-Bienvenidos alumnos.- el profesor Laz extendió sus brazos.- Espero que sepan convivir ya que es un bloque de tres veces a la semana conmigo.- se dirigió a su escritorio y revisó un par de papeles.- Bien, los he ordenado al azar ya que todos tienen la misma capacidad y si tienen alguna duda solo lo consultan con su compañero de al lado.- tomó varias hojas. Leyó la primera.- Primera fila, primer mesa, Jude Steven.- el chico quien nombró salió de la multitud y tomó asiento con Elizabeth.- Segunda mesa, Allan Strait...-y asi siguió.
Dejé de prestarle atención por un momento y observé a la izquierda, donde se encontraba el parqueo trasero del instituto. Nadie estacionaba ahi, según era peligroso y no comprendía porque. Todo se notaba, no creo que alguien pasara desapercibido por ese lado. Además, no tenía salida, un muro cerraba el parqueo, ya que al otro lado del muro se encontraba el campo.
-Nathan Deacon.- dijo, me desconectó de mi breve observamiento para observar ahora a Nathan que se encaminaba hacia mi.
¿Él sería mi compañero de mesa? ¿Esto era muy en serio? Pero si ni bien me llevaba con el chico.
Pasó a mi lado sin detenerse. Sin disimular observé hacia donde se dirigía y se colocó en la quinta mesa de la fila antes de mi, la tres. Levantó su cabeza y sus ojos se fueron directos a mi. Giré mi cuello demasiado rápido que hasta creí que me lo rompería.
Laz siguió: -Cuarta fila, primer mesa, Annie Taylor.- la chica caminó rápido y tomo asiento junto a Cheester.- Segunda mesa, Roger May.- se movió rápido, frente a mi se encontraba Allison, el tomo lugar con ella.- Tercer mesa, Anwar Stone.- permanecía con la misma sonrisa deslumbrante que me había otorgado desde que llegó. Parecía que corría hacia mí y de un momento a otro ya estaba rodeando la mesa y levantando mi bolso de la silla donde se iba a sentar. Se dejó caer con todo.
Un chico pasó a mi lado. Supuse que era el que se iba a sentar detrás de nosotros. Luego pasó una chica, la que ocuparía la sobrante y ultima mesa.
-Señorita Way, señorita Way.- lo observé de inmediato un poco asustada.- ¿Sabe algo de Isabelle?- asentí. Él frunció las cejas.
-Si.- mi voz salió en un hilo. Carraspeé un poco.- Sí, ella estará ausente el día de hoy por un pequeño inconveniente.- sentí la mirada de cada uno sobre mi.
-Bien, dígale que su mesa es la cinco de su fila.- sin conocer la discreción gire mi cabeza y observé la ultima mesa. La chica.- Junto a Stella.- asentí aun observándola. Ella sintió el peso de mi mirada y me observo con las cejas enarcadas. Regrese mi vista hacia delante.- Eso es todo por el momento. Les dejaré un trabajo de investigación en pareja.- Laz nos observó con el ceño fruncido- Y cuando digo pareja me refiero al compañero que tienen a la par.- se escucharon un par de quejas. Laz las ignoró por completo y escribió en el pizarrón el trabajo a investigar.
-Esto si es suerte.- me susurro. Reí por lo bajo.
-¿Tu crees?- que incrédula sonaba.
-¿Estar a tu lado no lo dice todo?- negué con la cabeza.
-Creo que no.- alce mis hombros con una sonrisa plasmada en mis labios.
¿Por qué estaba sonriendo?
-Date cuenta que esto es mejor que sacarte la lotería.- lo observé y tenía una gran sonrisa. Deslumbrante, como siempre, como solo el sabía darla. Me sonroje un poco y sonreí un poco tímida.
La campana sonó, anunciando la hora de comer. Tomé mis libros y mi bolso que se encontraban en la mesa. Antes de irme Anwar habló:
-¿Podemos hacer el trabajo en casa?- ladee mi cabeza, un poco confundida.- Bueno, si tu quieres...- bajó su rostro.
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BLACK EYES
ParanormalATENCIÓN: Esta novela la escribí cuando tenía quince años, por lo tanto, puede contener faltas ortográficas que aun no han sido corregidas, algunas contradicciones y poco desarrollo de los personajes. La revisión continúa en espera. Nerviosa abrí la...
