Lo que pensaba. Era tal el frenesí de mis propias expectativas que mis palabras se habían quedado atoradas en mi garganta, justo como mi aire. Me limité a mirarlo con los ojos bien abiertos mientras sus ojos azules se decidían a mirarme fijamente, como antes. Sin embargo, yo sabía que la calidez de sus ojos ya no estaría ahí para mí.
-Bienvenida de vuelta –fue todo lo que dijo, en un tono de no-me-interesa-en-lo-absoluto.
-Gracias –asentí, intentando cerrar un poco la boca. Tragué saliva, y él no se movió de ahí.
Miró a los lados y me tomó de la mano, arrastrándome con él hacia el pasillo vacío, donde no se escuchaba ni el más mínimo murmullo.
Caminé arrastrada por la velocidad de sus pasos, que fácilmente podrían denotar urgencia, mientras sentía el aire árido de Arizona entrar y salir en corrientes de mis pulmones frágiles, que fácilmente podrían explotar como globos.
Me lo encontré de frente cuando se detuvo y se dio la media vuelta lentamente para mirarme, soltando el Skate a propósito, y mirándome con esos intensos ojos suyos que, aunque tan intimidantes y profundos eran, nunca podrían compararse a los del hombre que yo amaba de verdad. Sin embargo, me sentí atrapada en ellos.
Jugueteé con mis manos con nerviosismo, agarrando la tela de mi camisa y mirando hacia otra parte, mientras tragaba saliva y me devanaba los sesos pensando en algo coherente que decirle, aunque sabía que si rompía el imponente silencio, estaría forzando demasiado las cosas. Danny no era el tipo de chico con el que tú podías jugar sin esperar un poco de rechazo a cambio, y aún ahora me sentía una descarada. Irme, dejarlo sin más que malas noticias, volver, y pararme frente a él sin decir nada. Vaya que yo podía ser una tarada cuando me lo proponía de veras. Y cuando no, también.
-¿Dónde estuviste? –preguntó al fin, humedeciéndose los labios. Carraspeé.
-En casa de alguien –respondí -. Me fui de mi casa hace unos días.
-¿Por qué?
-Tuve un problema con mi madre, por… ya sabes.
Asintió, humedeciéndose los labios de nuevo.
-¿Dónde te estás quedando? –inquirió.
-Um… -desvié la vista -. En casa de, erm…
-¿Harry? –musitó frunciendo los labios.
-Sí –respondí, arqueando las cejas -. ¿Cómo sabes su nombre?
-Alison me lo dijo. Pero no malinterpretes –alzó las manos -, yo le dije que no volvería a hablarle si no me lo decía.
Suspiré. Vaya chico terco.
-Me alegra verte otra vez –comenté zanjando el tema, y él asintió. Justo instantes después, se lanzó hacia mí, rodeándome entre sus brazos cálidos en un abrazo de oso. Vacilante, rodeé mis brazos a su alrededor, no muy segura de lo que esto podía significar para él.
Acarició mis cabellos con sus dedos, jugueteando con ellos. Y así estuvimos durante varios minutos; abrazándonos el uno al otro sin decir palabra. Queriendo que este momento durara para siempre.
-Dime que estás bien –masculló, con voz grave. Suspiré, y fruncí los labios, para luego convertirlos en una línea tensa.
Nos separamos al unísono, y él tomó mis manos, acariciándolas con sus dedos. Me removí, incómoda. Lo veía muy raro en comparación a hacía ocho meses atrás, cuando todo esto ni siquiera había pensado en pasar.
-¿Él te ha hecho algo malo? –continuó, con tono de resignación.
-No –lo atajé sin vacilar -. No, él es… -medité. Lo mejor sería que no comenzara a hablar de lo maravilloso que era Harry frente a Danny. Eso sí que sería descaro, así que volví al tema -. Sólo que ya he tenido suficiente.
-Realmente te extraño –farfulló mientras esbozaba una sonrisa torpe, y la suprimía al suspirar bruscamente.
¿Me extrañaba a mí, o quizá a la antigua Skylar?
-Y yo a ti –respondí con aridez, provocando en él una expresión triste.
“Joder, Skylar, ¿por qué estás comportándote así?”, me reprimí para mis adentros, estremeciéndome. Solté sus manos, y me acomodé el morral en el hombro, desviando la mirada, mientras ahogaba una lágrima dentro de mis ojos húmedos.
-Me tengo que ir –le informé, sonriendo con sorna -. Nos veremos… uh… después de clase.
Y entonces, antes de darme la vuelta, sentí el roce de su mano cálida sostener mi brazo, y luego, sus labios sobre los míos, acelerándome el corazón.
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LOST | HARRY STYLES |
FanfictionSi te gustas las historias inspiradas en Harry esta es para ti . DISFRÚTALA ! Cuando subí esta historia jamás pensé que llagaría al millón de lectores muchas gracias 💜
