Nunca expresaré el odio que siento hacia mí mismo en estos momentos. La frustración. El gran dolor que sintió mi corazón, el cual no fue ni la mitad del que sentiste tú.
Cuando me viste pude notar tus mejillas palidecer y humedecerse con las lágrimas inevitablemente derramadas. No eras capaz de ver en mis ojos la respuesta que tu corazón decía. Y yo no sabía responder al nombre con el que me habías llamado.
Aquella tarde te vi desaparecer entre la nieve, pero por primera vez no fui capaz de seguirte y protegerte.
"¿Yo soy Neus?"
