Christopher Wells nunca pensó que April Jones quien es su mejor amiga, se volvería algo más para él. Luego de su "incidente" su amistad ya no volverá ser igual ¿o sí?
Melanie Wells nunca pensó que aquel chico quien ha sido su compañero de clases po...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Capítulo largo! repito capítulo largo.
James Tanner.
Dos años atrás.
Habíamos llegado a Los Ángeles hacía más de una hora.
El trayecto entero había transcurrido en un silencio asfixiante.
Kevin conducía con ambas manos aferradas al volante mientras yo permanecía hundido en el asiento del copiloto, observando las luces de la ciudad desfilar al otro lado de la ventana.
Ninguno había dicho una sola palabra.
Y, sin embargo, el silencio gritaba más que cualquier discusión.
No hablé de Melanie.
Y él no hablo de Rebecca.
Porque si pronunciaba su nombre en voz alta, estaba seguro de que terminaría derrumbándome.
Nunca imaginé que sería capaz de hacer algo así.
Nunca.
Jamás pensé que llegaría el día en que yo mismo destruiría a la única mujer que he amado de verdad en toda mi maldita vida.
Y lo peor era que, cuando le lancé aquellas palabras a la cara, no sentí nada.
Ni culpa.
Ni dolor.
Ni arrepentimiento.
Solo miedo.
Un miedo tan grande que me convirtió en alguien que ni siquiera reconocía.
Pero después...
Después de verla llorar.
Después de verla romperse.
Después de verla marcharse.
Todo cayó sobre mí de golpe.
Aquella noche me escondí detrás de un árbol y me derrumbé.
Lloré hasta quedarme sin fuerzas.
Lloré porque había sido yo.
Yo la había destruido.
Yo había sido quien apagó la sonrisa de la mujer que amaba.
Todavía podía verla.
Sus ojos llenándose de lágrimas.
Su voz quebrándose.
Su respiración temblando mientras intentaba entender por qué la estaba alejando.