Capitulo 51 "Se acabó esta mierda, Selena"

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Tomé un pedazo de la silla rota y empecé a golpear el vidrio de la pecera con mucha fuerza. Después de varias gotas de sudor y lágrimas caer, el vidrio se rompió. El agua cayó velozmente al piso, tuve que atravesarme para poder atrapar el cuerpo de Justin.

Su peso muerto cayó sobre mí, pesaba bastante, pero no me queje. Me di la vuelta y lo acosté. Sus labios estaban morados y si piel pálida.

Mi corazón dejó de latir al ver está imagen.

Una lágrima resbaló de mi mejilla y cayó en la suya. Acosté mi cabeza en su pecho y llore como nunca lo hice en mi vida.

Sentía mi cabeza dar vueltas, vueltas que no podía detener. Es como si mi cabeza estuviera metía en agua, pero aun así respiraba fuertemente.

Escuché varios pasos de tacones acercase. Sequé mis lágrimas y me puse de pies rápidamente para buscar donde esconderme.

Observé como Caroline entró junto con dos hombres y... Ashley.

—¡Maldita sea! —gritó Caroline, al ver a Justin en el piso— ¡Joder! ¡Búsquenla ahora!

Los dos hombres salieron corriendo con sus armas en las manos.

—¿Esta muerto? —le preguntó Caroline a Ashley mirando a Justin.

—No lo sé, no soy forense —respondió llevando su mano a la frente— Jodido dolor de cabeza. ¿Dónde está Mike?

—En el infierno, quemándose.

—¿A qué te refieres?

—Lo encontraron como una rata aplastado en el piso. Al parecer lo lanzaron del piso donde estaba.

—¡No! ¿Es una broma, cierto?

Caroline negó.

—Tu novio está muerto.

¿Novio? ¿Qué mierda?

—¡No! —lloró Ashley— ¡Él no puede estar muerto!

Caroline rió.

—Lo está. Tu hermana es ruda, tranquila buscaremos otro novio con quien follar todas las noches.

¿Ashley follaba con Mike?

—Esa perra no es mi hermana —gruño. Se acercó a Justin y lo movió con su pies— Creo que si está muerto.

—Quiero que lo quemen.

—¿Qué? —dijo Ashley sorprendida.

Abrí los ojos como platos y mi corazón se paralizó.

—La única forma de borrar tus recuerdos es haciéndolos cenizas. Además, quiero asegurarme que Justin no vuelva más.

—Eso no era parte del plan —comentó Ashley.

—Lo es ahora, ve y avísale a los demás —le ordenó— y busca a la maldita de tu hermana.

Ashley salió del lugar. Caroline observó a Justin y camino alrededor de su cuerpo.

—No fuéramos llegado a esto sino te fueras puesto en mi contra. Pero, preferiste a esa perra y no me apoyaste —habló con el cuerpo de Justin— pudimos intentarlo nuevamente. Pudimos volver a crear nuestro futuro en Canadá como tanto me dijiste que lo querías...

Mis manos se hicieron puños. Sentía algo de rabia hacia Justin en este momento por prometerme algo que ya le había prometido a ella.

—... Entiendo que fui una tonta, pero te quería mucho —colocó la planta de su pies en el pecho de Justin— ¿Y qué hiciste tú cuando regresé? Me diste la espalda como si fuera una perra sin valor. No quería llegar a estos extremos, pero lo has provocado y si no eres mío no vas a ser de nadie y mucho menos de esa perra policía.

Caroline subió su camisa y saco un arma de sus caderas.

—¿Por qué la escogiste a ella? —gritó— ¿Por qué?

Camino nuevamente alrededor del cuerpo de Justin y se detuvo para detallar su arma antes de apuntarlo justo en el pecho.

Me puse de pies rápidamente y corrí hacia ella justo cuando terminaba de pronunciar un: "Te amo Justin."

—¡No! —grité.

Caroline se distrajo y me miró. Caí encima de ella y el arma voló hacia Justin. Me senté encima de ella y la golpeé, era fuerte y sabia esquivar los golpes. Me empujó quitándome de encima de ella, me puse de pies rápidamente al igual que ella.

Tensé mi mandíbula y la miré fijamente.

Me hizo una seña con su dedo para acercarme a ella, sin embargo, no me moví. De hecho, minutos después ambas dimos un paso una hacia la otra. Le lance un golpe con tanta fuerza, que pensé que mis ligamentos se habían desprendidos, pero ella sabía moverse. Esquivó el golpe y lanzó uno hacia mí, escuché como si algo se hubiera partido, pero no estaba segura. Mi mente no estaba bien, no podía pensar con claridad. Caí al piso y cuando levanté mi mirada, allí estaba Caroline, observándome.

—Se acabó esta mierda, Selena —sacó otra arma de su cadera y la apuntó hacia mí— no puedes conmigo.

—No te voy a suplicar vida —escupí— Ya mataste lo que más quería en esta vida, realmente si acabas conmigo me ahorrarías el suicidio. Eso sí, grábate esto; Ya tu tiempo terminó, él ya te superó. Ahora sólo eres parte de su pasado, un recuerdo que ya desapareció. Justin Bieber murió amando a Selena Russo y odiando a la perra de su ex, Caroline Ruskow.

Caroline tensó su mandíbula.

—¡Termina de matarme! —le grité— Quiero acabar con todo este dolor.

Sabía lo que estaba por venir, así que cerré los ojos y espere que todo sucediera. Apreté más los ojos cuando dos disparos sonaron.

Aun sentía que podía respirar, abrí los ojos y vi a Caroline tirada en el piso. Mi respiración se cortó cuando me di cuenta de la situación y quien fue quien le disparó.

Trague saliva cuando se acercó a mí y se agacho a mi altura. Quería gritar y llorar. Mis pulsaciones aumentaron y sentía un vacío en mi estómago.

—Te amo —dijo. Toco mi mejilla y mi piel se erizo ante su tacto frío— Te amo demasiado.

—¡Justin! —chillé llorando, mientras lo abrazaba— Pensé... pensé que no te volvería a ver más.

—Nun... nunca te dejaría —su respiración se cortó.

Lo detallé bien, sus labios estaban morados y su piel pálida.

—¿Jus... Justin, estas bien? —lo toqué.

—Siempre que estoy contigo me siento bien —sonrió levemente.

—La... la mataste —miré el cuerpo de Caroline tirado en el piso.

Justin soló me miro como si fuera obvio.

—Te dije una vez que no dejaría que nadie te hiciera daño —tomó mi cara en sus manos y acercó su cara a la mía— Tienes que prometerme que si mi memoria se desvanece, y no recuerde mi nombre, ni te pueda tocar igual de la misma manera de ahora. Vas a seguir amándome de la misma manera. ¿Me lo prometes?

—Justin, ¿Por qué dices eso? Me asustas.

Justin rió leve.

—Sólo pensaba en cuando este mayor, tienes que prométemelo.

Asentí.

—Te lo prometo.

Justin se acercó a mí y me beso lentamente.

—Nada podría nunca, nunca reemplazarte —susurró con un ritmo musical despacio— Nada puede hacerme sentir como lo haces tú. No hay nada como nosotros, no hay nada como tú y yo. Te amo.

—Yo también te amo, pero hay que salir de aquí. No te ves bien y todavía hay gente que nos quiere hacer daño por ahí.

—Me duele mucho la cabeza y el pecho —se quejó.

—Sé que no es fácil, pero tienes que aguantar —tomé sus manos— primero hay que salir de aquí.

Justin asintió.

Cuando estaba dispuesto ayudarlo a levantar, Ashley apareció a unos metros por detrás de Justin apuntándolo por la espalda.

Abrí los ojos como platos y agarré el arma que Justin coloco en el piso. Lo empujé hacia el piso y disparé hacia Ashley al mismo tiempo que me tiraba al piso también y ella también disparaba.

Todo se puso negro.

La muerta era segura, la vida no.

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—He venido por ti, ya es hora —escuché en la oscuridad. Miré a todos lados hasta que me encontré con una sombra.

—¿Quién eres? —pregunté.

—Soy la muerte.

Sonreí.

—¿Por qué te tardaste tanto? Hace un tiempo te estoy esperando.

—Hay un libro donde toda tu vida está escrita, en ese libro tu hora no era antes, tu hora de verme es ahora.

Estaba todo oscuro, pero podía oír un sonido que iba y venía. Sentía la presencia de alguien a mi alrededor. Tenía algo en mi cara, justo en mi nariz, que hacía que mi respiración se concentrará allí.

Abrí lentamente los ojos muy despacio y lo primero que vi fue un techo blanco.

— Selena despertó —dijo una chica.

Mire hacia la derecha y vi una cortina azul, mire hacia la izquierda y allí estaba Ariana, Bella y Jaden.

—¿Te sientes bien? —preguntó Hailey saliendo del lado de la cortina.

—¿Dónde está Justin? —pregunté.

—¿Cómo te sientes? —repitió.

-Cansada, eso es todo. ¿Dónde esta Justin?

—¿Recuerdas algo? —se acercó a mí.

Entonces por mi mente paso todo; Justin inconsciente en el auto, Caroline durmiéndome, Justin en una pecera, Caroline golpeándome, el cuerpo de Caroline en el piso y...

—¿Dónde está Ashley? —pregunté.

Todos desviaron la mirada, pero minutos después Ariana se armó de valentía y hablo.

—Ashley esta... muerta.

El pito del monitor cardiaco empezó a sonar más deprisa.

—No te alteres, Selena —tomo mi brazo— Mataste a su asesina.

La mire confundida.

—¿Qué quieres decir?

—Caroline está muerta también.

Quité la mirada de Ariana y la baje a mis manos.

—Su asesina sigue viva.

Todos me miraron rápidamente.

—¿Qué? —dijo Bella.

—¿A qué te refieres? —dijo Ariana.

—¿Quién es su asesina, Selena? —preguntó Hailey.

Mojé mis labios.

—Yo soy su asesina —admití— No quiero hablar más de lo sucedido. Quiero saber dónde está Justin, él estaba... ¿Está bien?

Hailey suspiro y se giró para empujar la cortina. Pude ver a Ryan, Khalil, Christian y Alfredo. Había otra cama y en ella estaba Justin.

—¡Dios mío! —intenté levantarme, pero Hailey me lo impidió— ¡Ay! —me queje cuando ella toco muy cerca de mi hombro.

—Lo siento, lo siento mucho —se disculpó rápidamente.

Baje mi mirada y observe una gasa y adhesivo, justo encima de mi seno derecho.

Entonces recordé que Ashley había disparado y todo se puso negro. Su bala llego a mi pecho.

—No es grave, la bala no toco tu pulmón. Pero de igual forma el reposo es importante.

—No me importa lo que tengo o si me estoy muriendo, quiero saber cómo está el —miré hacia Justin.

—Su cerebro perdió un poco de oxígeno y sus pulmones tenían algo de agua, pero estará bien o al menos eso dice el doctor.

Asentí, recordando a Justin ahogándose en el agua.

—¿Sabes que paso con él? —preguntó Ryan, desde el otro lado de la habitación.

Asentí y apreté la sabana. Nuevamente el monitor empezó a sonar más rápido.

—Está bien, luego me dirás —masculló.

—Justin mató a Caroline —dije.

Me encogí cuando todos me volvieron a mirar.

—Se acabó, toda esta mierda terminó.

Justin se empezó a mover, así que todos los miramos atentamente. A diferencia de mí, él se sentó de golpe en la cama.

—Justin calma —se acercó rápidamente a él Ryan.

—¿Dónde está Selena? —preguntó rápidamente.

Ryan hizo una seña hacia mí.

—¡Dios mío! —también intento levantarse, pero Ryan nolo dejó.

—Quieto, ella está bien.

—Estoy bien —sonreí levemente.

Justin asintió y se volvió a recostar.

—Pensé que no la vería mas, hermano —le dijo a Ryan— La amo, no la puedo perder.

Sonreí por sus palabras.

—Lo sé —respondió Ryan.

—Tuve que casi morir para darme cuenta de algo.

—¿Qué cosa? —preguntó Christian.

—Ustedes no son mis amigos, son mi familia. No importa los negocios y lo sabemos, lo que importa es las personas que están aquí —miró a cada uno de nosotros— ¡Aquí y ahora! Véanse las caras y véanselas muy bien. Si alguien se mete con nuestra familia, se mete con todos. Si alguien está mal, lo apoyaremos —miró a Ryan— Esto no nos enseña cómo tomar las cosas cuando se pierde a alguien. No importa donde esté, si está al otro lado del mundo, ella siempre estará con nosotros y siempre será parte de nosotros.

—Justin...—la voz de Ryan se cortó. Y estaba segura que no era la única que intentaba ocultar las lágrimas.

—Fíjate en Lucy. Tiene los ojos de su mamá y la sonrisa de su padre, en su rostro, Caitlin y tú siguen juntos y así será por siempre.

Ryan asintió con sus ojos llenos de lágrimas.

—Las cosas ahora van a ser distintas —logró decir— No me despedí de ella en su entierro, porque nunca es un adiós.

—Lo sé —admitió Justin— Les repito nuevamente; lo más importante en esta vida siempre serán las personas de esta habitación, familia.

—Familia —repetí.

—Familia —apoyó Ryan.

—Familia, hoy, mañana y siempre —dijo Alfredo.


BIZZLE - Jelena (adaptada) {TERMINADA}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora