Emmanuel corría rumbo a su clase, era lunes, matemática a primera hora. No podía llegar tarde, la directora Falkenhorse apenas se enterase que llevaba uno o dos minutos de retraso lo botaba a patadas del instituto. Además tenía que hablar con Jennifer a última hora.
-¡Hey sube! - y hablando del rey de Roma... Jennifer aparece a ser su salvadora...
Sube a su auto y llegan al instituto unos minutos antes.
Ailana y Lía, quienes también llegaban a esa hora, vieron a los profesores descender del mismo vehículo.
-Hmm... Se me hace que en un tiempo mas van a volver a cambiar los profesores por la misma razón que sucedió con Belén y Marcos.- murmuró Lía entrecerrando los ojos mientras los observaba.
-No seas tonta Lía. Eso no va pasar. La directora puso una nueva norma para los maestros, como debio de haber sido desde siempre, que no pueden estar saliendo con sus compañeros de trabajo.- bufó Lana.
Lía hizo una mueca pero no opino nada, ambos profesores hacían muy buena pareja.
Sonó la campana y todos entraron a sus respectivas aulas. Ailana se ubicó a un costado de la clase, enseguida divisó a su profesor, lo miraba raro, le había propuesto soborno.
-Buenos días jóvenes - saludó mientras hojeaba paginas de su libro.
-Buenos días, profesor- respondieron los alumnos al unisono.
-Hoy daremos un repaso general, ¿Hicieron los ejercicios que les di el miércoles?
Todos asintieron, incluidos los que no lo habían hecho. Su tarea consistía en una serie de ejercicios. Larga pero no muy complicada.
-Está bien, iré llamando por lista a cada uno para revisar, mientras tanto van a realizar estos ejercicios. - levantó unas copias donde figuraban muchos ejercicios. - Estas copias contienen ejercicios de repaso, están mezcladas aquí todas las clases que hemos dado, por lo tanto, todo lo que entrara en el examen de hoy en 15 días.
Al final de la clase todos salían y cuando ella estaba saliendo Emmanuel se le dirigió.
-Ailana, quédate unos momentos, hay que hablar...
Ailana lo miro con sorpresa, se acerco lentamente hacia su escritorio.
-Cierra la puerta, por favor. - Le ordenó Emmanuel.
Ella accedió y cerró la puerta.
-¿Si, profesor?
-Recuerdas la propuesta que me hiciste ayer ¿No?.
-Sí... La recuerdo...- bajó la cabeza. - Haré lo que pida, por favor no me ponga menos de perfecto, mi madre va matarme, y no es broma... No seria raro que me matase.
-¿Puedo pedir lo que yo quiera?
Ailana lo miro con duda, un poco asustada ya que el hablaba lentamente...
Con esa voz tan suya, de verdad tenía miedo a lo que pidiese, pero asintió y el sonrió.
-Y... Si te dijera ... Que yo no quiero dinero... ¿Que harías? - le dijo mirándola a los ojos
Ailana retrocedió, se alejó de el. Empezaba a tener miedo.
- Depende de lo que pidiera, profesor...
-Acercate por favor.
Ella se acerco a el con miedo. El movió sus dedos indicando que de acercase mas.
Estando tan cerca miro su ojo. Un ojo no era normal. El que se había lastimado. Ahora parecía un ojo de vidrio o algo.
-¿Qué tiene tu ojo?- preguntó sin pensar
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Dos igual a uno.
Genç KurguSantiago quedo a solas con Jennifer dentro del salón de clases. Lía afuera esperando secretamente a Santiago, tenia que hablar con este chico; dentro del salón de clases Santiago se lanza en el asiento y explota en carcajada, mira atentamente a Jenn...
