Capítulo 34:
Reconocimiento.(1)
El espacio exterior se extendía como un océano negro punteado de estrellas titilantes, atravesado por una nave de diseño humano adaptado con tecnología alienígena: veloz, resistente y cargada con un grupo tan diverso como improbable. En el interior, el ambiente era una mezcla de tensión silenciosa y respiraciones contenidas. Albedo, de pie junto a la ventanilla principal, observaba con los brazos cruzados mientras el paisaje estelar se deformaba y ondulaba al salir del hiperespacio.
Frente a él, sentados en las terminales o ajustando sus cinturones, estaban Ben, Gwen, Kevin, y las seis mujeres que se habían convertido en su inquebrantable equipo. Las bromas de Kasia eran ahora más tímidas, interrumpidas por las miradas ansiosas que lanzaban al frente, mientras la proyección del planeta Galvan Prime aparecía por fin en la pantalla: una joya metálica suspendida en la negrura, rodeada de anillos de satélites artificiales y sistemas de defensa orbital. Cúpulas blancas y estructuras brillantes cubrían su superficie, rodeadas de ríos de energía líquida que fluían como circuitos abiertos.
—Estamos entrando al sistema Galvan —informó Kevin desde el asiento del copiloto. —Y... mierda. Nos tienen apuntados.
Decenas de luces rojas comenzaron a parpadear en los radares. Desde las plataformas orbitales, cañones automatizados se giraban lentamente hasta alinear sus bocas con la nave. Una voz metálica e impersonal se coló por el canal de comunicación:
—Esta es una advertencia oficial del Consejo de Defensa Galvan. Están ingresando sin autorización al espacio restringido de Galvan Prime. Identifíquense inmediatamente o serán neutralizados.
En la cabina, todos se pusieron tensos. Incluso Gabriel tragó saliva. Albedo apretó los dientes, listo para abrir un canal y decir algo poco diplomático, pero Ben se adelantó.
—Déjame esto a mí —dijo, pulsando el comunicador con calma.
Su voz sonó firme al hablar.
—Aquí el portador actual del Omnitrix: Ben Tennyson. Solicito entrada inmediata a Galvan Prime por motivos diplomáticos. Código: Y-301-Tennyson-Prime.
Hubo un largo silencio. Uno de esos que parecían arrastrarse por años-luz.
Y entonces, otra voz respondió, esta vez menos mecánica y más humana:
—...Confirmado. Revisión positiva del código.
—¿Es en serio? ¡Es el Tennyson original!
—Bienvenido a casa, Ben. Abriendo corredor de ingreso.
Los sistemas de defensa comenzaron a retraerse, las luces pasaron de rojo a verde, y la nave fue escoltada por dos drones de guía hacia una plataforma de aterrizaje curva, que parecía flotar sobre la atmósfera.
Kasia soltó una carcajada de alivio.
—¿Siempre te reciben así?
—Solo cuando no disparan primero —respondió Ben, sonriendo con modestia.
Albedo no se giró a verlos. Seguía mirando el planeta que se acercaba. Aunque la amenaza había pasado, sus manos seguían cerradas en puños.
Allí abajo lo esperaba Azmuth.
***
La atmósfera de Galvan Prime se abrió como un velo de luz ante la llegada de la nave terrestre modificada. Nubes tornasoladas se agitaron con la fricción de los escudos energéticos de la nave, mientras rayos eléctricos estallaban en la cúpula celeste con un sonido grave, como si el mismísimo planeta reconociera la llegada de un visitante ilustre.
Desde el interior, las ventanillas mostraban un espectáculo único: una ciudad viviente hecha de metales brillantes y estructuras que cambiaban de forma. En el horizonte, los grandes laboratorios del Consejo brillaban como soles encerrados en vidrio.
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Albedo en DxD
FanfictionTras el enfrentamiento entre los Ben malvados de otras dimensiones. Albedo despierta en el mundo de high school DxD. Descubre como afecta la llegada de Albedo al mundo DxD, y que repercusiones tiene esto en el mismo Albedo.
