Holaaa... aqui sigue la historia que empece en el otro perfil, se me cerro la cuenta anterior y no la pude recuperar. Besos.
Ailana se miro al espejo, lucia su uniforme de nuevo, falda rosa pálido a cuadros, camisa y corbata. El cabello hasta la cintura con terminación en ligeros bucles. Todo era resplandeciente con excepción de la mirada perdida y hasta un poco triste.
Las vacaciones habían terminado, su madre ya la había inscrito a sus múltiples clases, de instrumentos, idiomas, manualidades, además de organizarle la vida entera practicamente.-Nisiquiera empiezo el día y ya me siento agotada...-susurro terminando en un suspiro.
Saco un pequeño papel del bolsillo de su camisa y lo examino
- Lunes, matemática a primera hora. Genial... -añadió con sarcasmo. Escucho a su madre gritarle con dureza que bajase.
Tomo sus cosas y bajo los escalones. Ya iba camino a clases.
A mitad de camino, perdida en sus pensamientos, sabia sobre el cambio de maestros, iba extrañar tanto a ambos profesores.
De repente escucha alguien corriendo detrás de ella, antes de poder reaccionar y voltear, alguien le da un palmadazo en la espalda.-Aaiiilaaanaa... - dice musicalmente a modo de saludo, su mejor amiga, Lía.
Ailana ante el palmadazo se balancea hacia adelante y se agarra de un poste de luz que tenia cerca.
- ¿¡Que estás loca!? ¡Estaba desprevenida!¡ casi me caigo!- dijo con rabia, Ailana era una persona bastante intolerante, de esas que se enojan por cualquier cosa.
-Eres una exagerada, sólo fue una palmadita. - al terminar la oración le sonrió con emoción. - ¡Es el primer día de clases! ¡Estoy ansiosa! ¿quienes serán los
nuevos maestros? ¿Crees que habrán nuevos alumnos?-No lo sé.
-¿Tenemos a primera hora juntas no?- preguntó Lía. Ailana asintió desanimada, su amiga refunfuño a su lado. -Querida mía, es nuestro ultimo año en Falkenhorse, nuestro ultimo año de preparatoria. ¡Por Dios! Es la mejor etapa de nuestra vida y tu te la pasas cabizbaja dando a entender que no te importa nada.
Ailana siguió caminando mirando el suelo, lo que decía Lía era cierto pero ella
no disfrutaba esa supuesta mejor etapa, nunca tenia tiempo para las cosas que realmente quería hacer.
Y su madre siempre la presionaba tanto con las ''calificaciones doradas". Ella no podía sacar menos del puntaje perfecto. Y
eso le forzaba muchísimo. Y mas por su gran dificultad desde siempre"Matemáticas".
Llegaron al instituto en silencio e ubicaron sus cosas en los casilleros una al
lado de la otra. Mientras lo hacían sonó el timbre. Fueron al salón de matemática y esperaron la llegada del o la suplente de Belén.
Ya todos ubicados se abre la puerta, todos miraron con curiosidad y lo único que apareció fue un chico, "el chico nuevo" con el cabello negro excesivamente despeinado, el nudo de la corbata totalmente mal hecho, la camisa fuera de
los pantalones marrones que el colegio exigía a los muchachos como uniforme, tenia la tez muy pálida, los ojos celestes y parecían delineados debajo, quizá eran ojeras o solo tenia muchas pestañas, no se distinguía bien.Lía lo siguió con la mirada hasta el momento que tomo asiento en el ultimo
lugar al fondo de la clase. Ailana ni quiso mirarlo después de que entro con esas pintas. Repudiaba los chicos tan descuidados como el.Finalmente entro la maestra suplente. Camino rápido hasta el escritorio, bajo sus cosas y miro a los alumnos.
-Hola, mi nombre es Nancy, seré su maestra temporalmente o definitivamente dependiendo de la directora. Abran sus libros en la pagina 8.
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Dos igual a uno.
Fiksi RemajaSantiago quedo a solas con Jennifer dentro del salón de clases. Lía afuera esperando secretamente a Santiago, tenia que hablar con este chico; dentro del salón de clases Santiago se lanza en el asiento y explota en carcajada, mira atentamente a Jenn...