- Dolores va a venir a la fiesta —respondió Brus mirándola a los ojos.
Alexia sintió que la sangre se le subía a la cabeza. ¿Su ex amante iba a asistir a su ruptura?
-¿La has invitado tú?
-No. Llamó su agente para decir que vendría.
-¿Por qué?
-No lo sé. Pero dijo que ella quería hablar conmigo. En privado. De algo
importante.
¿Que tan importante?, se preguntó Alexia. ¿Tendría pensado Dolores
interpretar una obra para él, decirle que lo echaba mucho de menos, que su matrimonio se derrumbaba y que necesitaba consuelo, amor, o sexo?
Alexia se abrazó a sí misma y consiguió por orgullo mantener una apariencia de calma. ¿Cómo podría competir con Dolores Dopoint, el único y verdadero amor de la vida de Brus?
-¿Estás nervioso por volver a verla?
-Histérico. No puedo creer que esto vaya a suceder. Y menos esta noche.
Alexia estaba de acuerdo. Aquella noche, cuando su pelea simulada dejaría libre a Brus.
-¿Cómo es posible que se haya autoinvitado? Eso no está bien.
-Tal vez no, pero en las revistas ya se rumoreaba que iba a venir a la fiesta.
Rumores que él mismo había comenzado, pensó Alexia. Tal vez, en el fondo de su corazón, Brus quería que Dolores apareciera. Tal vez deseaba volver a verla aunque fuera una vez.
-¿Vendrá acompañada por su marido? -pregunto esperanzada.
-No. Su agente dijo que llegaría sola. O con su guardaespaldas, supongo.
Sobre las nueve.
De pronto, las nueve de la noche parecían la hora encantada, la hora en la que Alexia perdería el zapato de cristal que su príncipe nunca reclamaría.
Dejar marchar a Brus era más de lo que podía soportar, pero dejarlo en brazos de su ex amante se le antojaba completamente imposible.
-¿Quieres que simulemos la pelea antes de que Dolores llegue? —preguntó Alexia, deseando que él optara por cancelar la actuación.
-Maldita sea, no lo sé -contestó Brus pasándose la mano por el cabello
alborotado-. Ya sea antes o después, la prensa va a culpar a Dolores de nuestra ruptura. Y las habladurias de los demás provocarán nuevas mentiras. Este asunto no se terminará nunca.
¿Este asunto? ¿Llamaba «este asunto» a su romance, a las noches que habían pasado el uno en los brazos del otro?
Alexia se dio la vuelta para contemplar el cielo y divisó la luz grisácea de las nubes, la promesa de la lluvia.
-No me has dicho tus noticias -dijo entonces Brus.
Cielo Santo. Se le había olvidado todo el asunto de su madre. Pero ahora tenía que contárselo. Tenía que poner sobre la mesa otro tema emocionalmente puntiagudo.
-Tal vez Tara estaba enferma, Brus.
-¿Enferma? —exclamó él mirándola con recelo-. ¿De qué estás hablando?
-Algunas mujeres sufren un trastorno emocional después de dar a luz. Se
llama depresión post parto. Y hay un grado más fuerte que está considerado como una psicosis.
ESTÁS LEYENDO
Mi Deseable Rival (+ 18)
RomansaElla la empresaria del inperio de hielo y el su deseable rival. una intensa atracción los.unia mas alla del acuerdo laboral que sus padres le impusieron. El tono de voz de aquel hombre eriza su piel y le hace perder los sentidos. espero que les agra...
