¿Qué más da si no tenemos mucho en común?
¿Es que acaso eso asegura el éxito?
Conozco decenas de parejas que siendo el uno para el otro acabaron solos.
Nosotros somos diferentes.
Eres ese empujón a la hora de tomar decisiones.
Eres la sonrisa que aparece cuando más se necesita.
Eres el detalle que marca precisamente lo que somos, la diferencia.
Tú tienes tus maneras, tus miedos, tus gustos, tu futuro...
Yo tengo otros.
Pero, ¿sabes qué? Eso es algo que juega a nuestro favor.
Me encanta saber cómo piensas, escucharte y sentirme incoherente conmigo mismo.
Abrazar tus miedos con los míos y formar un gran escudo que nos proteja.
Verme en tu futuro y volver replantearme el mío.
Eso es lo que me gusta de nosotros.
Sabemos ver lo que nos falta.
Nos dejamos llevar por los sentimientos.
Es un amor libre y consecuente. Sin contratos, sin posesiones.
Ni yo soy tuyo ni tú eres mía. Somos dos.
Y así es como duran las cosas.
Viviendo cada día como si fuera el último.
Exprimiendo nuestras mitades.
Porque mientras los demás siguen buscando a su media naranja...
Tú ya has hecho jugo para dos.
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Astronomía de tus lunares
ŞiirCuando la astronomía te pide que escribas, y sus lunares te exigen escribir. Antología de poemas y canciones. Cuando el corazón habla y la mente recuerda.
