Luego de la pelea, Brody y Quinn tomaron bastantes tragos, rieron y bailaron. Se besaban con pasión en medio de la gente que bailaba al ritmo contagioso de la música. Brody la acorraló contra la pared, la comenzó a besar con desenfreno y pasión, sus manos recorrían todo el frágil cuerpo de una Quinn algo pasada de copas. Abrió la puerta del primer cuarto, sabía lo que tenía que hacer. Tumbó a Quinn en la cama y cerró la puerta, sin seguro. La besó mientras sus manos recorrían todo su cuerpo y comenzó a desnudarla. Sus manos pasaban por cada centímetro de su cuerpo, mientras ella gemía y lo besaba con más pasión. Ella estaba lo suficientemente borracha o drogada, pues Brody habría aprovechado de poner unas pastillas de éxtasis en su bebida.
Entonces la puerta se abrió, de acuerdo a lo planeado. Sam miró con dolor y frustración la escena. Ella solo en ropa interior, riéndose y muy excitada, Brody sin camiseta y con sus manos en las piernas de ellas.
-¡Lo sentimos! -dijo Bree con "vergüenza"
-Podrían cerrar... -sugirió Brody. Sam estaba estático, su cuerpo no le respondía.
-Sam, eres lindo, igual que Brody -dijo una confusa Quinn. Sam arqueó una ceja, Brody insistió en que cerraran la puerta, pero Sam detuvo a Bree.
-Lo siento amigo, tu fiesta se acabó -dijo Sam con frialdad tomándole la mano fuerte a Quinn y poniéndole su ropa mientras ella se reía desesperada.
-¡Yo traje a mi novia imbécil! -dijo Brody dándole un empujón.
-¡La emborrachaste estúpido! No te permitiré que le hagas algo así borracha -dijo Sam desafiante.
-Sam, déjalos en paz -dijo Bree tomándole el brazo.
-¡Déjame, Bree! -dijo Sam con frialdad. Su mejor amiga ya vestida, se tambaleaba. La afirmó fuertemente, pero Brody lo hizo soltarla cuando le propinó un golpe en el labio. Sam se tambaleó pero con toda su fuerza le devolvió el golpe, dejándolo en el suelo. Sacó su Iphone y rápidamente marcó el número de Finn.
-Necesito que me busques en casa de Ariana, ahora -dijo Sam bruscamente. No dijo nada y cortó. Su amiga reía, pero también sollozaba de vez en cuando. Sam sospechaba que había algo fuera de lo normal. Ella sudaba más de lo normal, sus pupilas estaban dilatadas y sus cambios de humor no eran de una borrachera normal. ¿Qué le habrá hecho este imbécil? Se preguntó. Finn llegó de inmediato, subí a Quinn al auto. Me puse junto a ella en el asiento de atrás.
-¿Qué ******* pasó? -preguntó Finn algo alterado. A su lado, Puck en silencio y con la mirada sombría.
-Brody la hizo emborracharse, y estaban casi teniendo sexo. Pero mírala, está totalmente ida -dije mientras la miraba, ella sonreía con dificultad mientras miraba sus dedos -tengo un mal presentimiento. -musitó Sam-la última vez que la vi borracha no estaba así, creo que el hijo de puta le hecho algo en su trago.
-¿Tú crees? -preguntó Finn
-Sus pupilas están dilatadas, estuvo riéndose y luego llorando, ahora está temblando pero a la vez está sudando ¿no será mejor que la llevemos a un hospital? -preguntó Sam muy preocupado.
-Creo que sería mejor. -dijo Finn seriamente.
-¡Te lo advertí Evans! -gruñó Puck enfadado -Sabía que habría éxtasis, LCD y miles de mierdas en esa repugnante fiesta. -dijo
-¡No me lo refriegues en la cara Puckerman! -dijo Sam-fui por ella, deberías haberlo entendido, imagínate si no hubiera estado, ese imbécil se hubiese aprovechado de ella.
-¡Cálmense los dos! -gritó Finn exasperado mientras manejaba hasta el hospital. Quinn se abrazó al cuerpo de Sam mientras temblaba. Sam la apegó más a su cuerpo, comenzaba a desesperarse. Ella sudaba y sollozaba en su pecho diciendo cosas sin sentido. Brody las pagaría muy caras.
-Preciosa respira -susurraba Sam.
-Viene por mí, me quiere llevar -decía ella mientras temblaba, todo su frágil cuerpo temblaba.
-No, estás conmigo, segura. -dijo Sam con firmeza.
-Cásate conmigo príncipe -dijo ella ahora riéndose. -no quiero que me lleve.
Sam suspiró largamente mientras le tomaba la mano temblorosa. Por fin llegaron al hospital, la ayudaron a bajarla, pero ella de pronto se puso totalmente pálida. Sam se asustó, ella se agachó y comenzó a vomitar fuera del hospital. Sam le tomó el cabello mientras la afirmaba para que no cayera. Cuando pudo pararse otra vez, Sam la tomó de la muñeca y sintió como su corazón latía demasiado fuerte. Se estaba asustando. La tomó en sus brazos, y la entró en la sala de urgencias. Cuando la miró, ella tenía los ojos cerrados y los labios pálidos.
-¡Quinn! -gritó -*******, ******* -musitó. Finn lo ayudó a llevarla luego. La dejaron en una camilla, Sam estaba como loco. Desesperado.
-¡Sam, relájate! -dijo Finn.
-¡Ese hijo de puta me las pagará! -dijo Sam temblando del enfado.
-Sam, tu labio está sangrando demasiado -Sam se tocó y se percató de su labio sangrando. Puck sacó de su bolsillo una bolsita de pañuelos desechables y le dio uno. Sam lo sostuvo contra la comisura de su labio.
-Sam, estás temblando, relájate por favor -dijo Finn mientras le palmeaba el hombro.
-Dios mío, dime que estará bien ¿sí? -dijo Sam
-Lo estará Sam, solo tiene una reacción algo exagerada, posiblemente éxtasis o algo así -dijo Finn. Sam dejó que las lágrimas cayeran por su rostro. Apoyó la cabeza contra la pared.
-Nosotros... discutimos en la fiesta -dijo Sam mientras miraba a sus amigos.
-¿Por qué? -preguntó Puck
-Me acusó de aprovecharme de ella cuando nos emborrachamos -dijo mirando a Finn. Puck no entendió, así que le contaron la historia. Asintió, mientras les contaba lo que habían peleado.
-Sam, creo que llegará un momento en que tendrás que pensar en ti -dijo Puck -te hace daño darlo todo por ella sin recibir a cambio.
-Si recibo Puck, recibo su cariño, su amor, su entrega, como amiga, pero lo hace -dijo Sam. Puck y Finn intercambiaron una mirada.
Entonces, el médico que había ingresado a Quinn, salió a su encuentro.
