Despierto al sentir algo humedo sobre mi piel. Abro los ojos y me encuentro con los suyos. Sus brazos me envuelven por la espalda y me mantienen pegada a él.
-- Hola -murmuro girándome hacia él.
-- Hola preciosa -responde con una sonrisa.
-- No se si decir que esto es una tortura o una bendición -digo.
-- Llámalo dulce tortura -responde-. De todas formas gracias a ti la primavera se ha vuelto mi estación del año favorita.
-- Muy gracioso.
-- No niegues que te gusta estar pegada a mí en cada momento -sus dedos recorren mi espalda y acarician los mechones rubios que caen por ella-. Sentir mis manos sobre ti y mi aliento en tu cuello -susurra contra mi piel.
Deposita un beso húmedo en mi hombro y yo no puedo evitar sonrojarme. Supongo que tiene razón. Me encanta la primavera.
-- Parece que el fuego a aminorado.
-- Ya ha pasado una semana -dice.
-- En tal caso, deberíamos ir pensando en hablar con todos -respondo incorporándome.
Veo como hace un puchero y agarra mi mano tirando de mí para volver a tenerme entre sus brazos.
-- Podemos quedarnos un rato más así -suplica.
-- No, no podemos. Hay cosas que hacer y el tiempo se nos acaba -digo tirando de él.
-- Eres cruel -dice incorporándose-. Pero tienes razón, es una lastima que no podamos estar un poco más así.
Sus dedos se deslizan por mi piel y me estremezco al sentir el cosquilleo por esa zona.
-- ¡Jake! -imploro entre risas.
Es obvio que soy fácilmente sometida por sus caricias y sus juegos.
Escucho una carcajada por su parte y siento como la leve tortura desaparece. Suspiro aliviada y comienzo a vestirme. Miro a nuestro alrededor y no logro reconocer la habitación donde estamos. Todo está cubierto por sábanas blancas a excepción de la imponente cama que, seguramente, ha perdido la suya por culpa nuestra.
-- ¿Qué pasa? -pregunta Jake al ver que me he parado.
-- Está habitación me parece familiar pero no se de qué -murmuro observando las paredes pintadas de un violeta pálido.
-- ¿De veras?
Mira un cuadro cubierto y de un tirón arranca la sábana dejando la imagen a la vista. Solo me es necesario ver ese cuadro para identificar la estancia.
-- No puede ser -murmuro.
Pero lo es. Nos encontramos en mi antigua habitación, la que utilizaba cuando mi madre vivía y el castillo era mi hogar. Antes del exilio.
-- Está era mi habitación -comento.
Desde mi llegada aquí no había querido visitarla ni una sola vez. Los recuerdos eran demasiado dolorosos. Y, sin embargo, aquí me encuentro ahora. ¿Quien sabe que fuerzas me han movido a venir? Tal vez el destino o, simplemente, la casualidad. Quien sabe...
-- Ambre -escucho que me llama Jacob.
-- ¿Qué? -pregunto volviendo en mí.
-- ¿Estás bien?
-- Sí, no es nada importante. Solo recordaba -respondo con una sonrisa.
-- Vamos -dice tendiéndome la mano.
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Aguas Olvidadas { #Libro 2 }
FanfictionUn seguido de extrañas desapariciones de sirenas por todo el mundo comienza a ser preocupante. Todo se agraba cuando Carla, una sirena amiga de Ambre, desaparece. ¿Qué está pasando? ¿Quien lo está provocando? Estas preguntas impulsan a Ambre a volve...
