en mi regazo. —Pon lo que desees

Miré su mano aún en mi regazo y pude ver que estaba temblando de nuevo. —¿Estás bien, Rosie? Estás temblando otra vez

Ella soltó una risa nerviosa y desvió la mirada unos instantes. Se quedó mirando la caja de pizza antes de mirarme de nuevo. —Estoy algo nerviosa; no quiero arruinar esto porque en serio me gustas, T/n

Me sonrojé ante sus palabras, ahora yo estaba nerviosa. —¿De verdad? —Rosé asintió avergonzada y sonrojada. Me armé de valor y por primera vez yo tomé su mano, acariciando suavemente. —¿Esto te molesta?

Es perfecto

Nos miramos unos instantes con una sonrisa y yo tomé el control para poner una película. Ella dejó la caja de pizza en una mesa en la habitación y me recosté en las almohadas en su cama. Ella se recostó a mi lado y tomó mi mano, se la pasó todo el rato acariciando suavemente. Solo hablamos un par de veces durante toda la película, la presencia de la otra era más que suficiente; no había necesidad de hablar para estar cómodas.

Vimos varias películas durante el día, solo nos detuvimos porque el tiempo había volado y ya eran casi las 4:00 a.m.

Creo que ya debo irme

Te pediré un Uber —Rosé murmuró tomando su teléfono.

Me ayudó a levantarme y ambas bajamos hacia la puerta principal. Se quedó junto a mi esperando junto a la puerta. Tomamos asiento en las escaleras que habían para esperar más cómodas.

¿Podré verte de nuevo?

Preguntó en voz baja, algo insegura. Miré su rostro y pude ver que estaba nerviosa y que en su mirada había una pizca de esperanza. El brillo en sus ojos aumentó cuando le dije que sí. Le entregué mi teléfono para que guardara allí su número y ella me entregó el suyo para hacer lo mismo. Fuimos interrumpidas por el sonido de un auto estacionándose afuera y supe que el Uber había llegado.

Me levanté y murmuré un simple "adiós" comenzando a caminar. Ella tomó mi mano y me trajo hacia ella con delicadeza, plantando un beso en mi mejilla, cerca de mis labios. Mis mejillas se sonrojaron como nunca antes haciendo que Rosé comenzara a reír ante la tierna escena.

Gracias por este día tan asombroso, Rosie —Confesé honesta. —¿Hablamos luego?

Prepárate para recibir mis llamadas cada cinco minutos

Asentí con una sonrisa y subí al auto. Una gran sonrisa iluminaba mi rostro recordando cada pequeño momento del día que acababa de pasar. Miré la ventana cuando el auto avanzó y ahí vi a Rosé aún de pie, observando hacia el auto. Miré mi teléfono, allí podía ver el número de Rosé guardado. Abracé mi teléfono con una sonrisa, sin saber que al otro lado, Rosé también estaba mirando su teléfono, lista para llamar y escuchar de nuevo la voz de esa chica que tanto le gustaba.

Imagina Con RoséHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora