-Siempre ha sido increíble pasar momentos así contigo- dijo mientras acariciaba el cabello rizado de su acompañante.
-Siento lo mismo- dijo con una sonrisa mientras acariciaba la barba -pero estoy rompiendo mis reglas por ti. Espero que veas eso- dijo y esta vez las caricias bajaron por todo el torso del chico.
-Lo sé y te prometí que todo se arreglaría.- dijo Max besando a la chica de hermosos ojos -Ya no la amo...- susurró mirando el techo -bueno no específicamente como pareja sino como alguien que tiene bonitos recuerdos conmigo. Porque lo único que tengo que me ata a ella es mi hijo, solo eso-
-¿No la amas?- preguntó la chica viéndole las facciones que tanto le había fascinado.
-Supongo que al ver que, sus pensamientos y su amor pertenecía a un viejo amor me hizo dar cuenta y ver las cosas como eran. Ella no me amaba, ella no sentía lo mismo que yo y eso era triste. Ambos tratamos de intentarlo, sabes. Tener un hijo lo cambiaba todo y pretendíamos seguir adelante y darle una familia fuerte y completa a mi hijo pero estábamos equivocados. Yo sé que ella se ha visto con Scott...- habló y La chica frunció el ceño cuando escuchó ese nombre.
-¿Scott que?- preguntó ella sentándose en la cama mientras cubría su desnudez con las sábanas blancas.
Max frunció el ceño. ¿Que tenía que ver ese repentino cambio en ella? -¿Scott que? ¿M-McKnight?- preguntó y Max asintió -Ay no, ay no, ay no no no. ¡Es que no puede ser!- gritó La chica mientras se levantaba de la cama llevando consigo la sábana dejando a Max en pelotas en la cama.
Ella era la amante del novio y papá de su mejor amiga. De la amiga de su infancia y eso era imperdonable. Rylie comenzó a caminar de un lado a otro notablemente nerviosa. No paraba de maldecir y de decir incoherencias a lo que estaba poniendo a Max nervioso -¿Tú eres él del bar cuándo salimos en pareja con mi mejor amiga Leslie?- preguntó ella con el rostro completamente rojo. Max asintió y a Rylie casi le daba algo.
De aquella noche no se acordaba, literalmente, de nada y esa era la razón por la cual no reconocía a Max. Aquella noche estaba muy tomada y la verdad su atención era completa y exclusivamente para su novio de ese tiempo, Dave. Además Max había llegado muy tarde al pub donde habían ido. Así que para cuando él había arribado al pub ella no se acordaba ni de su nombre. Además Leslie nunca le enseñó ninguna foto de su novio y la verdad era que tampoco iba a presionarla. Lo conocería cuando Leslie estaría muy segura y cómoda con ella.
Ahora estaban en un lío muy malo. Ella nunca se imaginó que aquel Max, que había conocido fugazmente en un coffee shop, era el mismo Max de el de su mejor amiga. Cuando había hablado con su mejor amiga días atrás había encontrado algo extraño cuando Leslie le había mencionado a Max. ¿Cuantos Max podrían haber en mundo? Montones, millones y precisamente el Max de su amiga no podía ser el mismo. Así que no se preocupó pero ahora tenía un gran problema. Precisamente su Max era el mismo que el de su mejor amiga.
-¿De que estás hablando Rylie?- preguntó Max mientras tomaba el boxer del suelo para ponérselos.
-¡¿De que estoy hablando?!- gritó Rylie quien estaba sentada en el borde de la cama con su rostro entre sus manos -¡Estoy saliendo con el novio de mi mejor amiga!- gritó nuevamente y se levantó para encararlo.
Max sólo la miraba con el ceño fruncido. Las palabras no salían de su boca y eso estaba poniendo a Rylie más ansiosa de lo que ya estaba -No tiene que ver nada. Ya nosotros estamos prácticamente dejados- Max se acercó a ella y bajo resistencia la abrazó -No es un problema eso-
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Nuestra jugada perfecta
RomanceY así ellos se encuentran, enamorados el uno del otro y con el miedo en sus corazones de que sean rechazados. Pero como bien dice el dicho; el que no arriesga no gana. Quien de los dos tendría el valor de confesarle sus sentimientos al otro...antes...
