No tenía muchas ganas de dormir, en realidad estaba más despierto que nunca.
-Alan, estas despierto? -Preguntó Esteban.
Yo encendí la luz de la habitación como respuesta. Estaba claro que hoy no dormíamos ninguno de los 2.
-Tampoco puedes dormir? -Pregunté aún viendo el techo.
-No, cuando cierro los ojos es aterrador, sentí verdadero miedo de que pudiera pasar lo peor -Contestó incorporándose y hundiendo la cabeza en sus rodillas.
-Pero no pasó, llegamos a tiempo -Conteste sin saber cómo animarlo.
-Pero fue de casualidad! Si no fuera por la obsesión de Matías por leer no me habría podido salvar nadie -Contestó con la voz cortada.
Tenía razón, a mí no me había salvado nadie, a muchos otros no les había salvado nadie. Fue suerte. Una suerte muy grande.
-Tranquilo, no lo volverá a intentar, no persigue a nadie si no lo consigue la primera vez -Conteste dándole ahora la espalda.
Una ráfaga de recuerdos paso por toda mi mente, recuerdos horribles de todo un mes, el peor de mi vida seguramente.
-Entonces, a ti...
-Si, muchas veces, por ese mes fui su favorito, por qué sabía que una vez me fuera no me volvería a ver.
Un espeso silencio recubrió la habitación. Lo único que lo cortaba eran los sollozos de Esteban, supongo que lloraba por mí y por el mismo, yo hacía mucho que no lloraba, aunque llorara en esos dos momentos ahora ya no salía nada, todo era un vacío de indiferencia. Solo quería ignorar todo.
*. *. *. *.
Alan andaba bastante mal estos días, aunque intentaba ocultarlo manteniendo charlas o así con nosotros, pero se le veía en la cara y sus acciones que no estaba nada bien, Matías atendía cada tres por cuanto llamadas de Greg, de momento parecía que no surgían problemas con su padre, pero tampoco me parecía raro, su padre dependía del cerebro de Greg para darse cuenta de cosas así, no era precisamente una amenaza a menos que se enterara.
Y cuando no atendía de Greg estaba pendiente de Alan, ninguno de los 2 tenia club así que empezaban a pasar mucho tiempo juntos.
Yo por el contrario intentaba sacar la cabeza de Rick, ahora el hacía escapadas siempre que quería por su novia, y la verdad es que tiraba de mí para ello, y aunque doliera no era capaz de decirle que no.
Pero extrañamente Esteban estaba ahí casi siempre que eso sucedía, se había terminado apuntando al club de jardinería y solía estar de un sitio a otro del instituto o en el invernadero con las plantas. Muchas veces me pasaba por ahí solo para verlo y hablar con el, era egoísta y lo sabía, estaba tirando de Esteban para olvidarme de mis propios problemas. Pero también su aura parecía estar dispuesta a curar cualquier cosa, inconscientemente me consentía para volverme egoísta.
Habían pasado 2 semanas desde todo el incidente, el profesor se mantenía lejos de nosotros, pero ya le había pillado intentando hacer lo mismo con otros alumnos, me daba asco pero tenía que evitar tirarme a su yugular por órdenes de Matías.
Estaba en la sala del consejo estudiantil terminando de cubrir unos papeles cuando apareció por la puerta Esteban.
-Alex! Ya pensé que no te encontraría -Comentó nada más entrar.
-Estoy un poco ocupado, que pasó? -Pregunté quitándome las gafas para dejar descansar un poco la vista.
-Pero es sábado! Vas a estar encerrado también hoy? -Preguntó acercándose a mi.
-No tengo otra cosa que hacer, Alan y Matías que están haciendo?
-A eso venía, vino un señor para hablar con Matías y también pregunta por ti, me ofrecí a buscarte -Contestó dedicándome una sonrisa.
No pude evitar corresponderla, Esteban era un chico lindo, aunque sus rasgos fueran algo afeminados era verdaderamente lindo, y su pelo rubio casi siempre estaba desordenado como un niño. Me parecía extremadamente lindo.
Pero era algo que mejor debía guardarme, ya que Rick seguía ahí, molestándome una y otra vez y haciéndome caer donde antes.
Juntos caminamos hasta donde estaban Alan y Matías hablando con un hombre pelinegro, no tarde en reconocerlo, era Greg, y tenía pinta de estar más feliz que una perdiz.
-Buenos días -Comente haciéndole una reverencia.
-Ya hacía tiempo que no nos veíamos! Es una pena que el trabajo me comiera tiempo en verano, que tal os a estado todo chicos? Ya veo que hay más en el club! -Comentó confirmando mis sospechas de su felicidad.
-El es Alan y el Esteban, los hemos conocido este año -Contestó Matías también con una sonrisa en la cara.
Greg nos invitó a todos a dar una vuelta por la ciudad, nadie se opuso así que me despedí de mi trabajo y subí al coche sin quejarme.
En cuanto llegamos a la ciudad empezamos a dar vueltas por ahí con Greg, el quería que le enseñáramos un poco de la ciudad así que Esteban se puso de medio guía turístico junto con un poco de ayuda de Alan.
-Creo que les hacía falta a los 2 -Comente al ver a Alan sonreír en mucho tiempo.
-A todos nos hacía falta -Contestó Matías con una sonrisa en la cara.
-Y tu felicidad a qué viene? -Pregunté intentando picarlo.
Se notaba su cercanía por Alan, cada vez era más que obvio, el tema era que el principito se diera cuenta.
-Greg lo consiguió, adelantaron el juicio a la semana que viene. Como no voy a estar feliz?
-Jo! Yo esperaba una respuesta más cursi principito, como por ejemplo "él es feliz" -Pique intentando cabrearlo.
-Eso también, igual que tú con Esteban -Añadió devolviéndome el golpe.
Se me borro muy fácilmente la sonrisa de la cara.
-No estoy siendo justo -Comente agachando la cabeza.
-Por qué? En todo este tiempo no te había visto tan distraído de Rick, a mí me parece más que justo que consigas olvidar -Contestó intentando ser todo lo comprensivo posible.
-Pero caeré de nuevo, y esta vez no sólo caeré yo, Esteban se verá envuelto en algo que no quiero. Soy horrible como persona.
-Como vuelvas a decir eso no te levantas de cama en un año. No quieres dañar a nadie, pues no te dejes dañar! Esteban no caerá si tú no caes -Contestó dándome un pequeño puñetazo en el brazo.
-Chicos! No quieren un helado? -Preguntó Greg sacándonos de nuestro pensamiento.
Nosotros nos acercamos a la heladería donde estaban pidiendo Esteban y Alan, Greg también pidió por nosotros ya que sabia nuestros gustos.
Al final salimos de ahí cada uno con su helado, Esteban con uno de fresa y nata, Greg con uno de frutos del bosque, Alan con un menta-choco, Matías con un cachito de cielo y yo con uno de chocolate.
-Y bueno, quien está saliendo con quien? -Preguntó Greg haciendo que casi nos atragantáramos con el helado.
-Greg que dices!? -Grite en cuanto recupere la compostura.
-Bueno, se ven felices juntos, y ustedes dos son bisexuales, a demás de que hace tiempo que lo se echan novia, pensé que tal vez...
-No! -Gritamos Alan y yo al mismo tiempo.
Matías se rió como si no hubiera un mañana, él siempre se tomaba estas cosas con humor, Esteban por el contrario se puso más rojo que un tomate.
Alan no tardó en tirarse encima de Matías para quejarse por su risa, lo único que consiguió fue divertirlo más.
-Pues si aún no lo son deberían planteárselo -Comentó Greg a mi oído.
-Cuando te eches novia tendrás derecho a decir -Conteste mirándolo con toda la cara de odio que pude.
Greg se rió un montón ante mi comentario, aunque ambos sabíamos que algo así nunca pasaría.
Greg había jurado proteger con su vida al padre de Matías en cuanto esté obtuvo el poder, no era su decisión la de tener novia, tener relaciones sentimentales en este negocio era mortal.
Yo me ofrecí al mismo trato, yo también jure proteger la vida de Matías, y nadie mejor que Greg debería de comprender mi situación.
-P-Por que ese comentario? -Preguntó Esteban aún rojo.
-Greg dice muchas tonterías, déjalo.
El solo asintió con la cabeza y empezamos a caminar para alcanzar a los otros.
*. *. *. *.
-Alex, estás bien? -Pregunté mientras volvíamos a los dormitorios.
Greg ya se había ido y Alan y Esteban iban a su rollo, pero Alex había estado ausente desde que Greg preguntó si estábamos saliendo con Alan o Esteban.
-Perfectamente -Contestó de forma seca y cortante.
-Pues entonces que te pasa? Estas raro -Pregunté sin dejar el tema de lado.
Alex levantó la vista para ver a Esteban, algo no andaba bien y se le notaba.
-... Protegeré tu sangre como me protejo a mí mismo, soy un escudo de balas y un hierro ante los sentimientos... -Empezó a recitar su juramento.
