¿El calor te está quemando las neuronas o qué? Mírala, está guapa ¿eh?, los ojos que antes lloraban ahora brillan más que nunca, ¡qué feliz está! qué rabia... hacía mucho tiempo que no se ponía ese vestido turquesa, y su sonrisa.... ¡joder!, ya me olvidaba de su bonita sonrisa. ¿Me estás escuchando? ¡Sí tú, no te hagas el tonto! ¿La ves? Pues algún día puede llegar a ser tuya, si la haces feliz, si consigues que llore de alegría, si la sacas a bailar bajo la lluvia... Se conforma con poco, no es muy pedigüeña, sólo quiere cariño y ella se encargará de darte todo lo demás. Nunca la hagas sufrir, ya ha tenido bastante en esta vida, tampoco le ofrezcas más de tres donuts de chocolate porque le acabará doliendo la tripa, no la pierdas, aunque aún no la tengas. El aroma que desprende sigue siendo el mismo, no es Channel número 4 pero es un olor a fresas que te penetra el corazón. ¡Que rabia! Está preciosa... y el nudo en la garganta se me sigue formando con solo recordarla. Al tenerla delante no puedo evitar mirarle sus mejillas pecosas y quemadas cuando el sol la azota un poco. Ya ha pasado demasiado tiempo, no la dejes escapar ¿Embobado te has quedado no? Venga, no hay muchas oportunidades en esta vida. Tal vez no sea una chica perfecta pero sí es perfecta para alguien, para mí lo fue y lo será, de esas que dejan marca sin dañarte, o sí, pero sin malicia, parece frágil, pero está hecha de acero inolvidable. La cicatriz que me dejó aún está en carne viva... pero no me importa. Es la única manera de sentirla conmigo. Se ha girado, creo que te está mirando... y sonríe, qué bonitos dientes blancos sigue teniendo. Pese a que haya pasado el tiempo nada ha cambiado, o sí, cada día está más madura... ya no es la niña de antes, aunque en su interior albergue un corazón de peluche.
¿Dolor? ¿Qué es el dolor? El dolor es sufrimiento, malicia, rencor... ¿Por qué iba a sentir dolor si me hizo la persona más feliz del mundo? Siento dolor por ella, por las cataratas que se deslizaban por su cara cada madrugada. ¿Dolor? Yo diría mejor pena por mí. No la dejes, venga ve, que te está mirando pícaramente. Se ha tocado el pelo, eso es que le has gustado. Y ya después me dices qué tal está, si cumplió sus sueños tal y como me prometía que haría cada noche, si le fue difícil levantar cabeza, si consiguió tapar sus ojeras... Bueno, no me voy a enrollar mucho más, es tú momento.
No me duele, me alegra saber que ella es fuerte y serena, con la cabeza sobre los hombros y un poco sobre las nubes, ¿Que no es mi momento? Correcto, yo ya tuve mi oportunidad. Cada uno la aprovechamos como podemos y queremos, aunque las consecuencias sean peores. Ella siempre estaba tan alegre... me hacía feliz cada día que pasaba, su cuerpo y el mío y su contoneo de caderas entre las sábanas. ¡Qué fiera! ¡Qué rabia!
No me duele, me escuece, me hiere, me mata. Parece frágil, pero está hecha de acero inolvidable.
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Astronomía de tus lunares
PuisiCuando la astronomía te pide que escribas, y sus lunares te exigen escribir. Antología de poemas y canciones. Cuando el corazón habla y la mente recuerda.
