Nunca pensé que la gente fuese tan amable y comprensiva conmigo. Todos se acercaron uno a uno para felicitarme. Jamás fui el centro de atención en ningún sitio y sinceramente era algo nuevo para mí. La noche fue mejorando con el tiempo. Después de mi canción, me levante entre aplausos y sonrojada me dirigí saludando a cada persona que se me cruzaba por el camino hasta mi mesa. Mi madre me volvió a abrazar nada más llegar. Después de bastante tiempo sentía que había recuperado la esperanza y la fe en que todo saldría bien. Nos sentamos y comenzamos la charla durante la comida. A nuestro lado estaban algunas de las personas más influyentes de la sala.
- Es una noticia muy buena para todos nosotros majestad. - afirmo un tal Elias, gran director y jefe en el ámbito del comercio a gran escala. - Todos nos sorprendimos cuando sus padres decidieron lo que decidieron. Ahora todos entendemos el por qué.
- Es normal Elias, mis padres no aceptaban la situación y me alejaron de todo como castigo. Pero al volver no tuve elección más que dejarla allí. Aquí habían muchos problemas y no era momento para causar más incertidumbre y dudas acerca de mi hija, era muy pequeña. - respondió mi madre tranquilamente.
- Pero Sarah, como comprenderás tenemos una duda muy importante y no te ofendas por la pregunta pero... ¿Quién es el padre de su alteza? - esta vez habló una mujer que casi no había dicho nada a lo largo de la velada.
- Olivia te entiendo - dijo mi madre poniendo una expresión de tristeza fingida. - Pero no viene al caso hablar de eso, su padre ya no está entre nosotros.
- Era un Serafín ¿Verdad? - casi me atraganto al momento. No pensé que esto se fuese a poner tan tenso. Estas personas tenían muchas dudas, pero la reina tenía la respuesta a todo.
- Claro que si Bernard ¿A qué viene esa pregunta? - el tono de mi madre fue más tajante y frío que hasta ahora.
- No majestad... - interrumpió Elias de nuevo - Se refiere a sus alas... tienen un color distinto a la casa real deberían...
- Mirad - mi madre se puso seria y dejó los cubiertos sobre el plato un segundo - puedo permitir que dudéis de mi o de mi forma de actuar. Pero nunca permitiré ninguna duda sobre la pureza de mi hija. Tened en cuenta que ha vivido su vida sin ningún tipo de medicación, sus alas se han desarrollado de forma diferente y el renacer se produjo de forma muy complicada en la que se puso en peligro su vida. Así que perdonadme si estoy siendo algo brusca en este tema, pero es muy importante, creed en lo que os digo. - la cara de los asistentes cambió al instante. La respuesta de mi madre les convenció hasta un punto en que la tranquilidad se les plasmaba en la cara. Al parecer tenían dudas sobre si yo hubiese sido producto de alguna aventura con humanos. Teníamos suerte de que no se les pasaba por la cabeza de ninguna forma que yo fuese hija de un Luzbeliano. Respiré aliviada y sonreí con ganas.
- Bueno y a su alteza ¿Qué le parece nuestro mundo? - alcé la vista y todos me miraban directamente. Algo nerviosa respondí con la mayor sinceridad entre tanta respuesta con medias verdades.
- La verdad es que es maravilloso. Todos me han tratado de forma excelente en el tiempo que llevo aquí. Todo es precioso y la comida... qué les voy a decir... extraordinaria. No tiene punto de comparación con la Tierra. He aprendido mucho y me esforzado por entender y aplicar las tradiciones, formas de comer, hablar y comportarse de aquí. Parece sencillo pero no lo es...
- Me imagino que enterarse de la existencia de nuestro mundo ha sido algo impresionante para alguien que se ha criado entre humanos... - preguntó Olivia.
- Casi me desmayo - reí al acordarme de la cara que se me quedó al atravesar las puertas - es algo mágico sin duda. Pero estar con mi madre me ha ayudado mucho en todo el proceso. También Catherine y Samuel estuvieron mucho conmigo. Sin hablar de mis profesores y entrenadores que sin ellos no podría haber llegado hasta aquí tampoco.
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Batir de Alas
FantasyRenacer siempre se ha visto como algo imposible, pero no lo es. Existe, aunque no de la forma en la que todos creíamos. Mis alas se alzaron y su fuerza me dio poder. Yo pensaba que era una chica como cualquier otra hasta que me mudé a Braiton. Lo qu...
