Después del enfrentamiento donde habían logrado recuperar el primero de los tres fragmentos perdidos, habían pasado ya cuatro días... la convivencia entre el mercenario y la sacerdotisa no parecía mejorar, de hecho, a Bankotsu se le veía cada vez más molesto, pues Kagome no percibía la presencia de ningún fragmento, aun cuando ella le había advertido que la búsqueda llevaría su tiempo... a éste sencillamente no se le daba mucho el tener paciencia... y menos cuando la herida causada por la gigantesca ave, no sanaba, al contrario... la sentía arder y palpitar cada vez más, lo que lo mantenía de mal humor, aunque no le diera verdadera importancia.
-Deberíamos buscar un lugar seguro donde pasar la noche... - habló la azabache rompiendo el silencio que hacía ya bastante tiempo había entre ellos -... tal vez una aldea donde puedan darnos asilo...- sugirió volteando en todas direcciones buscando alguna, el moreno seguía su camino siempre delante de ella, cada noche era lo mismo... y ya se había cansado de dormir a la intemperie, aunque ya había logrado conseguir un par de mantas para cubrirse de uno de los campamentos de algunos soldados que, seguramente, habían sido atacados por bandos rivales; y a ella la idea de tomar cosas de cadáveres le desagradaba, ahora no podía más que tomar lo que podía... pues lo necesitaba.
-Mph...- fue lo único que profirió el mercenario sin detener su marcha...
-¿Qué?¿no crees que sea buena idea?- preguntó molesta deteniendo su andar.
-No creo que encontremos ningún monstruo que posea fragmentos de la perla en las aldeas... - mencionó irritado, la mujer comenzaba a sacarlo de quicio con sus absurdas peticiones...
-Entonces... ¿pasaremos otra noche a la intemperie?- preguntó dudosa, mientras lo observaba continuar su camino.
-¿Y qué pensabas?- habló sin darle mayor importancia al asunto.
Kagome suspiró cansadamente... apenas tenían cobijas, y algún recipiente que ella había logrado rescatar... comida todavía no tenían asegurada nada... esa sería seguramente otra incómoda noche... resignada y con pasos pesados lo siguió... confiaba en que él se encargaría de buscar un lugar apropiado, después de todo estaba más acostumbrado que ella, a ese tipo de situaciones y a ese lugar...
Y como supuso, el mercenario no tardó mucho en encontrar una gran grieta entre una montaña, que distaba mucho de ser una cueva, pero al menos no estarían a la intemperie...
-Descansaremos aquí... está por anochecer y no encontraremos un mejor lugar...- mencionó adentrándose al sitio, que contaba con un pequeño pasaje, algo angosto, pero que comenzaba a ensancharse conforme avanzaban, tenía suficiente espacio para los dos, incluso podría albergar a varias personas más, por lo que a Kagome le pareció perfecto, era más de lo que podía exigir, contando en la situación en la que se encontraba...
La azabache asintió - buscaré algo que podamos comer...- informó al momento de dejar las cosas que cargaba, para salir con su arco y flechas a buscar por los alrededores.
El mercenario solo la observó partir... la herida que le había causado la gigantesca ave en su hombro comenzaba a doler nuevamente, no había tenido tiempo siquiera de limpiarla... se dejó caer pesadamente en el frío suelo, se dispuso a descansar... sabía bien que con la torpeza con la que esa mujer cazaba, él terminaría de nueva cuenta encargándose de conseguir el alimento para ambos... cerró los ojos unos instantes, pretendiendo olvidarse del palpitante dolor... se sentía cansado, supuso que el enfrentamiento habría traído eso como consecuencia... se levantó y se dirigía a buscar por su cuenta algo para la cena...
-Vaya... tan inútil no eres...- se burló, pues vio llegar a la azabache con un conejo que había logrado cazar.
Kagome se abstuvo de contestar, de verdad ese sujeto era realmente insoportable... "nada le cuesta decirme que hice un buen trabajo..." pensaba mientras lo pasaba de largo "...aunque realmente tuve suerte..." reconoció para ella misma, pues la flecha que lanzó no iba para ese conejo, sino para una especie de zorro que pretendía comerlo... al menos su mala puntería le había dado para la cena de esa noche...
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Más que el destino
FanfictionKagome se había enamorado de Inuyasha prácticamente desde su llegada al Sengoku. Durante la batalla en el monte de las ánimas, es que ella descubre que sus sentimientos están muy lejos de ser correspondidos. Escuchar de la voz del peliplata que esta...
