Parece que te estás recuperando y que aquel desmayo fue debido a una acumulación de estrés que te hizo perder el apetito por varios días; al menos es lo que he escuchado de tu hermano cuando regresaba al cementerio. Me mantuve toda la conversación escondido tras el muro que rodeaba el lugar, aguantando la respiración para no delatarme.
Cuando se marchó yo pude respirar tranquilo; pues ahora mi castigo era este. Ser visible ante cualquier humano al infringir las normas; y hasta que no estuviese todo completamente confirmado, permanecería con esta forma.
Lena, ¿es esto una oportunidad para conocerte? ¿O un castigo para perderte?