Me entraron ganas de pegarle una bofetada pero solo lo cogí del brazo y me aguante las ganas.
-No vuelvas a poner ese juramento por encima de ti mismo, nunca más, o yo mismo lo romperé -Conteste a modo de amenaza.
Ese juramento no significaría nada si la vida de Alex se volvía lo horrible, jamás dejaría que algo tan estúpido como un juramento de la mafia estuviera por encima de él.
-Lo hice por algo! Tampoco debí haberme enamorado nunca, aunque fuera de Rick y no fuera correspondido, por mis estúpidos sentimientos puedes resultar herido.
Yo le apreté más el brazo hasta que el soltó un grito ahogado de dolor.
-No vuelvas a decir algo así jamás, vive la vida como si fuera el último día, mi abuelo te lo dijo por algo -Conteste antes de soltarlo.
Aunque la fuerza física no era la que más me gustaba y en realidad odiara recurrir a ella había veces que no me quedaba muchas opciones. Sobre todo con alguien tan testarudo como Alex, que se lanzó a la boca del lobo tras la muerte de mi abuelo.
Yo seguí caminando y lo deje estar, tarde o temprano le entraría en la cabeza.
Nada más llegar a la puerta de las habitaciones nos encontramos con Rick, todos lo saludamos animados pero el más bien estaba decaído.
-Que a pasado? -Preguntó Alex.
Y como si nunca hubiéramos hablando de nada esta tarde el volvió a caer a los pies de Rick, pero no estaba de buen humor, así que pase simplemente de decir algo.
Rick se le tiro al cuello de Alex y empezó a llorar a lágrima viva. Pude ver en los ojos de Esteban como se le rompía el corazón al ver como Alex le correspondía el abrazo sin dudar.
Pero también vi en los ojos de Alex que el también lo había visto y también me había visto a mi.
-Tío!!! Por qué siempre tengo tan mala suerte!? -Medio grito entre lágrimas.
Yo empecé a caminar hasta mi habitación tirando de Esteban y Alan. Yo también había visto suficiente.
Una vez llegamos Esteban se paralizó en mitad de la habitación mientras que Alan se tiro en plancha a la cama libre.
-Que le dio a Rick? Es la primera vez que lo veo así -Comento Alan.
-Corto con la novia fijo, suele pasar, cuando ellas cortan con él antes de que él se canse suele pasar esto.
*. *. *. *.
Mierda y más mierda! Por qué no sabía controlarme!? Simplemente tendría que haberme quedado sin devolverle el abrazo. Si solo hubiera sido capa de eso...
Todavía se me rebobinaba la cara de Esteban en mi cabeza, me recordó a mí cuando vi a Rick besarse con una mujer y después decir que era su novia. Era exactamente la misma mirada, le había destrozado el corazón.
-Tío! Me estás escuchando!? -Gritó Rick zarandeándome en mitad del pasillo.
-Si, siempre te escucho, pero no me cuentas nada del otro mundo -Conteste indiferente.
De alguna forma con la cara de Esteban en la cabeza me estaba dando fuerzas de por fin dejarle las cosas claras a Rick.
-Como? -Preguntó sin creerse mi contestación.
-Rick, siempre es así una vez que cortan contigo antes de que te aburras, es así con todas, y está claro que sí está hubiera sido distinta no habría pasado esto, déjalo, mañana levántate y sigue tu vida, no puedes hacer más que buscar otra chica para jugar, se te da bien, no tardarás -Comente con intención de irme ya.
-Tío! Lo dices como si fuera una horrible persona que solo utiliza a la gente en beneficio propio! -Contestó tirando de mí para que no me fuera.
-En ocasiones lo haces Rick, en demasiadas ocasiones -Conteste de forma fría y seca.
Quería dejar ya la conversación antes de dar nuestra amistad por perdida. Pero ya tenia demasiado dolor en el corazón con todo esto, no sabía que sería peor.
-Que te e hecho? -Preguntó aún sin soltarme.
-Manipularme una y otra vez haciéndome ilusiones Rick, siempre haces lo mismo, es tu especialidad.
No le deje segur agarrándome y me fui sin decir nada más, había muchas cosas que quería decir, pero ya daba igual, solo tenía que hablar con Esteban.
Solo eso.
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Aléjate ! (Yaoi)
Novela JuvenilHISTORIA ABANDONADA Alan Herrera es un chico solitario y malhumorado, después de que sus padres lo estuvieran trasladando de un sitio a otro desde que era pequeño decidió que ya era tonto tener amigos, o siquiera intentar llevarse bien con alguien. ...
