Capitulo 21 Maraton 1/10 "Te voy a demostrar lo idiota que soy".

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Sólo quería tener paz en mi vida, ¿Eta mucho pedir? Supongo que para mí, si lo era. Los errores de mis pasados estaban pasándome factura ahora.

Lo errores.. ¿Qué sería de la vida sin ellos?

Nunca vi a un hombre llorar y nunca pensé verlo, pero hoy lo vi. Ryan se encontraba al lado de cuerpo de Justin con la cabeza en sus rodillas mientras lloraba y murmuraba algunas cosas que no podía entender. El cuerpo de Justin estaba frío como un hielo, su piel estaba pálida y sus labios morados. Estaba llena de pánico, nunca pensé que Justin me pudiera importar tanto y mucho menos cuando él no me daba razones para hacerlo, pero al menos sé que no estoy con él por su hermoso físico, sino no por su maldita y asquerosa personalidad.

Me sentía como en esos momentos donde tu boca no decía absolutamente nada, pero en tu cerebro la gritas, gritas todas esas cosas que no te atreves a decir.

-¿Por qué nos hacen esto? -Susurro Ryan.

-Son mafiosos, se suponen que tienen enemigos por todos lados -Respondí.

-No tenemos enemigos por así, nosotros creamos esa línea entre amistad y odio.

-¿Qué quieres decir? -Pregunte.

-Somos los que hacemos que nos odien.

Asentí sin saber que decir, ¿Qué clase de demente crea tantos enemigos?

-Te puede asegurar que estas personas no están en nuestra lista.

-¿A qué persona te refieres?

-Al que te secuestro y a estos del barco.

-Pero el tipo sabía quién era Justin, escuche cuando lo llamo por Bizzle.

-Todos conocen a Bizzle, muchos quieren ser parte de esto, pero es difícil confiar en este negocio.

-No entiendo. -Me sentía la persona más lenta del mundo.

-No se trata de entender, Selena. No tiene sentido.

-Te equivocas Ryan, los que no tienen sentido son ustedes. Hacen todo esto por dinero y el dinero no lo es todo.

-Dicen que el dinero no da felicidad, pero adivina que.. Es falso, con el dinero tienes todo lo que quieres, te complaces a ti mismo y eres feliz, hasta que te enamoras y no sabes si esa persona está por ti o por tu dinero. Cuando te rompen el corazón de allí sacas la frase el dinero no da felicidad.

-Lamento no pensar lo mismo. -Confesé.

-Y yo lamento no confiar en ti.

Me sorprendí por su confesión.

-No necesito que confíes en mí, Ryan -Me puse de pies.

-¿Quién eres y qué quieres? -Pregunto.

-¿A qué te refieres? -Levante una ceja.

-Desde que llegaste nos sale todo mal, basta de secretos.

-No tengo porque darte explicaciones.

-Deberías de hacerlo, es nuestra vida la que corre peligro. ¿Qué ocultas?

-¡No oculto nada! -Grite.

-¿Cómo esas personas te conocen? -Se puso de pies- Desde que llegaste te conocen, no puedes decir que no ocultas nada.

-Te dije que no oculto nada, Ry..

No pude terminar de hablar ya que una leve tos se escuchó. La mirada mía y de Ryan fue quitada de ambos y desviada al cuerpo de Justin, quién estaba escupiendo agua.

-¡JUSTIN! -Grite, agachándome a su lado otra vez- ¡Oh, Dios mío!

- Selena -Dijo débil, apenas pude escuchar.

Mi corazón se empezó a acelerar cuando oí mi nombre de su boca, su voz era ronca y débil, y sabía que luchaba contra su cuerpo para poderse mover.

Justamente cuando a mi voz le dio por salir, se escucharon unos fuertes motores, aún estaban algo lejos, pero eran tan potentes que se podían oír a una distancia bastante larga.

Esto no era bueno..

-Ryan, ¿Escuchas lo mismo que yo? -Pregunte.

Su expresión me dio a entender que si lo escuchaba.

-Lo escucho. -Confirmo mis sospechas- Y no creo que sean de los nuestros.

Trague saliva.

-Tenemos que salir de aquí -Mis nervios me estaban quemando por dentro.

Ryan asintió.

Levantamos a Justin con mucho esfuerzo y como pudimos caminamos hacia el auto de él. Gracias a Dios no estábamos tan lejos, porque justo cuando colocamos a Justin en la parte trasera, las llantas de los carros que escuchamos rechinaron al frenar...Habían llegado.

Abrí los ojos como plato y entre al asiento de copiloto como alma que lleva al diablo. Ryan hizo lo mismo, pero con mucho más esfuerzo y en el lado del piloto. No sé cómo hizo para arrancar el auto, pero lo único que escuche fue el sonido de una balas detrás de nosotros, no nos dieron.. Por ahora.

-Ryan debes conducir más rápido, nos están siguiendo. -Mire nerviosamente por el retrovisor interno, no era un sólo auto los que no seguían, eran tres.

Algo vibró debajo de mi trasero, por lo que me sobresalte y pegue un grito ahogado.

-¿Qué te pasa? -Ryan me miro confundido.

-Mi trasero vibró. -Comente.

Ryan puso cara de asco.

-¡Oh! ¡Qué asco! No es momento de soltar gases, Selena.

Lo fulmine con la mirada.

-Maldito idiota -Respondí. Me levante un poco y saque un aparato, era el teléfono de Justin- Es el teléfono de Justin.

-Revísalo, necesitamos comunicarnos con los chicos.

Asentí y empecé a revisar el teléfono, había un mensaje.

De: Numero bloqueado. "Ya están durmiendo con los peces, queridos amigos"

-Creo que era mejor que no lo fuera revisado. -Suspire frustrada.

-¿Por qué? -Pregunto- ¿Viste un vídeo pornográfico allí?

Le metí un golpe en el hombro.

-No es momento de bromas, Ryan. -Bufe- Mandaron un mensaje diciendo que básicamente ya estamos muertos.

-¿Qué? -Se sorprendió.

-Sí, y lo peor es que el número está bloqueado.

Le eche una mirada al retrovisor.

-Están cerca, manejas como niña. -Me estaba desesperado, además me estaba muriendo del frio.

Hago lo que puedo, no es tu culo el que está corriendo peligro solamente, el mío también. –Respondió alterado.

-Déjame manejar –Dije.

-No, ni lo pienses.

-Puedo hacerlo, solo déjame manejar. –Insistí.

-No pienso dejar mi vida en tus manos.

-Estoy dejando la mía en la tuya, dame el maldito volante. –Me altere, ahora sí.

Ryan soltó un gran suspiro de frustración, pero al final asintió.

Al momento de intercambiar los asientos el auto hizo unos movimientos bruscos, debido a la velocidad con la que iba y por inconscientemente mover el volante. Se escuchó un golpe de la parte trasera y cerré los ojos para no querer confirmar que fue lo que pensé.
-No cierres los ojos, no quiero morir. –Se quejó Ryan,

-Lo siento –Los abrí.

-¡Maldita sea! –Se quejó Justin, su voz era débil- ¡Ayúdenme!

Me tense y mire rápidamente hacia atrás, si sucedió lo que me imagine. Cuando el auto hizo los movimientos brusco, Justin cayó del asiento al piso del auto.

-Mierda, ayúdalo Ryan –Centre mi vista en la carretera y el retrovisor- Ryan necesito que te coloques en la parte trasera, sostén a Justin, le daremos a estos tipos una buena jugada.

-¿De qué hablas? –Pregunto.

-¡Sólo hazlo! –Grite, su actitud me estaba molestado.

Bufó, pero al final me volvió hacer caso.

Cuando me asegure que Ryan hizo lo que le pedí, mire por el retrovisor y sonreí. Mis ojos se nublaron y mis pupilas se dilataron, la adrenalina empezaba a llenar mi cuerpo.

No hay nada mejor que empujar un auto a su máxima velocidad.

- Selena frena en las curvas – Escuche a Ryan.

Reí.

-En una carrera de vida o muerte no se frena. –Dije, justo al momento que le daba al auto una vuelta en U.

-¿Qué mierda haces? –Pregunto Ryan, asustado. No lo veía, pero lo sentía en su voz. No le respondí.

Aunque tenía a los autos que nos perseguían ahora de frente y las luces me molestaban, no me importo mi mirada se centró en el piso de la carretera. Sin temor, sin dudas, sin nada.

- Selena -Ryan me llamo, al ver que nos acercábamos a los autos.

-Baja la cabeza, Ryan. -Dije.

No sé si lo hizo, pero estaba tan cerca de uno de los autos, que cualquier persona pensaría que no hay escapatoria, simplemente que íbamos a chocar. No es mi caso, sin haber tenido un auto antes aprendí a manejar perfectamente.

Justo antes que los autos impactaran gire bruscamente hacia la derecha esquivándolo. Aquel auto hizo un mal moviendo y perdió el control, chocó contra un árbol. Los otros dos se frenaron bruscamente. Sonreí victoriosa viendo la escena por el retrovisor.

-¡Dios mío! -Dijo Ryan- Y yo que pensé que Justin era el único en manejar como loco. No le respondí solo arquee la ceja y sonreí.

Sabía que no podíamos ir al internado, así que opte por ir a nada y nada menos que a la casa de Justin.
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-¿Cómo sabes llegar aquí? -Pregunto Ryan cuando estacione el auto frente a la casa de Justin, o mejor dicho mansión.

-Se muchas cosas, Ryan -Abrí la puerta y salí.

Ayude a Ryan a sacar a Justin del auto y llevarlo hacia adentro, Olivia nos abrió y su cara era de horror al ver el estado de Justin.

-¿Qué ha pasado? -Pregunto.

-Luego te explico, necesito tres té de manzanilla y toallas de agua calientes. Ryan y yo subiremos a Justin a su habitación -Respondí.

-Está bien, señorita Russo.

-Ya te dije, dime Selena.

-Lo siento, Selena -Sonrió y se marchó.

Subimos a Justin a su habitación y lo pusimos en la cama, este soltó un quejido.

-Ryan, ve a ducharte. Yo me encargare de él.

-¿Estas segura? -Pregunto- No tengo ningún problema en ayudar.

-Puede sola -Sonreí.

Ryan asintió.

Cuando estábamos solos Justin y yo, en mi estómago se empezaron a sentir cosquilleos, ¿Estaba nerviosa?

-Siento que la cabeza me va explotar -Murmuro Justin, moviéndose.

-No te muevas -Camine rápido hacia él.

-Tengo que quitarme esta ropa, siento el cuerpo congelado. -Me miro- ¿Me ayudas? -Está bien -Dije tímidamente.

Empecé quitando sus zapatos y luego sus calcetines, reí silenciosamente al mirar sus pies. Tímidamente desabroche su cinturón y baje su pantalón lentamente. Luego me puse de pies y lo observe.

-Umm.. ¿Te puedes sentar? Es sólo para quitar tu camisa.

Justin me miro curioso, pero al final asintió y se sentó lentamente. Tome el borde inferior de su camisa y lo subí hasta sacar la camisa completa de su cuerpo. Justo cuando me iba a incorporar el jalo de mi cintura e hizo que me sentara a horcajadas en su regazo.

-¿Q..qué haces? -Susurre sorprendida.

-Estas mojada, necesitas calor.

-No es necesario, Justin.

-Quiero hacerlo -Hablo con firmeza.

Asentí mordiendo mi labio inferior.

Justin se colocó de pies con mucho cuidado y con algo de dolor, me miro y sonrió levemente. Tome el borde inferior de mi camisa, que por cierto, era la suya, y la subió hasta que la saco y lanzo por allí.

-Párate en la cama -Dijo.

-¿Qué? -Dije confundida.

-Que te pares encima de la cama -Repitió.

No muy convencida, lo hice. La cara de Justin quedaba justamente en mis pechos.

¡Trágame tierra!

Me miro curioso de pies a cabeza y luego fue directo al botón de mi pantalón desabrochándolo, tome el borde superior de este y lo bajo hasta mis tobillos.

-Patéalos lejos -Dijo.

Tomando esto divertido, lo patee con mucha diversión. Ahora ambos estábamos en ropa interior.

-Eres hermosa -Me halagó.

-¡Gracias! -Dije tímidamente. Mientras bajaba de la cama.

-Te puedo decir algo.. -Lo mire extrañada, Justin no es de decir eso.

-Dime.

-Espero algún día hacerte el amor -Me miro directo a los ojos.

Mi boca cayó al piso. ¿Hacerme el amor? ¿Algún día? ¿Qué?

-Creo que el golpe que te han dado en la cabeza está haciendo efecto. -Reí nerviosa.

-¿Por qué dices eso? -La curiosidad en su mirada era evidente.

-Ummm.. -Mordí mi labio- No eres alguien de decir eso.

-Ni de hacerlo tampoco, pero es como si supiera que eso va a pasar tarde o temprano.

-Oh.. -Fue lo único que salió de mi boca.

Un hombre moreno alto y musculoso, entro a la habitación sin entrar. Por instinto mi manos cubrieron mis pechos y mi feminidad, a pesar que tenía mi ropa interior puesta.

-¿Quién te crees para entrar así? -Gruño Justin colocándose al frente de mí.

-L..lo siento señor Bieber, le traía las toallas calientes y un té. Candace vendrá en un momento para ayudarlo.

-Debes aprender a tocar la puerta, ¿Qué fuera pasado si estuviésemos desnudo? -Insistió Justin en reclamar.

-Lo..lo siento nuevamente señor.

-Está bien, deja eso allí y lárgate -Justin se sentó en la cama e hizo una mueca de dolor.

Antes del que el chico saliera me miro, y yo le pedí disculpa con la mirada.

Suspire y me gire para ver a Justin.

-¿Te duele algo? -Pregunte.

-Tengo un maldito dolor de cabeza -Gruño.

-¿Quieres una pastilla? -Me senté a su lado.

-¿Quién dijo que te sentaras?

Lo mire incrédula.

-¿Qué?

-No te di permiso de sentarte.

-No te tengo que pedir permiso. -Me levante incomoda.

-Es mi cama, mi casa, mi habitación, mis reglas.

-¿¡Qué mierda te pasa!? -Grite- Hace un segundo estabas hablando de hacerme el amor y ahora sales con una maldita indiferencia.

Lo único que escuche de la boca de Justin fue un bajo "Okey."

-Me caga tu indiferencia -Me empecé a colocar mi ropa, sin importar que estuviese mojada.

-Me caga que coquetees con otro idiota frente de mí -Gruño.

-¿Qué? -Dije confundida- No estaba coqueteando con él.

-Ah, ¿Entonces estoy loco?

-Lo estas, definitivamente.

-No juegues conmigo, Selena.

-Deja de ser idiota, Bieber.

-¿Quieres que te muestre lo idiota que soy? -Se levantó tan bruscamente de la cama, que parecía que estuviera sano. Me agarro de la cintura y me acorraló de la pared y me beso ferozmente.

Solté un gemido.

Sus manos bajaron y subieron por mi espalda hasta llegar al brasear y desabrocharlo, este voló por algún lugar. Sus manos bajaron desde mi cintura hasta el borde de mi braga y con un fuerte jalón, las rompió.

-¡Oh! ¡Justin! -Jadee.

Me dio la vuelta tan bruscamente que tuve que poner mis palmas en la pared para no chocar con ella. Hizo un movimiento levantando mis caderas y abrió un poco mis piernas.

-Te voy a demostrar lo idiota que soy. -Susurro en mi oído.

Pasaron unos segundos y no sucedió nada, pero luego solté un fuerte gemido al sentir el pene de Justin entrar duro y rápido en mí.

-¡Oh, Dios mío! -Gemí bajamente.

Salió por completo y entro, enterrándose por completo en mí.

Sexo duro, era esto. Rápido, excitante, brusco y rico. No sabía cuánto tiempo llevamos teniendo sexo, pero ya no aguantaba más, así que explote con Justin dentro de mí. El hizo tres embestida más y salió de mí, expulsando su semen sobre mis nalgas.

-¡Dios mío, Justin- Jadee agitada- Un día de estos me vas a matar de un paro respiratorio.

-Me asegurare que sea teniendo sexo -Me dio una nalgada, se acomodó los boxer y se sentó en la cama.

Se veía mal.

-¿E..estas bien? -Pregunte.

-Siento que la cabeza me explotara. -Dijo.

Asentí entendiéndolo. Camine hacia su armario y me coloque una grande camisa de él.

-Ya vuelvo -Le dije y salí de la habitación.

Camine vagamente por las escaleras hasta que llegue a la cocina, mi garganta pedía a gritos agua. Tomé una jarra y me serví la fría agua en un vaso completo de agua. Lo tome de un sólo trago y solté un gruñido de satisfacción.

Sentí como si alguien me mirará, así que por instinto mi mirada se fue hacia la ventana, pero no había nada.

Fruncí al ceño y camine hacia ella, pero al igual que hace unos segundo, no vi nada.

Todo va a estar bien, estas segura aquí. Pensé para tranquilizarme.

-No sabía que estabas aquí -Me sobresalte y pegue un grito ahogado al oír la voz.

Cuando mi respiración se tranquilo un poco, me gire.

-¿Lil? -Lo mire confundida- ¿Qué haces aquí?

-¡Vaya! -resoplo- Me alegra verte también. Acabo de llegar.

-Lo siento, me asustaste -Admití.

-Sé que soy feo, pero no es para tanto. -Bromeo.

Sonreí por un momento, pero luego me puse seria.

-¿No sabes lo de Justin? -Pregunte.

-¿Qué cosa?

-Ehh.. Za.. Casi matan a Justin -Rasque mi nuca.

Lil soltó una risa.

-¿De qué te ríes? No es gracioso -Gruñí.

-¿Casi matan a Justin? -Rio- Deja los chiste para después, Selena. Eso sería la última cosa que viera en mi vida, nadie puede con él.

-Te equivocas -Me puse seria- Resulta que la frase "No pueden con nosotros" dejo de tener sentido hoy, cuando casi matan a Ryan y Justin en un barco.

Lil dejo de sonreír inmediatamente.

-¿Estás hablando en serio?

-¿Me ves cara de bromear? -Cruce los brazos en mi pecho.

-Mierda, ¿dónde está, Justin?

Suspire y me apoye en sobre mis brazo en la mesa.

-En su habitación y Ryan supongo que por ahí.

-Tengo que ir hablar con ellos, nos vemos después -Dijo saliendo de la cocina, y para mi mala suerte en ese momento venía entrando Candace.

Puta. Pensé.

-Te queda bonito el uniforme de mucama -Me burle.

Rodeo los ojos.

-Te quedará bonito a ti mi puño en tu cara.

Reí.

-Inténtalo y en menos de lo que piensas estarás de vuelta al zoológico, con tus amigas zorras.

-¿Crees qué tienes poder sobre mí? -golpeo con sus puños las mesas.

-Ten cuidado, te puedes partir las uñas postizas. -Me burle.

Ella se tensó tanto que tomo un coló casi rojo en su cara.

-Y respondiendo tu pregunta. Pueda que no lo tenga sobre ti, pero si sobre Justin y créeme que puedo hacer que te eche.

Ella levanto una ceja y sonrió. Dios mío me daba miedo está mujer.

-¿En serio piensas que puedes ocupar el lugar de Caroline en esta casa? -negó con su cabeza- No, no te equivoques, pronto Justin se cansara de ti y te mandara a comer mierda, como lo hace con todas las que trae.

-Justin no trae mujeres para acá. -Respondí.

-Por dios, él es Bizzle. ¿Por qué no lo haría? Tiene dinero suficiente para comprar la mansión play boy con modelos incluidas. Que él te haya dicho que no trae mujeres para acá, no quiere decir que sea cierto. Te lo digo por experiencia.

-No me importa saber tus experiencias. ¿Por qué debería de creer en ti?

-No te estoy diciendo que creas en mi, pero a veces nunca esta demás usar la lógicas de las cosas. No sé porque te estoy diciendo si no me agradas, debería dejar que te estrelles sola. Te acordaras de mi tarde o temprano. –Sin decir más nada salió sonriendo de la cocina.

Maldita infeliz.

-No te noto contenta –Olivia entro a la cocina con una bandeja en las manos.

-No lo estoy.

-¿Fue Candance? –Pregunto. No respondí- No le hagas caso, de seguro te dijo algo para molestarte.

Suspire.

-Ya no sé ni que creer.

-Confía en tus instintos, ellos nunca fallan. - Me regalo una sonrisa.

-Tienes razón –Hice una mueca rara- Iré a ducharme y ver como esta Justin.

Ella asintió sonriendo. Le devolví la sonrisa y camine hacia la puerta.

-Por cierto, Selena. Ya sé quién eres. –Dijo.

Me quede congelada en medio de la cocina, mi corazón dejo de latir y no sentía mis piernas. Espero haber escuchado mal.

�������

Se que hace mucho no adelanto pero tuve complicaciones. jajaaj lo siento pero aquí esta un maratón y mañana sigo con otro. 

GRACIAS POR LEER !! 


BIZZLE - Jelena (adaptada) {TERMINADA}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora