* Nota1: Hay canción para el capítulo ;)
-Melody, ¿me dejas besarte? —Preguntó dulcemente.
Sentí su piel quemar sobre cuerpo cuando sus manos apretaron con fuerza mis caderas.Sus dedos habían alcanzado a rozarme apenas por debajo del borde de la blusa, la cual era de tela traslucida que dejaba ver con discreción el brasier negro que llevaba debajo, pero que en toda la noche no me había incomodado hasta este momento, en que Tom me sostenía entre sus brazos.
-Tom… detente, éstas borracho —Dije sin aliento.
-Melody, por favor. Prometo no hacerlo de nuevo —Susurró —Después de esto no volveré a ocasionarte problemas. Será la última vez.
Al no recibir mi negativa acercó su rostro al mío impregnándome de su cálido aliento. Fue poco tiempo lo que tuve que esperar hasta poder sentir su boca sobre la mía, haciendo una leve presión como decidiéndose si era buena idea besarme o no. Cerré los ojos perdiéndome en el sin fin de emociones que comenzaban a liberarse al instante y correspondí tímidamente a su dulce beso. Deseaba que me besara por última vez eternamente.
Finalmente, se armó de valor y profundizó nuestra unión dejando de abrazarme y ahora sujetando mi rostro mientras su lengua encontraba el paso para tocar la mía.
-Mmm… —Gimió y yo temblé dejándome llevar completamente.
Poco a poco se fue separando hasta que dejé de sentir su beso. Deseaba más, deseaba permanecer así por siempre… disfrutando de sus enloquecedores besos. Deseaba que mi corazón siguiera latiendo intensamente, como lo hacía en ese momento.
-Lo siento… —Murmuró cerca de mi boca.
Dejó de sujetar mi rostro delicadamente y la distancia de nuestros cuerpos me azotó y llenó de ansiedad. Era increíble que yo estuviera sintiendo todo eso.
Sus ojos volvieron a fijarse en los míos. Todo dentro de mí estaba revuelto, no podía reaccionar, moverme, respirar…
-Tom…
-Gracias, Mely. —Me besó la mejilla torpe y fugazmente para luego volverse a recostar en la cama.
Sin dar crédito a lo sucedido, con mi corazón desbocado, vi cómo se acobijaba con mis sabanas y cómo se abrazaba a otro de mis tantos osos de peluche. Me quedé así, asimilando el sin fin de sentimientos que habían revivido gracias a ese beso. ¿Cuál era su verdadero significado? ¿Por qué me sentía de esa manera?
Lo observé algunos minutos más y luego me recosté en el tendido que había hecho en el suelo.
¿Qué me pasaba? No podía hacerle esto a Bill. A él no.
Me arropé hasta la cabeza deseando que todo fuera un sueño o que al menos al día siguiente no recordara nada, lo cual era totalmente improbable. No podía apartar el hormigueo de mis labios y tampoco podía hacer que mi corazón dejara de palpitar, así que, ¿qué posibilidades tenía de que al amanecer ya no recordara nada?
Aturdida aún tomé el móvil y le mandé un mensaje a Bill:
-Bill, ya estoy en casa. Mañana hablamos. Te amo —Se lo envié y apagué el aparato.
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Vive cada segundo
RomanceMelody es una chica dulce y tierna. Su mayor deseo tener una vida normal, sin padres que la cuiden como si tuviera dos años por su enfermedad y sin una hermana que le haga la vida imposible. Ella está perdidamente enamorada de un chico que sólo la h...
