Christopher Wells nunca pensó que April Jones quien es su mejor amiga, se volvería algo más para él. Luego de su "incidente" su amistad ya no volverá ser igual ¿o sí?
Melanie Wells nunca pensó que aquel chico quien ha sido su compañero de clases po...
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Christopher Wells.
La jornada por fin llegaba a su fin. No pensé que la grabación del nuevo comercial volvería a extenderse hasta altas horas de la noche. Últimamente parecía haberse convertido en una costumbre mantenernos encerrados en el estudio mucho después de la hora prevista.
Mientras caminaba hacia el camerino, solo podía pensar en regresar a casa.
Antes de salir le había avisado a April que llegaría tarde y que no alcanzaría a cenar con ellas. Al principio se había enfadado un poco —como siempre hacía cuando el trabajo comenzaba a robarme demasiado tiempo—, pero terminó comprendiendo que era parte de mi profesión.
Aun así, el sentimiento de culpa seguía ahí.
Seguramente ya estaría dormida... y Liana también.
Me cambié de ropa, colgué cuidadosamente el vestuario en el perchero y me puse mi abrigo de lana gris. Cuando salí del camarín me encontré con Karen caminando por el pasillo con una bandeja llena de cafés.
—¿Ya te vas? —preguntó al verme.
—Sí. ¿Y tú? No me digas que todavía sigues aquí.
Ella soltó una risa cansada.
—Alguien tiene que mantener despierto a todo el equipo.
Me acerqué un poco más y pude notar las profundas ojeras bajo sus ojos.
—Karen... —fruncí el ceño—. Hace días que te veo igual. Estás agotada.
Ella intentó restarle importancia con una sonrisa.
—Estoy bien.
Negué despacio.
—No, no lo estás.
Su expresión cambió apenas unos segundos antes de bajar la mirada.
—Solo... necesito seguir trabajando.
No hacía falta preguntarle por qué.
Los tratamientos de su madre consumían cada peso que ganaba.
Suspiré.
—No tienes que cargar con todo tú sola.
Ella sonrió con tristeza.
—Ya has hecho demasiado por nosotras, Chris.
Negué inmediatamente.
—No digas eso.
—Es verdad. Si no hubiera sido por ti... mamá jamás habría podido permanecer esos seis meses en la clínica.
Sentí un nudo en el pecho.
Nunca me gustó que alguien sintiera que me debía algo.