Quererse no lo es todo.
En una relación hay más actores.
Más extras.
Y más escenarios.
En una relación hay tantos matices como te quieros.
Tantas luces como sombras.
Y tanto peros como porqués.
Por eso quererse no lo es todo.
Hace falta mucho más.
No hay que ser perfecto.
Ni acertar en cada decisión.
Pero si algo hemos de ser, sin duda, es consecuentes.
Mantener sana una relación es regar el jardín cada mañana.
Aunque la planta nos diga que ya está bien así.
Mirar adelante con un proyecto de futuro es vivir el presente.
Y no quedarse estancado en los problemas del pasado.
No hay nada mejor que mirarse el ombligo para entender al otro.
Fijarse en lo que uno mismo está haciendo mal.
Evitar los 'y tú más', los 'ya te lo dije' y los 'creo que te equivocas'.
¿Te has parado a pensar en tus fallos?
Es el primer paso para entender los del otro.
Quizá llegas tarde.
Pero te recomiendo que lo hagas.
Porque cuando descubres que quererse no lo es todo...
...es cuando empiezas a querer de verdad.
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Astronomía de tus lunares
PoesiaCuando la astronomía te pide que escribas, y sus lunares te exigen escribir. Antología de poemas y canciones. Cuando el corazón habla y la mente recuerda.
