Los recuerdos cada vez son más nítidos. Los momentos que pasé con cada uno de ellos. Con Emma, con Lena y con su hermano. Cada parte que escuché a ellos contarles a Neus y cada escena que soñaba ahora tiene sentido. Siempre creí que esos sueños eran creados por el propio Neus, que quería hacerme ver algo a través de sus recuerdos. Nunca llegué a imaginarme que yo, el conocido como espíritu de la nieve, era realmente el mismo chico que estos tres chicos atesoraron hasta el final.
Cierro los ojos con el dolor golpeándome en el pecho. ¿Por qué olvidé algo así de importante? ¿Acaso la muerte se trata de esto? ¿De morir y retomar tu vida como espíritu sin recordar nada de los seres queridos que siguen amándote y llorando tu pérdida?
Mientras Lena lloraba, yo odiaba a Neus por producirle este malestar, aun cuando sabía que era absurdo culpar a una persona por morir. Pero el dolor que ella reflejaba me dañaba, me mataba lentamente. Ahora entiendo por qué. Una parte de mí lo sabía. Era consciente de que yo realmente era esa persona que hacia sufrir a Lena. Que hacía llorar a Emma. Y sin embargo, fui ignorante con ello.
Que estúpido soy.
Aprieto los puños y cierro los ojos más furioso conmigo mismo. El dolor es casi insoportable y tardo en comprender que la humedad que hay ahora en mis mejillas es aquellas conocidas como lágrimas.
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El espíritu de la nieve
Historia Corta"Ella sufría por amor. Él la quería demasiado."
