La situación era complicada. Primero, tenía a Luck en el piso de arriba conversando con Marcos. Segundo, la cabeza todavía me daba vueltas por la borrachera de ayer. Y por último pero no menos importante, tenía la lengua de Rafael jugueteando dentro de mi boca. En conclusión estaba jodidamente jodido.
Al pasar unos segundos lo empujé como reacción. Él se quedó ahí mirándome como esperando que le dijera algo por el beso. No sabía que decirle. El teléfono sonó una vez más, era nuevamente Fátima.
-Puedes atender el maldito móvil – grité en susurros para que solo él escuchara.
Me agarré los labios y empecé a limpiármelos como si estuvieran sucios.
-Dime ¿Qué pasa? – contestó el móvil sin dejar de mirarme – Ahora no puedo, estoy algo ocupado. Lo sé, pero este no es el mejor momento Fátima – empezó a caminar de un lado a otro – Más tarde podré hacerlo, pero ahora no – lo siguiente me lo dijo señalándome y alejando el móvil – Por favor quédate aquí, tenemos que hablar.
Al terminar de decirme aquello, se fue para una esquina a seguir conversando con ella, me dio la espalda para que yo no pudiera leer sus labios, o por lo menos eso creí, si no fue por eso no encontraría una razón lo suficientemente buena para que se ponga en esa posición.
Yo estaba ahí inmóvil tocándome la boca y aun sintiendo el sabor de su beso, el sabor de sus labios. No sabía lo que sentía, era una mezcla entre felicidad y enojo. Porqué tenía que pasar esto justo cuando las cosas iban mejorando con Luck, era definitivo, el universo me odiaba demasiado, grité mentalmente mientras lo observaba discutir con Fátima por el teléfono. Entonces fue cuando me di cuenta que era el momento adecuado para escapar de todo. Empecé a retroceder en puntillas para que no me lograra escuchar y cuando lo perdí de vista, fui corriendo a mi habitación para protegerme. Entré lo más rápido que pude y cerré la puerta al instante, apoyando mis manos sobre ella, suspiré de alivio cuando creí que todo había terminado. Entonces me di la vuelta y ahí vi a Luck, que estaba en mi cama, sentado esperándome para poder hablar como habíamos quedado.
-Es momento de aclarar todo – dijo realizando su media sonrisa.
Bueno Rafael me besó, pensé en ese momento, aunque sabía que no podía contárselo.
-Está bien – me senté en la cama a su costado – Empecemos por lo del auto.
-Eso no – se puso serio – prefiero no tocar ese tema por ahora.
Protesté internamente, me moría por saber que era todo ese asunto del auto y la apuesta, pero decidí no quejarme para que no se sintiera incómodo.
-Ok – dije un poco desanimado – Entonces explícame porqué me tratabas tan mal.
-Bueno eso es parte tu culpa y mía-
-¿Mi culpa? – pregunté sorprendido, que yo recordara él me trató de mala manera desde el primer día que nos conocimos y yo no hice nada para ganar su odio.
-Así es – afirmó con la cabeza sonriendo al ver mi cara. Se recostó un poco en la cama mientras hablaba – El año pasado, cuando estábamos recibiendo la clase de verano en el pueblo, me fijé en ti porque…
-Entonces sí te acuerdas de eso – lo interrumpí – Sí sabías de mi existencia en aquel verano. El primer día de clases, cuando te ofrecí para llevarte en mi auto dijiste que no tenías ni idea de quien era. Mentiste, sí lo sabías.
-Claro que lo sabía – respondió, miró un momento al techo y luego siguió – Bueno, un día decidí hablarte, creo que fue al tercer día, me había hecho muy amigo de Marcos y me contó que eras su primo, así supe que te llamabas Braulio –
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MPO - Reeditando
Fiksi RemajaBraul es un joven adinerado, en una escuela nueva, con compañeros nuevos pero un amor antiguo y oculto Luck que al parecer solo es un chico cruel que no está interesado en él. y Rafael una persona amable llega a su vida inesperadamente confudiendole...
