Capítulo 13.

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Este capítulo contiene contenido sexual, no es muy explicito

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Este capítulo contiene contenido sexual, no es muy explicito.

Christopher.

Un mes después.

Les pedí a mis padres que nos reuniéramos los tres en el despacho de papá. No hacía falta que mi hermana estuviera; ella ya conocía mi decisión. De hecho, había sido quien me ayudó a escoger el departamento al que pronto me mudaría.

El despacho estaba igual que siempre: las estanterías llenas de libros, el aroma tenue a madera y ese silencio que siempre imponía respeto. Papá estaba sentado en su silla de cuero negro detrás del escritorio, y mamá se colocó a su lado, apoyando un brazo sobre sus hombros, como si de alguna manera quisiera prepararlo para lo que estaba a punto de decir.

―¿Qué nos quieres decir, hijo? ―preguntó mi madre, mirándome con esa mezcla de curiosidad y presentimiento que solo ella sabía tener.

Por un instante dudé. No porque no estuviera seguro de mi decisión, sino porque decirlo en voz alta la volvía real.

Cuando papá volvió de Seattle unos días atrás, me acerqué a él para pedirle perdón por la forma en que lo había tratado. Me dio uno de los sermones más largos de mi vida, pero al final todo terminó bien. Incluso salimos los dos a beber algo esa misma noche, como cuando yo era más joven y él intentaba enseñarme lo que significaba ser un hombre. Fue ahí donde le conté todo mi lío con April... todo lo que había pasado por mi cabeza durante ese tiempo.

Respiré hondo.

―Ustedes saben que hace un tiempo les hablé de irme a vivir solo.

Noté cómo la mano de mamá se apretaba un poco más sobre el hombro de papá.

―Bueno... ya conseguí un departamento. Tiene una vista genial y, sorprendentemente, es bastante económico.

El silencio que siguió fue corto, pero lo sentí pesado.

Mamá fue la primera en hablar.

―No puedo creer que este día, tarde o temprano, iba a llegar... ―su voz tembló apenas, y una sonrisa triste se dibujó en sus labios―. Ya eres un adulto, hijo... y sé lo mucho que deseas esto.

Sus palabras me golpearon más de lo que esperaba. Porque en ese momento entendí que, aunque para mí era un paso hacia adelante, para ellos también significaba dejar ir algo.

Papá carraspeó suavemente y me miró con esa expresión seria que siempre usaba cuando estaba evaluando algo importante.

―Vivir solo no es algo fácil... ¿lo sabes, no?

Asentí, dejando escapar una pequeña sonrisa.

Él inclinó un poco la cabeza, como si estuviera recordando algo.

Choose Me. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora