Capítulo 3.

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Allí estaban todos esperándole, a la cabeza del grupo estaba Siru. Detrás del él una fila de 5 hombres y mujeres que ansiaban poder hablar con “el elegido”.

–  Ellos serán tus ayudantes, estarán a tu disposición para todo lo que les pidas.- dijo esto mientras señalaba con la mano a la fila que esperaba de pie, al lado de él.- seguro que acabareis llevando os muy bien todos.

–  Hola, Santo, mi nombre es Mingrem.- era un chico alto, delgado, con la tez blanca y con los ojos azules- y estaré aquí para todo lo que me pidas, nunca te abandonare, puede acudir a tu amigo siempre que lo veas necesario.

-Yo soy Senom.- era totalmente idéntico a el chico anterior.- Soy su hermano.-dijo, mientras le pasaba un brazo por encima del hombro a Mingrem.- y al igual que él, estaré aquí para lo que quieras.

–Mi nombre es Rears.- era más bajo que Santo, tenía el pelo rubio y los ojos castaños.- Seré un amigo en el que puedas confiar, tranquilo que todos tus problemas me los vas a poner contar.- se acerco un poco más, y con una sonrisa añadió- : y tus secretos también.

– Hola.- era una chica con el pelo largo y negro que desprendía una alegría y felicidad palpable, tenía unos ojos verdes que a Santo le parecieron hermosísimos.- Mi nombre es Nany y seguro que seremos muy buenos amigos.

La verdad es que esta chica ya me caía muy bien, y aun no la conocía de nada.

–  Hola, mi nombre es Anikomory. - era una chica un poco más baja que él, tenía la piel blanca, como los demás, y unos ojos azules, preciosos.- de seguro que vamos a llevarnos estupendamente.

Estos eran todos los compañeros que Santo iba a tener a partir de ese momento. La realidad es que todos le perecieron muy simpáticos y de seguro que con el tiempo llegarían muy lejos, pero eso Santo, ni ninguno de ellos lo sabía con seguridad.

–  Estoy encantado de que seáis vosotros mis nuevos amigos. La verdad es que todos sois estupendos al menos esa es mi primera impresión. Os agradeceré que me guiéis en este mundo del que no sé nada.

Siru se acerco a él, y el resto de sus amigos también, se pusieron en círculo alrededor de Santo.

–  Lo primero que tienes que tener es mucho cuidado con los Cobras, ellos nos tienen envidia por que estamos un puesto por encima de ellos, y lo único que quieren es destruirnos para poder apoderarse de nuestros poderes.

– ¿Poderes? ¿Cómo se puede quitar los poderes?- dijo Santo un poco extrañado y a la misma vez asustado.

–  Matando a un escorpión, en un combate.- respondió Mingrem, con la voz entre cortada.

– Pero tranquilo, eso no ha pasado aun en todo lo que llevan vigentes los clanes .- digo Anikomory, dedicando una sonrisa a Santo, para tranquilizarlo.

– Anikomory  tiene razón, nunca ha pasado, pero tienes que tener cuidado con Ismer y su grupo de cobras, van a aprovechar la oportunidad de que seas un novato para retarte he intentar arrebatarte tus poderes.- puntualizó Siru.

– ¿Qué poderes?- pregunto Santo con cara de no tener ni idea de lo que hablaban.

– Los Escorpio tienen unos poderes especiales para el combate, como el hecho de poder parar el tiempo, saltar más alto que el cielo, moverse con tanta rapidez que no se le puede ni ver, y muchos otros que iras descubriendo con forme te vayas entrenando.- le explico Nany.

– Esto parece una historia maravillosa, pero poco creíble.- le indico Santo, al resto de sus compañeros.

En ese instante todos se pusieron en formación, y comenzaron a demostrarle sus dotes; Nany empezó a correr por la sala a una velocidad sobrehumana; Mingrem  pego un salto de una punta a la otra, y luego viceversa; Siru ralentizo a su compañero Rears que estaba lanzando una ráfaga de fuego hacia Anikomory  que se defendía con una especie de niebla oscura; Senom le dio un puñetazo al suelo y este se hundió.

Santo no salía de su asombro, cada segundo que pasaba en aquella sala estaba aun más impresionado. Aquello era increíble.

–¿Yo también podre llegar a ser como vosotros?-preguntó el chico, con un brillo en los ojos palpable.

– Por supuesto, tú tienes el don de poder poseer todos las habilidades que has visto en nosotros y muchas más.-le explicó Rears.

– Bueno, pero que no se te suba a la cabeza.- Mireia  se acerco a él y le dio un golpe cariñoso en la cabeza

Secreto de clanes.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora