"Parto"
Peridot había estado ahí desde la tarde, ella misma sabía que debía parar, estaba cansada por algo lo cual no debía descontinuar sus horas de sueño pero se quedaba ahí como si fuera la único que importara, gracias a la frustración acostó su cabeza sobre el escritorio cerrando sus ojos, y sin notar en un segundo se había quedado dormida.
Pasaron horas, a casi las 8 de la mañana la morena noto que está se había quedado dormida sobre el escritorio.
—Peridot... —murmuró sacudiendo un poco el hombro de esta la cual solo respondió con un balbuceo. —¿Te quedaste dormida aquí?
—Si, eso creó. —bostezo.
—¿Eso crees? —rió en lo bajo, dicho esto se retiró hacia la cocinar.
La rubia se levantó con dificultad siguiendo el camino de la oji-índigo. Abrió el refrigerador para tomar la leche y servirse una taza de esta, para después recostarse sobre el sofá a ver televisión, cualquier cosa interesante que encontrara.
La morena se sentó a su par tomando igual un vaso de leche.
—Es bueno verte fuera de ese aparato. —dijo por lo cual recibió un «Aja» pero para ella bastaba.
Los minutos pasaron y esta comenzó a sentirse mal, empezó a tener contracciones y pulso acelerado, la rubia noto sus quejidos.
—¿Te sientes bien? —preguntó.
—Si... —tartamudeo, pero eso no respondía el porqué tan raras muecas y porque se aferraba al sofá. De repente sus ojos se abrieron como platos. —Peridot...
—¿Qué?
—Creo que ya viene... —murmuro temblorosa.
—¿Qué cosa? —pregunto mucho más nerviosa.
—La bebé...
En ese momento la presión le bajó, empezó a sudar sin saber que hacer o qué decir.
Peridot desesperada y ansiosa tomo las llaves de la casa y del automóvil, Lapis se levantó con dificultad y dolor dirigiéndose junto a la oji-azul hacía la puerta.
Subieron al auto y la mayor aceleró tan solo este encendió, manejo desesperada hacia el hospital; para colmo los semáforos no funcionaban por lo que funcionarios del gobierno tenían que administrar el tráfico causando muchos más nervios y estrés en Peridot.
—Hubiera sido mejor que hubieses llamado a una ambulancia. —mascullo gracias al dolor.
—En ese momento no sabía qué hacer, no se que hacer, los nervios me consumen. —exclamó.
—Solo tranquila, ¿sí? —tomo su mano la cual estaba sobre la palanca de velocidades.
Se limitó a un ligero suspiro antes de avanzar de nuevo el automóvil hacia el hospital que ya quedaba a pocas manzanas.
Llegando al estacionamiento ayudó a la peli-azul a bajar y a caminar hacia la puerta del hospital; obviamente el hombre que atendía el vestíbulo sabía de qué se trataba al ver a una mujer embarazada con cara adolorida. Lo primero que entre hizo fue llamar a un par de enfermeros que estaba ahí para que llevasen a la morena a la sala de parto. Uno de ellos se le acercó.
—¿Usted es algún familiar? —preguntó dirigiéndose a la rubia.
—Si, su esposa. —respondió.
—Tendrá que esperar en la sala de espera.
Asintió, dicho esto se retiró. Peridot miro hacia aquel largo corredor atrapada en sus pensamientos, haciendo una gran bola de preguntas en su mente, pensado en las peores y mejores maneras en las que podía terminar esto. Suspiro tratando de dejar a un lado todo y enfocarse en lo que importaba: la bebé.
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9 meses
FanfictionLapis lazuli, la chica perfecta y más aplicada del instituto pasa por una noche ebria y toda una aventura comienza al enterarse de que ella está embarazada y de enterarse de quien es el padre ó mejor dicho..........la madre. Libro original hecho por...
