Al llevar a su casa Lynn se encuentro a su madre tirada en el suelo destrozada, no sabía que le pasaba pero si sabía que era algo que debían hablar. Su madre siempre la habia apoyado y ahora era el momento de apoyarla Lynn a ella.
—No te preocupes no es nada serio —dijo como si llorar era algo común en ella.
—Claro que lo es, si no es así no estuvieras ahogando tus sentimientos en las lágrimas.
—Quiero que seas feliz,eso es todo.
—Lo soy —ella hablo mientras su madre empezo a reír — ese dia le fue tan bien en el liceo, todo era tan diferente.La miraban con otros ojos
—¿Quiénes?
—Los profesores,las compañeras —- concluyó sin mencionar lo que Lynn sabia que ella quería saber.
—Dejemos el rodeo, ¿como te miran los chicos? —Lynn no podía creer que su madre estaba interesada en saber como la miraban los chicos del liceo.
—Bueno, un chico era súper tierno hasta que se entero que soy trans y de repente dejó caer mis cuadernos en el suelo y corrió como si yo fuera un fenómeno.
Su madre suspiró, en realidad no sabía que significaba ese suspiro pero no era alegría.Lynn creía que Corrin estaba preocupada de lo que le pudiera pasar pero lo que no sabia era que Lynn ya tenía un gran protector. Jayden le dijo que era como su hermanita, eso le agradaba mucho porque significaba que las cosas no habían cambiado y aún tenía a su mejor amigo de su lado. Por otro lado le debía una al hacerla competir con las demás chicas por un estúpido papel, el cual no le interesaba para nada. «Mañana será un día maravilloso», pensó Lynn. Comenzara a ir al gimnasio, los doctores le dijeron que las cirugías le daban la figura pero ella tenía que encargarse de mantenerla. Estaba ansiosa porque pasarán esos meses para la consulta y cirugía final de esa trayectoria, la vaginoplastia. La cual era una operación para darle un toque estético a la parte mas oscura de su cuerpo, solo le falta eso para ser una mujer completa.
Las horas pasaron volando, la cena y las charlas con su madre ,pero ya estaba sentada en el balcón mirando la noche cuando sonó el celular.
—Besé a Lila —gritó Jayden del otro lado de la linea telefónica.
—Eso no puede ser, pero dijiste que estabas cansado de ella.
—Me agarro desprevenido, no se pero tal vez pase algo mas.
—No se si apoyarte como amiga o defender al sexo femenino —contesto muerta de la risa. Jayden sonaba tan confundido en la línea.
Los hombres siempre se complicaban la mente, si una mujer estaba enamorada de un hombre y el hombre de ella, solo quedaba algo que hacer y era unirse, pero para Jayden unirse significaba dejar un mundo de opciones a las cuales elegir, eso era absurdo.
—Te fijas que tenemos tres horas hablando por el celular —habló casi adormecido.
—No importa sabes que no me canso de hablar contigo —dijo casi gimiendo por el sueño, suerte que Jayden era su amigo porque podía jurar que ese gemido pareció de excitación.
—Me dijeron que Lendon coqueteó contigo esta tarde.
—Si, por cinco minutos hasta que Lila lo arruinó.
—Debes entender. Él es un chico popular y tú...
—¿Yo que? ¿Que soy yo? —respondió con un tono nada agradable.
—Eres una chica muy hermosa pero eras un chico.
Estaba allí la verdad, Jayden pensaba que ella no era una mujer. Tal vez para el era una clase de muñeca o era un disfraz, no podia creer que su mejor amigo insinuara que no podía estar con uno de los chicos populares del liceo.
Su pasado no tenía que afectar su futuro.
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Soy yo
AcakA los 16 años intenté descubrirme a mí mismo y me di cuenta de que era una persona totalmente diferente, estaba en un cuerpo que no era el mío.
