Niente più giochi

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Después de la cena me subí a mi cuarto sin revisar mi teléfono. Lamentaba no poder hablar con Demon pero las llamadas en esta casa eran registradas y no quería hablar de esto por mensaje. Las luces ya estaban apagadas y mis padres y hermanos en sus cuartos.

Estaba intentando dormir pero un sonido me quitó el poco sueño que tenía.

Con cuidado salí de mi habitación y seguí los gruñidos apenas audibles pero podrías distinguirlos angustiados.

Cuando llegue al cuarto más cerca del mío me asusté.Después de lo de hoy no sabía si confiaba estar segura en mi propia casa.

Un pequeño grito me hizo alertarme. Era un niño. Zagreo.

Empujo la puerta sin seguro encontrando al pequeño sudando entre las sábanas y arremolinadoce en la cama.

Tenía pesadillas. Las conocía. Pensé un poco en hacerlo pero hice lo que Ilias hacía cuando me pasaba lo mismo.

Voy directamente a la cama y tomo al pequeño en brazos acunando a su cabecita y abrazándolo con mi brazo derecho.

-Shh ya a pasado, tranquilo Zagreo. Estás a salvo.

El pequeño se aferró a mí con sus manos clavándose en mis brazos.Lo soporte por que de cierta forma me transporto al pasado, clavándole las uñas a mi hermano.

-Todo está bien, ahora estás en el lugar correcto cariño.

Zagreo abrió sus pequeños ojos asustadizos mirándome con duda. Después de unos segundos su mirada se suavizó recordando quién era yo.

-Ya ha pasado.

No - agito su cabeza en negación.

-Ya estás con nosotros.

Su mirada era pérdida, sin emociones.  Solo era un niño, no debía de ser así. Me quedé con él hasta que se quedara dormído. No me di cuenta hasta en la mañana que nunca me regresé a mi cuarto.

El sonido de la puerta me hizo levantarme poco a poco.

-Sabía que eras tú.

-¿Qué quieres Ilias?- dije aún adormilada.

-He venido a ver cómo está mi subordinado pero veo que está en buenas manos, por un momento pensé que alguien entró.

En ese momento me di cuenta que no era la única alerta hasta dentro de nuestra propia casa.

-Tenía pesadillas anoche. Se lo que es eso, necesitaba compañía. No te he querido despertar. Además no es tu subordinado Ilias, es un niño y ahora tu responsabilidad si vas tenerlo en esta casa hasta que pueda entrar a entrenar con los demás chicos.

-Se le pasarán.

-No- me levanto bruscamente la cama a encararlo-No es un se le pasará, tu tal vez no lo entiendas pero yo si y no voy a dejar que hagas lo mismo con este niño como lo hicieron sus padres. No es una cosa ni un arma, al menos no por ahora. Lo decidirá él cuando sea mayor. Ahora necesita cariño,cuidados y mucha atención. Cosa que tú no le puedes dar.

-Hay niñeras.

-¿Porqué Ilias ?  ¿Por qué traerlo a casa con nosotros? el hecho de que lo haya hecho de esta manera y no llevarlo con el abuelo me hace entender que significa más para ti de lo que nos haces ver.

-No es lo que estás pensando.

-¿Ah no? Entonces dime. No se si te has dado cuenta pero estamos siendo el blanco ahora. No es seguro para un pequeño y enserio juro que si es tu hijo no voy a guardar ese secreto.

ATENA (Borrador) Todo por el poder (1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora