21. Manipulaciones

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Leslie se giró lentamente con el rostro completamente asustada. Su nuevo paciente era Scott. Pensó que en otra vida tuvo que haber sido la más mala para estar en esa situación. La respiración de ambos se aceleró y quedaron estáticos en sus lugares. ¿De verdad, nuevamente, estaban frente a frente? Scott le sonrió, tendría una oportunidad de tenerla con ella estos tres meses.

Leslie estaba completamente pálida y no decía nada. Sentía un calor sofocante por todo el cuerpo y de pronto cayó desmayada. Scott casi corrió, lo más rápido que pudo, y tirando las muletas se arrodilló como pudo al lado de ella. La mirada de Scott se había vuelto preocupada en cuanto la vio caer.

-¿Les?- tocó suavemente las mejillas -N-nena- acarició su cabello pero aún así no se despertaba -por favor despierta- suplicó él con el rostro preocupado.

La rodilla le dolía pero el que Leslie estuviera bien era su prioridad. Gritó para que su ama de llaves fuera a socorrerlo y en unos minutos estaba Cora, la ama de llaves, al lado de él -Busca algo para despertarla- pidió y Cora rápidamente fue directo al botiquín de primeros auxilios.

Scott se sentó en el suelo y tomó la cabeza de Leslie para ponerla en su regazo. Acarició con amor, como tanto ansió desde hace cuatro años, mientras esperaba a Cora. Se detuvo a contemplarla con admiración, hace mucho no se tomaba el tiempo de ver cada detalle de su rostro, el rostro que tanto amaba. La veía con el rostro más feliz y lleno de paz que había visto. Cora llegó y rápidamente le dio un sobre de alcohol.

Scott pasó el alcohol por la nariz de ella tratando de que ella recuperara la conciencia. Segundos después lo hizo y Scott se sintió por primera vez aliviado. Leslie parpadeo con lentitud para adaptarse a la luz. Se sentó rápidamente luego de que viera que estaba recostada en el regazo de Scott. Tosió y rascó sus ojos cansada.

-Entiende que con todo tu dinero no me tendrás a tu lado Scott-

-¡¿Queee?! ¿De que hablas?- preguntó Scott con el ceño fruncido.

-Me queda claro de que manipulaste todas tus fichas para que yo terminara estando ahora aquí- dijo Leslie sintiéndose un poco mejor pero no dejaba de sentirse enojada.

-¡Por Dios Leslie yo no sabía ni en donde trabajabas!- gritó Scott tratando de levantarse con ayuda de las muletas.

-No grites- murmuró Leslie cerrando los ojos. La cabeza le taladraba constantemente.

Al verle que estaba pasándolo difícil, tratando de pararse, se compadeció y se acercó a él. Lo tomó del brazo y trató de levantarlo pero él se zafó del agarre. Ella rodó lo ojos y con cuidado se echó el cuerpo de Scott encima y lo ayudó a levantarse. Scott no dijo nada pues tenía el ánimo jodio. ¿Enserio ella pensaba que él iba a manipularla? Le supo a veneno el hecho de que ella lo pensara como un hombre avaricioso y egoísta.

-¿Tanto mi imagen ha cambiado ante ti?- preguntó dolido mientras se sentaba en la cama de masajes.

-Y todavía lo preguntas- dijo Leslie con el rostro contraído mientras quitaba el vendaje de la rodilla.

-No sé que hacer para que me creas- dijo frustrado.

-Acuéstese- dijo mientras buscaba una bolsa de hielo -¿Que día le dieron de alta?- preguntó con cordialidad.

-Deja de hacer eso. Sabes que conmigo no necesitas ser cordial- suspiró frustrado mientras veía el techo.

-Señor, ¿cuando salió del hospital?- preguntó nuevamente

Scott odiaba que lo tratara como lo estaba tratando. Quien debía estar enojado era él y no ella. Quién dudó de él fue ella. Sentía que en ningún momento ella lo dejaría de explicarse y pedirle perdón por lo que había pasado. Y de verdad lo necesitaba. Suspiró cansado de la actitud que Leslie ha tenido con él.

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