63

38 2 0
                                        


Después de lo acontecido, he decido quedarme en el cementerio a esperar el momento en que mi tiempo finalice. No quiero torturarme más con la presencia de Lena, porque sé que eso sólo me hará todo más difícil.

Tras haberme encontrado solo en la habitación donde estaba Emma, cuando salí para dirigirme aquí, me encontré con ella acompañada de Lena. Ambas reían y paseaban entre abrazos y compras. Ahí supe que el tiempo en el mundo humano, es diferente al mío. Para mí cuando estuve inmerso en aquella oscuridad, sólo pasaron unos minutos, mientras que para ellas fueron dos meses.


Al menos ahora ambas son felices. Nada volverá a dañar esa felicidad. Al menos no de momento y espero que no en mucho tiempo.

Algunas lágrimas amenazan con salir cuando siento esa necesidad de correr a buscarla. De verla una última vez para decirle, aunque nunca me escuche, que la quiero. Que la quiero más que a nadie. Y que, aunque llegué a olvidar mi identidad cuando era humano, eso no impidió que nada más verla, los sentimientos que ya tenía por Lena, renacieran como si nunca hubiesen desaparecido. Era sorprendente los fuertes sentimientos que tenía hacia una chica que sólo había visto una vez. Pero ahí estaban, y es que mi lado humano, no quería olvidarla y la mantuvo bien escondido para nunca olvidarlo con lo demás.


Alzo la cabeza cuando varios copos de nieve empiezan a caer al yo dejar caer unas cuantas lágrimas. Ojalá todo fuera tan fácil y pudiera levantarme para ir corriendo a abrazarla.


Sin embargo, por mucho que haga eso, ¿de qué puede servir? Nada va a cambiar.

El espíritu de la nieveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora