Leonela y Luna siguen muy entretenidas en medio de su conversación. Ha pasado más de una hora desde la última vez que vio a Darien así que con algo de inquietud lo busca con la mirada. Le encuentra hablando plácidamente con una rubia vestida de negro del otro lado de la fiesta. Esto hace que pierda el hilo de la conversación con Leonela. La misma le ha presentado a muchos invitados, es una auténtica bendición contar con ella. Se acaban de conocer pero gracias a ella los invitados reciben a Luna como un miembro más de su prestigioso nivel. Leonela tan avispada como siempre percibe el motivo de la distracción de su nueva amiga.
— Estudiaron juntos cuando el jefe estaba cursando la maestría en finanzs. Se llama Paulina Olavarrieta. — A simple vista aquella dama sería perfecta para Darien, es hermosa y también muy refinada. ''Es muy probable que la rubia esté interesada y el perdiendo el tiempo contratando una novia, mi jefe es un redomado tonto.'' También se plantea por unos instantes ayudarle a conseguir una novia real. Pero descarta la idea y procura mejor concentrar sus energías y esfuerzo en realizar su trabajo como el tan descortésmente enfatizó.
Le hace un comentario a Leonela acerca de la música y con complicidad ambas admiten que es bastante monótona. No obstante Leonela expresa su envidia hacia las parejas que bailan al otro extremo. Ese cometario le ofrece una excelente idea a Luna. Se excusa con la joven llega hasta donde esta Darien y lo aparta a un lado.
— Deberíamos bailar.— su voz es un susurro como si estuviera violando alguna ley.
— Bailar no es lo mío. — esta un poco desconectado ya había olvidado la presencia de Luna en la fiesta.
— Tampoco es que yo sea una bailarina profesional pero es lo que hacen las demás parejas, vamos.— lo guía junto a los que bailan en medio de la pista. Darien sabe que no puede ser descortés con ella cuando todos le miran con disimulo mientras avanzan. Se colocan en posición y el recuerda su problema con la pierna, la amenaza del ridículo le cohíbe. Luna ha pensado en ello con antelación.
— Es una pieza muy lenta solo debemos balancearnos de un lado a otro y lucir muy enamorados.— "Esta mujer es una redomada tonta" piensa Darien. Ella mueve su mano en un gesto que le motiva a acercarse, deduce que le dirá algo de naturaleza confidencial. Se acerca impaciente y espera algo encorvado para estar a su altura manteniéndose unos segundos demasiado cerca — Así como estamos ahora mismo.
El vuelve con rapidez a su postura original.
— Sarandí será mejor para usted que no juegue conmigo.— Luna se enfoca en este momento en el misterio que de manera inconsciente refleja la mirada de Darien.
— Solo estoy haciendo mi trabajo.
Cuando termina la canción Darien vuelve junto a la rubia quien se presenta muy amablemente. No tardan mucho en enfrascarse en un tema de economía global que hace que Luna se aburra más que una ostra. No le queda otra opción que retirarse para pasar al baño. Ni siquiera se molesta en pedir excusas pues nota que es invisible para ellos.
Entra al lujoso baño y se coloca frente al espejo. Todo esta saliendo como lo planearon, ¿cierto? Bueno, al menos no lo ha echado a perder y tampoco la esta pasando tan mal. Al ver lo diferente que lucía comienza a ver lo irónico de la situación. Ella quien nunca le da importancia a las apariencias y cuya frase favorita es "lo esencial es invisible a los ojos" está en ese lugar tan elitista lleno de vanidad y superficialidad vendiendo una imagen totalmente opuesta a ella. Una dama entra y la saca de su ensueño. Es alta con el cabello negro y una elegancia que se destaca en su forma de caminar y su mirada altiva y segura.
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La Novia Del Jefe
RomanceCansado de vivir bajo la sombra de un pasado que todavía lo persigue, Darien Fernández solo quiere recuperar el control de su vida. Lo que no esperaba era cruzarse con Luna Sarandí, una joven caótica, luminosa y tan diferente a él que parece salida...
