Capítulo 27: Cadenas rotas (3)

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Capítulo 27:

Cadenas rotas (3)

Cuando Ben despertó se encontraba en el asiento trasero del vehículo de Rook, lo ultimo que recordaba era haber luchado con una chica de cabello rubio y una belleza angelical, hasta que una pequeña niña vestida de una forma extravagante le golpeo tan fuerte que rompió mas de veinte edificios y perdió la conciencia.

Utilizando sus manos Ben se impulsó, y se sentó el asiento, sacudió su cabeza un par de veces para alejar la somnolencia de su ser.

Dirigiendo su mirada hacia el frente vio a su prima y a Kevin, además a Rook quien manejaba silenciosamente.

—Oigan no me lo van a creer, acabo de tener el sueño mas loco. —dijo Ben, mientras se reincorporaba por completo sobre el asiento. —Soñé, que nos encontrábamos nuevamente con Albedo ¿Puede creerlo? —dijo el pelo castaño, mientras negaba con la cabeza de incredulidad.

—No solo eso, en mi sueño, el tipo estaba rodeado de mujeres ardientes, que le darían envidia a cualquiera, y cada una de ellas era más extraña que la otra, una de ellas era como un ángel, la otra era una, mujer madura de cabello plateado con una personalidad fría como el hielo, ¡Y tenía poderes de hielo también! Una locura por completo. —dijo el castaño sin notar las miradas extrañas que le brindaban los presentes.

Ben continúo parloteando sobre su extraño "Sueño" hasta que fue interrumpido por Kevin.

—Amigo ¿De verdad te golpearon tan fuerte? —pregunto el pelinegro, con verdadera preocupación en su voz, lo que extraño a Ben.

Gwen que se había mantenido callada mientras Ben, contaba su historia, observo a Ben, con una mirada oscura y una tez un poco demacrada y sucia por el dolor de la herida en su pierna derecha. —Ben. —Empezó la mujer. —Todo lo que estas contando, incluso lo que describiste como "Nos patearon el trasero de forma brutal" paso en la vida real. —dijo la mujer con una expresión seria.

Las palabras de la mujer golpearon a Ben, como un balde de agua fría, sus ojos se abrieron con sorpresa, mientras observaba con detenimiento a sus amigos, solo entonces noto que ninguno de ellos estaba completamente pulcro, al contrario, tenían rasguños aquí y allá, heridas menores y un poco mas serias recorriendo su cuerpo.

—¿Realmente nos patearon el trasero? —dijo Ben, con un tono oscuro, no podía entender como Albedo se había hecho de personas tan peligrosos y en qué momento se había vuelto una amenaza tan seria. Un escalofrió le recorrió la espalda al recordar a aquella mujer de cabello rubio y apariencia angelical.

Mas que un ángel, Ben la describiría como un demonio, cada uno de los ataques que recibió mientras luchaba con ella estaban destinados a puntos vitales, si no fuera por que el omnitrix le brindo alienígenas ultra resistentes, quizá no estaría en una pieza. Nunca se había sentido tan agradecido con la estúpida inteligencia artificial del reloj, como ahora.

Soltando un suspiro cansado, Ben se dirigió hacia su prima preocupado —Gwen ¿Cómo esta tu herida? —dijo mientras apretaba el puño al ver las medias con grandes manchas rojas de sangre. En su mente Ben, no pudo evitar lanzar las peores maldiciones a Albedo por lastimar así a sus amigos.

—No te preocupes. —dijo Gwen en un tono suave. —Rook, ayudo con los primeros auxilios, además gracias a que el ataque de hielo congelo la herida no perdí mucha sangre. —dijo Gwen, con mientras reprimía claramente el temblor de su cuerpo.

Al ver esto Ben, apretó con fuerza su mandíbula, prometió en su mente que cuando viera nuevamente a Albedo sin duda partiría su cara a puñetazos. Estaba a punto de decirle algunas palabras a Gwen, cuando Rook, se le adelanto hablando primero.

Albedo en DxDHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora