Me negaba a creer que Sam se atreviera a dejarme. Julissa descansaba sobre mi cama, Jamie le preparó una efusión que la hizo dormir para que se tranquilizara. Me ofreció la bebida pero a diferencia de Jul, prefiero estar en mis cinco sentidos y afrontar el dolor.
Mi tío y Jamie daban por un hecho que Sam murió, yo, por el contrario, me niego a creerlo; algo en mi corazón me indica que él está con vida. Ninguno de los dos quiso llevarme la contraria, presiento que para no lastimarme con lo que ellos consideran, un hecho.
Analizaba lo ocurrido hasta el momento, en un pestañear mi mundo giró sin rumbo y aún sigue girando. Me alegra tener a Juli conmigo, extraño a Brent, pero es un alivio saber que él y mis padres, están bien, aunque ignoren mi existencia.
En esta particular morada hay un pequeño solar, tres bancas colocadas a la redonda, decorada con unos arbustos cuyas hojas plateadas brillaban. Estoy acostada a lo largo de una banca, mirando a la cúpula, extasiada, contemplando como cambia de colores, similando una aurora boreal.
-Tabatha. –La voz de Ben me hace levantar la cabeza para visualizarlo. Dejo ir un suspiro y me enderezo, Ben se sienta a mi lado.
-He pensado que, todos los que amo, se van. –Entrelazo mis dedos y mi mirada se pierde en el rocoso suelo.
-¿Por qué lo dices?
-Porque nadie me recuerda, porque Sam.... –las palabras se atoran. –Me críe con Brent, y si no fuera que Julissa heredó los poderes de su hermano, tampoco sabría quién soy. Mis padres biológicos fueron asesinados ¿Ves la relación?
-Nada de eso es tu culpa. –Coloca su mano, sobre mis dedos enlazados y acaricia los nudillos.
-Soy el ojo del huracán, aquí estoy en calma, pero afuera todo es caos. –Respondo deprimida. –No sé cuánto más podré resistirlo.
-Ten fe Taba, siempre después de la tormenta, viene la calma.
-¿Cómo sobrellevaste tu trasformación? –Lo miro fijo.
Él sonríe sin ganas para agregar:
-Es parte de mí, no lo pedí bien en cierto, pero esa bestia y yo, somos uno. Acepté mi realidad, perdí al igual que tú, amigos y familia. Papá y yo, desaparecimos del mapa, no ha sido sencillo, mi vida no tenía sentido hasta que te conocí Arlington.
Nuestras miradas se encontraron, el corazón bombeó con ímpetu, sé que él puede percibirlo, pero no me importa.
-Siento lo de Sam, sé lo que significaba para ti.
-Él no está muerto, llámalo presentimiento. Se supone que advierto cuando alguien muere, pero este no es el caso.
-Es bueno albergar esperanza.
-Sonríe, admirando su cálida sonrisa.
-¿Quién lo diría? Tú y yo juntos.
–Dejo ir hasta comprender lo que eso significa.
-Sí, quizás eres el faro que me lleva a puerto seguro Taba.
-Ambos estamos en el mismo barco. –Añado perdiéndome en su ceniza mirada.
Sin prisa, se acerca a mí, hasta que encuentra mis labios, los besa con ternura, cada vez que su boca cubre la mía, el estómago me estalla en cientos de emociones, y por esa milésima de segundo, me hace olvidar la locura que me rodea.
-Lamento interrumpir.-La voz de mi tío nos obliga a mirarlo. -Jamie quiere verlos.
Sin decir nada, nos levantamos, para mi sorpresa Ben me toma de la mano, su contacto me eriza los vellos de la nuca. Intercambiamos una sonrisa, su presencia me infunde valor, no me rendiré, demostraré que Sam aún vive, y derrocaré a todo aquel que se cruce en mi camino.
ESTÁS LEYENDO
OSCURIDAD
FantasiMi vida era normal hasta que Ben Johnson llegó a la escuela. Sé que guarda un secreto, que me daré a la tarea de revelar. Pero eso no es todo, además de mi enigmático compañero de laboratorio, algo me está ocurriendo y no logro entender qué es. Mis...
