Cuando desperté en la mañana no pude haber estado más emocionada por hoy.
Bajé corriendo las escaleras con una sonrisa en el rostro de orejas a oreja.
-¿Y esa sonrisa?- preguntó mi nana.
-Hoy parece un buen día ¿no lo crees?
-Se ve muy común cariño.
-¿Crees?- me inspecciona el rostro intentando adivinar, cuando iba a decir algo mi hermano la interrumpió con su llegada y su esposa.
-Buenos días, anoche llegaste con Ilias ¿A donde fueron esta vez?- no lo dijo de manera brusca ni interrogativa, tal vez por qué aún estaba adormilado.
La que si estaba despierta era Yuki.
-Buenos días Arabella. Pareces muy contenta hoy.-Con su sonrisa y sus ojos inspectores parecía que había adivinado pero no me delataría, lo sé.
-Ayer fuimos a la panadería que le gusta a Zagreo. Están deliciosos, te llevaré un día Don. Además estoy contenta por que hoy saldré con una amiga.
Ni si quiera tenía amigas del instituto. Me sentía mal por mentirle así.
-Que bien Arabella, salir de estas cuatro paredes te da un respiro de vez en cuando ¿No Donato?- sonríe desde la mesa del gran comedor Yuki.
-¿A dónde irás?- ya parecía más
despierto ahora.
-Saldremos a una cafetería cerca del instituto.
-Claro que te dejarán ir, ¿Verdad Donato?- antes de que mi hermano dijera algo Yuki lo interrumpió.
Parecía que ya estaba entendiendo la trampa entre nosotras dos y él sabía que no ganaría.Nana estaba atenta preparando el desayuno en mientras se reía de la situación.
-Le diré a padre para que esté al tanto. No llegara estos días pero estará atento a las cámaras. Si no le digo se lo dirá le dirá Zak y lo sabes.
-Esta bien- sería la única manera.
Sonrío emocionada agarrando a Yuki por el brazo haciendo que girara un poco de su café en la mesa.
-¿Qué ocurre?- preguntó mientras limpiaba sus labios y manos por mi desastre.
-Perdóname. Pero necesito tu ayuda, ¿me acompañas? Te la robaré un momento Don.
-Tenemos que estar en el cuartel temprano.
-Estaremos, tranquilo.
Con eso subo las escaleras emocionada con Yuki hasta mi habitación.
-Ya voy, aguanta, no somos de la misma edad recuerda.- ríe intentando agarrar un poxmde aire.
-Te necesito,es una emergencia.- la siento en la orilla de mi cama mientras saco vestidos al aire de mi ropero.
-¿No irás con una amiga cierto, que yo sepa Serena aún está en Tokio?
-Tengo una cita.
Se levanta de un brinco con una sonrisa de oreja a oreja agarrando mis manos.
-¿Es el chico Demon cierto? Lo sabía, me encanta las citas. Ojalá hubiera tenido una antes de casarme. Claro que te ayudo. Saca todo de ese agujero por favor.
Sonrío a su respuesta. Siempre quise una hermana, estar rodeada de violencia y testosterona no era muy lindo a veces. Ilias era el único que en ocasiones muy pocas pero más que los demás llegaba a jugar conmigo. No muy contento pero al menos hacía su esfuerzo.
Saco varios vestidos, la mayoría un poco viejos pero nadie me los había visto puestos.
-¿Qué es es esto Arabella?- cuando giro a mi cuñada veo lo que parece un baby solo negro demasiado atrevido que lo compre por si se daba la ocasión, supuse que lo usaría en mi boda solamente.
Me sonrojo cuando empieza a inspeccionarlo.
-Ni si quiera yo use uno con tu hermano. Me dieron unos malditos trapos viejos por "Tradición de la novia" cielos no voy a olvidar su cara, casi lo pateo cuando se burló de los calzoncillos de satén que parecía de mi abuela.
Mi risa y mi desagrado eran evidentes por poner esa imagen en mi cabeza, ambas se mezclaron en mi rostro creando una expresión graciosa al parecer.
-No pongas esas imágenes por favor.
Sigo sacando algunas prendas y no logro ver que una cae cerca mío hasta que Yuki me dice ya más calmada y con una expresión serena.
-Creo que lo hemos encontrado.
Miro el hermoso vestido negro sutil de tirantes largo, nada extravagante y tampoco colorido. Era elegante, delicado y oscuro.
-Si.
Después de bañarme y maquillarme. Me coloqué el vestido mirándome al espejo. Yuki le miraba detrás con un cariño en sus ojos como cuando una madre te ve partir de casa con tu novio. Me hubiera gustado que fuera mi mamá. Supongo que la ocasión no podrá darse, no mientras no lo sepa.
-Te ve hermosa. Ten este par los compré hace unos días al parecer eso es lo que hace una dama de la mafia aquí. Ir de compras y cuidar niños.- Suspiro- Te quedarán perfectos.
Me dio unos tacones pequeños de aguja de color burdeos. De vista nadie notaría que son miu miu a menos que compren seguido como mi cuñada.
-No puedo.
-Un regalo, te quedarán muy lindos.
Veo entre mi nueva hermana y la caja con tacones que me está dando.
-Gracias Yuki.
-Anda prueba.
Me siento en la orilla de mi cama y me pongo los tacones.
-Ahora el pelo.
Me siento en mi tocador con Yuki detrás arreglando mi desastre de enredos. Tras unos veinte minutos en cepillarme y acomodar mis ondas que casi llegan a rizo para sujetar dos extremos de mi flequillo de cortina hacia atrás dejando mi rostro limpio y no escondido entre las capas de mi pelo.
-Listo, te ves hermosa- se agacha a mi rostro en el espejo agarrandose de mis hombros y apretujando su mejilla con la mía, sin estropear mi maquillaje.
-Gracias. En verdad gracias Yuki, pensar que ahora tengo una hermana me hace sentir muy reconfortada.
Con una sonrisa me da un apretón en mis manos y antes de marchase me da una chaqueta negra larga para que no se note el vestido cuando salga.
Espero al rededor de unos vente minutos asegurándome que Donato y Yuki se han ido y Ilias se fue temprano así que estaba despejado el campo.
Bajo con cuidado las escaleras y voy a mi auto viejo. Nada extravagante a diferencia de los hombres de mi familia. Un match rojo que me sirve para aparcarlo en el departamento viejo de Ilias y esperar a Demon.
Tomo el trayecto y me detengo justo a punto de llegar me detengo en un semáforo. Llámale inercia o casualidad pero cuando giro al auto aún lado mío parece una mujer con una sudadera negra y la capucha puesta con unos mechones pelirrojos que me erizaron la piel. Fue un segundo el que apenas logré verla pues avanzo dando vuelta a la izquierda y ni siquiera pude verle el rostro. Estoy siendo paranoica.
Cuando giro hasta llegar a los viejo departamentos estaciono el auto en la acera.
Distingo a lo lejos el ya llamativo auto negro de Demon. Salgo rápido del auto y me pongo justo en el pie de las escaleras del pequeño edificio. Como si acabara de bajar.
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ATENA (Borrador) Todo por el poder (1)
Teen FictionSiempre que un becado entra, los malditos de Atenas of College, los hijos más ricos del instituto se encargan de hacerle la vida un infierno. Porque no importa quién seas tú, no importa que calificación hayas tenido, ni que tan bueno seas. Si no est...
