-Definitivamente no me lo creo.- le miro con desconfianza mientras me levanto y hecho a andar hacia mi habitación.
-Te digo la verdad, ¿Por qué no me crees?-Sam me sigue, cerrando la puerta tras de si.
-Primero, eres demasiado joven para ser infiltrado. Segundo, no creo que nadie pueda salir de un bosque a las tantas de la noche a oscuras, sin nada de luz. Además, no me has enseñado la placa. -La verdad es que no tengo suficientes motivos para no creermelo pero me resulta algo extraño.
-Vale, uno, necesitaban a alguien jóven para esta misión. Dos, he recorrido ese bosque tantas veces que no necesito luz para saber donde estoy. Y por último, la placa no la llevo encima por si me cogen, ya sabes, para que no sepan qué soy.-
-Y entonces, ¿para qué me lo cuentas si es alto secreto?- 'Le tengo, esto no lo podrá...'
-Porque me viste en el bosque y no puedo arriesgarme a que se lo cuentes a alguien involucrado y que eches todo a perder.-'Mierda, tiene una respuesta para todo, creo que me dice la verdad'
-Bueno y ahora,¿qué hago?- sinceramente no sé qué se supone que tengo que hacer.
-Nada, solo seguir con tu vida y ... ¿Anna?¿Qué te ocurre?- Estoy a punto de desplomarme , veo niebla a mi alrededor, no siento las piernas y estoy muy débil, pero Sam me coge antes de caer al suelo. El mundo gira a mi alrededor y mi cara se vuelve cada vez más pálida. El chico me mete en la cama y me tapa con las sabanas.Me toca la cara con una mano y dice:
- Estas helada.- Poco a poco me voy recuperando y todo mi cuerpo se estabiliza.
-Qué mareo...Esto es lo que me pasa por no comer suficiente.- Me llevo la mano a la cabeza y noto que la temperatura de mi cuerpo acaba de subir bruscamnte.
-Tranquilo, no pasa nada solo me duele un poco la espalda ¿Qué me decías?-
-Nada...solo que...sigas con tu vida normal y te olvides de lo que pasó en el bosque y sobretodo de mí.- Sam me mira como si hubiese descubierto algo.
-Muy bien, pues...¿Esta es la última vez que nos volvemos a ver?- pregunto bastante apenada.
-Si, eso espero.- Estas ultimas palabras me pillan por sorpresa."¿Tanto le habrá disgustado conocerme?"-Adios
-Adios Sam- respondo.
Este salta por la ventana y yo me quedo en la cama pensativa.
La noche pasa léntamente. Sólo consigo dormir unas pocas horas. Por más que lo intento no puedo pegar ojo. Mi temperatura corporal se regula poco a poco a medida que pasa el tiempo. Mientras estaba sentada observando el techo de mi habitación, pensaba en Sam y en lo que me dijo. Una operación para desenmascarar una organización de venta ilegal de drogas, ¿Investigar por la noche?No lo comprendo... es muy raro. Pero me tengo que conformar con lo que ya sé, ya que nunca le volveré a ver para preguntar. Aunque no lo consiga, voy a intentar descansar un poco, mañana será otro día.
-Vamos, no hay tiempo que perder.- mi abuela hablaba con un hombre en la puerta trasera de la cocina.
-Abuela, ¿Qué ocurre?- pregunto acercándome a la mesa donde normalmente desayuno. Esa mañana me había despertado con un calor increíble. Después de pegarme una ducha con agua templada, el frío volvió a recorrer mi cuerpo. La verdad, espero que no me pregunten la causa de mi palidez porque no sabré que contestar. Pero mi abuela esta demasiado preocupada para darse cuenta de mi malestar.
-Lo siento Anna, ahora no puedo hablar, hay un cliente provocando un escándalo en las caballerizas. Cuando vuelvas hablamos.-
Salgo del coche dispuesta a avanzar hacia el edificio de Bachillerato pero alguien me tapa los ojos con las manos.
ESTÁS LEYENDO
Batir de Alas
FantasyRenacer siempre se ha visto como algo imposible, pero no lo es. Existe, aunque no de la forma en la que todos creíamos. Mis alas se alzaron y su fuerza me dio poder. Yo pensaba que era una chica como cualquier otra hasta que me mudé a Braiton. Lo qu...
