Navidad pasó muy tranquilo, solo un día muy familiar junto a mis seres queridos, sin embargo pasó muy rápido, tanto que no me di cuenta cuando ya estaba sentada en el sofá de la casa de mi abuela, esperando que Paulo llegara y escuchando los sermones de mi padre.
— Lara enserio te digo, ten mucho cuidado, yo conozco a Paulo y todo pero tu recién lo vas conociendo — sonreí ante la preocupación de mi papá, tanto tiempo sola se sentía bien recibir un poco de atención paternal.
Sonreí y justo en ese momento me entra una llamada de Paulo para decirme que había llegado.
— Bueno pa, ya llegó Paulo — dije levantándome del sofá
Mi padre agarró mi bolso y salió hacia la puerta con el fin de dejarlo en el auto. Mientras mi padre le daba un sermón a Paulo de que debía cuidarme yo me despedía de mis abuelos, madrastra, hermanos y de mis demás familiares. Iban a hacer solo dos días así que me quedaba tranquila de que al menos mi padre quedaría bien acompañado
Sonreí de la casa despidiéndome de mis padre y dirigiendo mi mirada a Paulo, que se veía hermoso, usaba unos lentes junto a una camiseta negra y jeans del mismo color. Sonrió al verme y se acercó a saludarme, claro que solo me dio un beso a la mejilla porque mi padre aún no entraba a la casa.
— Vamos preciosa — dijo abriéndome la puerta del carro
No podía estar más feliz, estaba emocionada por pasar estos días con Paulo. Subí al carro mientras hacía una seña para despedirme de mi padre y al mismo tiempo Paulo hacía lo mismo.
Hizo partir el carro para dirigirnos hacia nuestro destino, iban a ser dos horas para llegar a Córdoba.
— Quieres poner alguna canción — dijo entregándome su celular ya desbloqueado
— Me parece — entré a Spotify y puse "Tu no lo amas" de Anuel, que últimamente tenía muy pegada en la cabeza.
Las dos horas del viaje pasaron muy rápido gracias a la charla que tuve con Paulo. Me contaba muchas cosas de él y eso lo agradecía, para poder conocerlo más.
El camino se volvió más sinuoso cuando empezamos a subir. Las sierras estaban cada vez más cerca, verdes, enormes, y el aire se sentía distinto, más liviano. Paulo bajó un poco la velocidad y apoyó un brazo en la ventanilla abierta, se notaba nostálgico, y entendía completamente esa sensación, de volver a donde uno siempre es feliz.
—Siempre me pasa lo mismo cuando vuelvo —dijo—. Me calma.
—Se nota —respondí, mirándolo de reojo.
Entramos a Córdoba ya cuando el sol empezaba a bajar. No había tráfico pesado ni ruido exagerado, nada que se pareciera al caos de una ciudad grande. Todo se sentía más lento, más real.
Paulo nos llevó a un barrio privado, donde habían casas muy bonitas, se notaba que era un sector muy tranquilo.
— Bienvenida a mi humilde hogar —dijo estacionando el auto fuera de una casa muy moderna
— Mira que hermosa tu casa —dije riendo y bajando del auto
Me sentía un poco tímida, pero solo me limité a seguir a Paulo, que después de bajar mi bolso camino por los cimientos de la entrada que estaba cubierto de pasto.
Puso una contraseña en la puerta de la casa y me dejó pasar. Lo primero que sentí fue la amplitud. Todo era abierto, sin paredes innecesarias, como si la casa respirara. El living se conectaba con el comedor y la cocina en un mismo espacio, dominado por ventanales enormes que dejaban ver el jardín y la pileta iluminada por luces cálidas.
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Tarado - Enzo Fernandez
FanfictionLara no puede dejar de pensar en el tarado "-¡Eres un tarado Enzo!- - Soy un tarado pero déjame mostrarte lo que puedo hacer -"
