Salió del baño y buscó a Ruth y a Javier, se preguntó donde estarían. Por lo que parecía todos los invitados se habían marchado ya.
Tampoco vio a Raúl, se preguntó donde estarían todos. Hasta que oyó voces en la entrada delantera, se dirigió hasta allí.
Su padre se estaba despidiendo de Santi, Adela se acercó y abrazó a Ruth.
-¿Estás bien hija?- Preguntó Ruth intuyendo que ella no estaba del todo bien.
-Te contaré cuando vuelvas de la luna de miel. No te preocupes. Disfruta y pásalo bien. Y por supuesto cuida de papá.- Contestó intentando fingir que estaba bien.
-Si Raúl te hace algo te juro que le corto las pelotas.- Amenazó Ruth deseando dejar su viaje para otro momento.
-Raúl no me haría nada, es tan atento y encantador. Empiezo a pensar que se cortaría una mano antes de lastimarme.- Dijo intentando sacar ese erróneo pensamiento a su madrastra.
Javier abrazó a su hija para despedirse también de ella, le dijo que volverían pronto.
Raúl se acercó a despedirse, Adela lo miró y le pareció que estaba muy serio. Ya le preguntaría después que le pasaba.
Cuando los novios ya se habían alejado Santi la arrastró dentro.
-Vamos primita tenemos que recoger todo ese desastre. Mañana tengo examen a primera hora y tengo que salir pronto.- Urgió Santiago empujándola hasta el patio trasero.
La novia de él ya había empezado a recoger, ella era la chica que había salido corriendo pensando que ellos tenían algo.
En dos horas tenían todo tan limpio que parecía que allí no se había celebrado ninguna fiesta.
Santi se despidió de Raúl prometiéndole que cuando volviera lo haría con su título de médico. Luego se despidió de Adela.
-Primita te prometo que en cinco días como mucho estaré aquí de vuelta para encargarme de los animales y para que tú puedas volver a tu casa con tu hombre. Cuídate y ten cuidado, te quedarás sola.-
-Tranquilo Santi. Estaré bien.-
Después de que se fueran Raúl se sentó en el salón a leer un libro de medicina y Adela se puso a ganchillar, él esperaba que ella le contara en algún momento del encuentro que había tenido con Francisco.
Empezó a pensar que no lo haría porque solo habían hablado de cómo se organizarían la semana que ella tendría que quedarse atendiendo a los animales.
Raúl le prometió que subiría todas las tardes para dormir con ella. Adela le dijo que eso era lo que quería.
Cuando terminaron de cenar y de recoger ella se adelantó y subió primero para encerrarse en su habitación.
Necesitaba aunque solo fueran unos instantes de soledad, estaba confundida y no sabía que pensar.
Se desnudó y colgó el precioso vestido en una percha. Entró al baño y llenó la bañera de agua caliente.
Raúl entro en el dormitorio sintiéndose un poco defraudado porque su novia aún no le hubiese dicho nada de su encuentro con Francisco. Veía como se había encerrado en sí misma y eso no le estaba gustando nada.
Se desnudó también y entró en el baño buscándola, se había sumergido en la bañera. Estaba con la cabeza apoyada en el borde con los ojos cerrados. Vio el surco de sus lágrimas y se sintió impotente.
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PECADO TERRENAL
CintaElla quiso huir de su padre, del compromiso que quería imponerle. Entonces tomó la decisión más fácil. Él es un hombre con unas fuertes convicciones morales. Ninguno conoce el amor, ni el deseo. Dios decide que se conozcan. Saltarán chispas. Tendrán...
