26

11 1 2
                                        

Emma

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Emma

Mi mente estaba abrumada por todo lo que Connor acababa de contarme. Las palabras se entrelazaban en mi cabeza, pero no lograba asimilarlas completamente. La historia de su tía, de su familia, de lo que había ocurrido... Era como un rompecabezas con piezas que no encajaban del todo, pero al mismo tiempo, algo dentro de mí sabía que había mucho más escondido detrás de cada palabra.

Me quedé allí, en silencio, observando a Connor. Él parecía más cansado, como si las palabras le hubieran costado más de lo que imaginaba. Todo lo que había escuchado sobre su tía, el infierno que vivió... y el vacío que dejó su desaparición. Todo eso resonaba en mi pecho, dejándome con una sensación de impotencia.

Tomé aire y, con una calma que no sentía, hablé, aunque mi voz tembló al principio.

-Connor... -susurré, sin saber si lo que iba a decir tendría sentido-. Lo siento. Debí haberlo sabido, pero... no sabía lo que había detrás de todo esto.

Levanté la vista y lo miré con algo de incertidumbre. Sabía que Luke era una parte importante de todo esto, pero ahora entendía que había una historia mucho más compleja, algo que no podía ver solo con la superficie.

-No sé qué decir. Quiero entenderlo todo, pero ahora... todo esto me hace sentir aún más perdida. -Mi voz se quebró un poco. Era raro ver a alguien como Connor, tan fuerte, tan controlado, mostrando sus vulnerabilidades-. Luke... no me lo puedo sacar de la cabeza. ¿Qué pasa con él, Connor? ¿Qué hay realmente entre ustedes dos?

Sus ojos se oscurecieron un poco, y sabía que no le gustaba hablar de lo que había entre él y Luke, pero tenía que preguntarlo. Mi corazón seguía acelerado, y no podía ignorar la creciente ansiedad que sentía al pensar en lo que se escondía tras esa familia rota.

Mis palabras se quedaron atrapadas en mi garganta al escuchar lo que Connor dijo. Había algo en su tono que me hizo sentir como si todo lo que había intentado entender se me escapara de las manos, como si cada pieza que intentaba encajar estuviera fuera de lugar.

Lo observé, notando cómo su postura cambiaba, cómo se alejaba más de lo que me había contado, como si las palabras fueran demasiado para él. Mi mente seguía girando, pero mi corazón latía con fuerza, buscando una respuesta, algo que pudiera tranquilizarme. Pero lo que dijo me hizo entender que las respuestas no eran lo que buscaba.

-No te metas en algo que ya está muerto -dijo Connor, su voz tan dura como nunca antes. Cada palabra era una barrera más que ponía entre nosotros, y su mirada no me dejaba ninguna oportunidad de acercarme más.

Mi pecho se apretó al escuchar sus palabras. No era solo que me decía que no podía entender, era que me estaba pidiendo que me alejara, que no me involucrara, que cortara cualquier lazo con todo lo que había descubierto. Pero yo no podía hacer eso. Algo dentro de mí se rebelaba, algo que me decía que no podía ignorarlo, que no podía quedarme callada.

-No quiero que te metas en este asunto -continuó, y su voz, aunque grave, tenía un tono de preocupación que me hizo dudar por un momento-. Luke no es alguien con quien puedas simplemente salir ilesa. Es peligroso. Y por eso te quiero lejos de él, lejos de todo esto.

La angustia en sus palabras me atravesó. ¿Estaba hablando de Luke? ¿Estaba hablando de mí? Mi mente intentaba procesarlo, pero había algo que no lograba entender.

No podía dejarlo así, no podía conformarme con un "mantente alejada". Sentía que algo más estaba ocurriendo, que había algo que no me estaba diciendo. Y aunque me decía que lo hiciera por mí, por mi seguridad, me sentía atrapada, como si cada palabra me empujara más lejos de la verdad.

-¿Por qué, Connor? -le pregunté, casi en un susurro, pero con firmeza-. ¿Por qué no puedes simplemente decirme todo? No me puedes pedir que me aleje sin más. Yo... yo no puedo dejar todo esto atrás sin entenderlo.

Mi voz temblaba, pero no pude evitar hablar. La confusión, el miedo, la necesidad de respuestas, todo estaba mezclado en mí. No quería que me protegiera a costa de mi propio derecho a saber la verdad.

-No puedes simplemente decirme que me quede fuera de esto. Quiero saber todo, Connor. No quiero ser ajena a tu vida, a lo que está pasando. No puedo.

Lo miré, esperando alguna respuesta, algo que me sacara de este torbellino de emociones, pero sabía que lo que acababa de decir lo pondría aún más a la defensiva.

No pude evitar sentir cómo mi corazón se aceleraba cuando Connor se acercó. Me quedé inmóvil, sin saber qué esperar, pero lo siguiente fue tan inesperado que casi me hizo perder el aliento.

En un gesto suave y lleno de una ternura que no sabía que aún quedaba entre nosotros, Connor inclinó su cabeza y, con delicadeza, besó mi frente. Fue un toque ligero, casi como si quisiera decirme algo que no podía poner en palabras, algo que sabía que no podría entender ahora, pero que aún así quería que lo sintiera.

Ese gesto, tan cálido y cercano, me dejó sin palabras. Mi mente intentaba procesar lo que acababa de pasar, pero no tenía tiempo para ello. Porque en ese mismo instante, Connor se dio la vuelta, y sin mirarme, comenzó a caminar hacia la salida del balcón.

No miró atrás. Ni una sola vez.

La puerta se cerró detrás de él, dejándome sola en el frío de la noche, con la brisa acariciando mi piel y el silencio envolviéndome.

Mi mano se levantó instintivamente hacia mi frente, tocando el lugar donde había sentido su beso. Esa sensación cálida y protectora que, por un breve momento, me hizo sentir como si todo estuviera bien. Como si, de alguna manera, Connor intentara cuidarme, protegerme de algo que no podia comprender por completo.

Pero al mismo tiempo, esa distancia entre nosotros, ese gesto silencioso, también me decía que aún había cosas que no podía tocar, cosas que no podía entender. Y que, por más que quisiera saber la verdad, él tenía sus propios demonios que no quería que yo compartiera.

Y aunque entendía, aunque sentía esa necesidad de acercarme a él, de obtener respuestas, también sabía que él estaba decidido a mantenerme alejada de todo lo que había hecho su vida tan compleja.

Mi corazón latía fuerte, pero mi mente aún estaba atrapada en la confusión. Lo miré una última vez, y aunque no podía verlo, su presencia aún me envolvía.

Graciasss por leer, nos leeremos luegooo :pNo sé olviden de votar y comentar, lxs quieroo :p

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Graciasss por leer, nos leeremos luegooo :p
No sé olviden de votar y comentar, lxs quieroo :p

Solo Quiero Que Me Ames.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora