Capítulo 16.

18.2K 1.1K 101
                                        

Melanie

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Melanie.

Desperté no hace más de diez minutos, y lo primero que hice fue confirmar lo evidente: sí, estaba en la habitación de James.

Y ojalá no lo estuviera.

Me hundí un poco más en la cama, cubriéndome con la manta como si eso pudiera esconder la vergüenza que me quemaba por dentro. No tenía el más mínimo deseo de salir de ahí. Ni de verlo. Ni de recordar.

Porque si algo tenía claro... era que había hecho el ridículo.

—Nunca más...—murmuré, llevándome una mano a la sien—. Nunca más vuelvo a beber así.

La cabeza me latía con fuerza, como si cada pensamiento fuera un golpe.

Tal vez la próxima vez despiertes en la cama de un desconocido.

Cerré los ojos con fuerza.

—Cállate.

No recordaba mucho de la noche anterior, pero sí lo suficiente como para saber que nada había pasado entre James y yo. Seguía con la misma ropa, salvo la chaqueta y las zapatillas.

Menos mal.

Me obligué a incorporarme y caminé hasta el escritorio. Ahí estaba mi celular. Lo tomé y revisé las llamadas.

Ninguna de mis padres.

Pero sí había una... a él.

Fruncí el ceño.

—¿James...?

<<¿Lo crees? Tu padre ya estaría aquí derribando la puerta.>>

Exhalé.

Cierto.

—Edith...—murmuré.

Tenía más sentido.

Me puse las zapatillas y fui al baño. El agua fría en mi rostro me devolvió un poco a la realidad. Me miré al espejo mientras intentaba arreglar mi cabello con los dedos, haciéndome una trenza lateral.

Parecía un desastre.

Cuando levanté un poco la blusa y vi los moretones, el estómago se me revolvió.

—Genial...—susurré.

Mi madre no podía ver eso.

Solté un suspiro, tomé mis cosas y salí de la habitación con una sola intención: irme sin cruzarme con él.

Spoiler: no tuve tanta suerte.

Apenas bajé las escaleras, Edith salió de la cocina con una bandeja en las manos.

—Linda, ¿cómo amaneciste?—preguntó con suavidad—. Te traje sopa de pollo, ayuda mucho después de una noche... complicada.

Me quedé congelada un segundo.

Choose Me. Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora