Jessica:
— ¿Porqué hiciste todo eso? — Me cuestiona David, una vez volvimos con lo chicos y Santiago.
Tomo un poco de la bebida tropical que pidió Marcel y me encojo de hombros. — ¿Hacer que? — Me hago la desentendida mientras miro con una sonrisa a los chicos, que si, se están riendo de que David me reclame por ser "así" con él. Cuando se supone que a este hombre le encanta eso.
David bufa, seguido de darme una de sus miradas asesinas.
— Lo que hiciste tuvo dobles intenciones, estoy mas que seguro. — Achina sus ojos y niega con su cabeza. — Igual en mi casa hablaremos bien. — Habla en un tono totalmente extraño, tanto si que me da algo de miedo.
— ¿En tu casa? — Casi me atraganto con la bebida, pero sin embargo David me da palmadas en la espalda, que me ayudan a recobrar la compostura. — Ya esta algo tarde... ademas, ademas — Empiezo a tartamudear. — ¡Santiago! ¡Si! Santiago no se puede acostar tan tarde, y, y, y mi padre obviamente no me va a dejar. — Me excuso lo más rápido y torpe que puedo.
David ríe de una manera que hace que me recorran escalofríos por la espalda.
Se que con lo que le dije, no bastara para que se rinda. Es David, él nunca, pero nunca de los nunca se rinde.
— ¿En serio crees que te dejaré ir después de aquello? — Arquea una ceja. — Estas equivocada Jess. — Vuelve a reír.
No, no, no ¡¿Pero qué demonios hice?! ¡AHORA PUSE CALIENTE A DAVID, Y QUIERE QUE VAYAMOS A SU CASA!
¡MUY BIEN JESSICA! TU PLAN ESTÁ YENDO DE MARAVILLA.
Mi cara se desfigura por completo, tanto asi que parece que todos los chicos lo notan, pero él unico que demuestra algo de ¿compasión? es Marcel.
— No hay problema David, tu ya estas algo tomado. Asi que mejor yo llevo a Jessica y a su hermano a su casa. — Dice Marcel.
— ¡Si! — Grito sin darme cuenta. — Digo... si... — Corrijo nerviosa.
David hace una mueca de disgusto, pero sin embargo asiente.
— Nos vemos en el instituto.— Le doy un corto beso de despedida, antes de irme con Santiago y Marcel.
(...)
Una vez en el instituto, me dedico buscar a David ya que me siento algo ¿acosada?
Podría asegurar que las miradas de casi todos están puestas en mi, pero aún así mantengo la mirada elevada.
Entre tantas personas, logro divisar a Marcel. Casi corro hacia él, y al ver su rostro creo que me empiezo a preocupar.
— ¿Todo bien?— Pregunto algo asustada.— ¿David esta bien?— Insisto pero solo recibo silencio por su parte.
— Lo siento Jess.— Susurra, antes de darse la vuelta y empezar a caminar.
— ¿Qué sientes?— Lo sigo.— ¡¿Qué esta pasando?!— Lo agarro del hombro y hago que me mire.
— Dejalo Jessica, yo te contaré lo que sucede.— Escucho la misma voz de ayer, si, la que trato de discutir conmigo.
La gota que derramo el vaso.
Me volteo para verla directamente a su cara.
— Estoy hablando con Marcel, asi que deja de ser una perra entrometida.— Prácticamente le grito.
Ella pone una mano en su pecho y abre la boca, simulando estar ofendida.
— ¿Quién eres y dónde esta la inocente Jessica?— Se burla.— Verás querida... el hecho de que hayas "cambiado",— Hace comillas con sus dedos.— No significa que todo a tu alrededor se adapte a ti. Ya que muy en el fondo sabes que solo estas creando una fachada para estar a la altura. Y... ¿Qué crees?— Ríe— Te salio mal, ah no... ¡Pésimo! —
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ONLY ONE YEAR
Ficção Adolescente- Prométeme que mañana cuando venga, vas a estar respirando, con tu corazón latiendo, y esperándome con una radiante sonrisa en tu rostro.- Aprieta suavemente mi mano, para luego depositar un beso en ella. - Sabes... que no te puedo prometer eso...
